jueves, noviembre 5
El típico multipost
Estábamos en la cama haciendo fiaca los tres. Casiel comía tutucas (maíz inflado). Pablo le dice "¿el bebé querrá una?", y me pone una en el ombligo. Ahí Casiel me da una en la boca, y nos damos cuenta de que sabe más de lo que suponemos! jeje.
Más tarde, cuando le muestro a Pablo unas ropitas que mandó mi tía de regalo, le decimos a Casiel "este pantalón es para vos". Y cuando agarra el conjuntito de recién nacido, le explicamos "ese es para el bebé", y me lo pone en la boca! jajaja.
El otro día yo estaba estudiando sobre una esterilla, en el jardín, y Casiel jugaba libre por ahí. De pronto lo veo que viene y se sienta al lado mío. Y traía un librito!!! Había ido adentro de la casa, había agarrado uno de sus libros, y se vino a sentar conmigo a leer! Muy tierno, casi me lo como.
Me parece que la salsa (música) me narcotiza, me marea. No sé por qué. Desde que quedé embarazada es la primera vez que vuelvo a escucharla, porque me daba náuseas! Es rarísimo. Y ahora la puse y me siento mareada, pero sin náuseas. Debería ser eso lo que causaba las náuseas: ese estado en el que me pone.
Igual berenjenas (que me dieron muchas náuseas) todavía no puedo probar, casi ni puedo pensar en ellas! PUAJ!
Me cansaron los blogs. Me cansa la postura que tienen muchos bloggers. Y la mía también.
Ya no sé qué hacer. Me gustaba cuando contaba anécdotas graciosas; sirve para mi afán de recopiladora. Algún día imprimiré todo mi blog, probablemente para leerlo cuando esté más vieja y melancólica.
¡Hicimos una ecografía y el bebé es otro varón!
lunes, octubre 19
Feria, collares y día de la madre
Ayer se me rompieron dos collares. Primero me puse uno que me había hecho mi hermana, de cerámica, muy lindo. Era un círculo esmaltado de azul, con un cuadrado calado en el medio. Ese cuadrado central estaba también en el collar, pero más arriba. Muy buena idea. Me lo puse mal abrochado para ver cómo me quedaba con la ropa, y acelerada fui a hacer otra cosa y se cayó al piso de la cocina. Se rompió.
Después, todavía apurada, agarré otros dos collares para después elegir cuál usaba, y los puse en mi bolsillo. Armando el puesto de la feria no sé qué saqué de mi bolsillo y ahí se cayó el otro collar. Era de unos chicos de centroamérica que me lo habían canjeado el verano pasado en la feria por un chopp de cerámica y caña. Era una mariposa hecha de nácar. También se quebró, contra el cemento de la calle.
Más tarde, fui a recorrer la feria mientras Pablo vendía todo a la poca gente que había (chamuyero tremendo), y encontré el puesto de la japonesa que hace bijouterie. Ella me hizo el anillo con la piedra "black star" en el 2006 -qué usé todo este tiempo-, a cambio de cerámica. Hace cosas hermosas. Cosas que son más bellas desde que se separó de Porro (sí, hay dos puesteros de apellido Porro); se ve que dejó fluir su creatividad mucho más.
Y ahí encontré un collar hermoso con mi piedra preferida (amatista). Y me lo tuve que comprar. Mi regalo del día de la madre.
Así que volví al puesto y le dije a Pablo que ese era mi regalo.
Él me había dicho que era una señal que se me hayan roto dos collares (¿señal de qué??). Yo lo tomé como señal de comprarme otro. Parece el chiste del elefante y el reloj.
Mi papá pasó a saludarnos por la feria temprano y me compró un regalito, también: una aljaba para interiores. Hoy le voy a buscar su lugar.
Fui a la panadería a comprar churros para el mate feriante y bay biscuits para Casiel, y me regalaron un clavel rojo.
Está buena la feria.
A la mañana Pablo inventó una canción del día de la madre con la melodía del feliz cumpleaños, y Casiel cantaba y decía "bravooo" aplaudiendo, y me daba besos al final. Muy tierno.
Bueno, querido diario, aquí termino mi relato del día de ayer. Esto es mejor que nada, supongo.

martes, septiembre 29
Primavera en casa
jueves, agosto 20
Blog malo y blog bueno
Y no tenía ganas de lidiar con eso. Sigue roto.
Qué post aburrido, ¿no?
Y estuve haciéndole un blog a mi mamá, de su taller, para zafar hasta que esté lista la página oficial. Vean qué hermosas cosas que hace: Taller Cuarzo Libre.
martes, julio 21
viernes, julio 17
De a poco...
No, igual está bueno.
Después de muchas horas de prueba y error y de chusmear foros (porque no sé de esto), logré que se parezca bastante a mi antiguo blog. Probablemente esté mejor que el anterior en algunas cosas.
Y después de tanto esperar tengo la dichosa lista de links. Es tarde, seguramente me faltan varios. ¡Nadie se me ofenda!
¿Alguien entró mientras hacía pruebas? debe haber sido gracioso.
lunes, julio 6
No me jodas
Estaba todo bien.
El tipo me empezó a dar recomendaciones (que era todo lo que venía haciendo, de todas formas).
Lo pesó y mirándome de costado como sospechosamente me preguntó, por segunda vez: "¿come?".
No sospechés de una madre a la que vas a ver por 10 minutos y probablamente no veas nunca más. No te pongas a hacer análisis críticos cual médico sexagenario con la tabla de peso y edad, que no se da cuenta de que mi nene es petisito y además no come bien desde el miércoles porque tiene fiebre.
...
Después me pregunta si toma líquidos, le digo que sí, y me pregunta si toma teta, a lo que le respondo afirmativamente; y de nuevo (cabecita hacia el costado, serio, como criticando y juzgando): "¿Todavía? está grande, eh, ya sería hora de ir dejando".
DIOS! En tu sello lo dice: sos un médico cirujano. NO SOS PEDIATRA. Te lo llevé por la gripe, no necesito consejos gratis de alguien que ni siquiera sabe mucho del tema. Me quedo más con el consejo de la kiosquera madre de cinco y abuela de siete que con el tuyo, médico de guardia. Nadie te pidió tu opinión.
martes, junio 30
MultiPost
En el de informática dice: "Empiece a adoptar temprano las buenas costumbres de respaldar archivos y más adelante no deseará aplicarse puntapiés cuando sus archivos se pierdan o se corrompan."
(...¡aplicarse puntapies!)
Baile
Ahora que le encontré lo lindo y liberador a bailar, me encantó escuchar de nuevo la frase de Sabina "que el fin del mundo te pille bailando". Entendí.
Sinécdoque gastronómica
Antes era muy fan de la cebolla de verdeo; ahora me hice amiga del puerro.
Compro puerro y lo pongo en las comidas que preparo, pero ¡todo queda con gusto a sopa!
Y eso no está bueno.
Tontitas
Un viernes fui con mi amiga a una fiesta de salsa en un bar nuevo, pero medio tarde. Le dijimos al remisero que no sabíamos si nos quedábamos porque no sabíamos qué onda el lugar y la cantidad de gente.
Al llegar (es en un barrio alejado del centro), dijimos "ah, mirá, pero hay un montón de autos!".
Y el remisero dice "chicas, al lado hay un taller mecánico".
(por eso estaba lleno de autos, algunos con escarcha y tierra de centímetros de grosor).
jueves, junio 25
martes, junio 23
A mis 29 años...
Y no se siente mal, eh!
lunes, junio 22
Blog ocre casero
Este blog lo hice a prueba y error con mucha paciencia desde una de las plantillas viejas (como notarán por su composición "lo atamos con alambre"). Me pide que atualice la plantilla, no sé cómo será, pero sé que pierdo la que hice. No quiero perder todo lo que hice. Ya sé, de última cambio la plantilla. Pero me da pena. Además ya me olvidé todo lo que tiene que ver con HTML menos cosas como < i >< /i > < b >< /b > < br/ >. Entonces, no sé.
Tengo miedo...
Update: Uy! ¿Y qué paso que hoy hay un montón de blogs igualitos, blancos? ¿Ven? eso pasa por hacer lo que te dice blogger.
domingo, junio 21
¡Feliz día!
jueves, junio 11
Jo, Laurie, Molly, Jane... también claridad, amor, principios, fortaleza.
Obsesionada con las novelas en las que las mujeres usan vestidos grandes y no pueden andar por la calle con un hombre sin que se comente y pierdan un poco el "honor", leí Little Women por segunda vez el mes pasado, y ahora estoy con Good Wives.
Ví cómo se fue dando la relación entre Laurie y Jo, y siempre pensé que estaban destinados a estar juntos. Que eran una hermosa pareja y algún día se iban a dar cuenta. Laurie sí se enamoró de Jo. Pero Jo sabe que juntos no funcionan. Y simplemente no lo ama. Yo no sabía. Yo pensaba que eran ideales para el otro. Y resulta que Jo se fue a Nueva York y conoció a un maestro más grande y que juega con chicos y es muy bueno, inteligente y dulce y también fuerte, y ahora sí sé que él es lo mejor para Jo (especialmente por lo que le hace sentir). Y que Jo y Laurie no tenían que estar juntos. Por suerte ella la tenía clara.
Hoy también leí en un blog muy lindo la referencia que hace una mujer a su ex: después de muchos años y luego de divorciarse el se juntó con una mujer muy copada y están mejor los dos.
Y sé que a veces pensamos, como encaprichados o enceguecidos, que una persona ES para nosotros. ¿Cuánto hay de la mente en eso? (Jo se podría haber convencido a sí misma de sentir más por Laurie) ¿Cuánto hay de capricho? (hace unos años me sentía enamoradísima de alguien pero a veces escribía "¿cómo sé que no es un capricho?") ¿Cuánto de desesperación? ¿Cuánto de miedo? ¿Cuánto de la famosa "baja autoestima"?
Y después viene otra clase de amor -real-, otra clase de persona -para vos. O quizás para este momento tuyo. Y te hace entender al mismo tiempo que te da vuelta todo. Y decís "ah, ahora sí". Y te creés al decirlo, que es lo mejor.
Yo pensaba que Jo tenía miedo o no tenía ganas de descubrir que amaba a Laurie y por eso se iba. En realidad era muy fuerte y muy valiente al irse. Y aunque nunca hubiera conocido al hombre ese que sí era para ella, hubiera seguido siendo firme. ¿Será por eso que es la heroína? ¿Será por eso que me gustan esas novelas? Aunque la pifien, siembre con una personalidad incorruptible, unos principios inquebrantables; mejorándose a sí mismas, firmes en lo que saben que está bien. Molly Gibson (de Wives and Daughters de Elizabeth Gaskell) es una de mis preferidas, y es la más fuerte moralmente (no porque le hayan inculcado morales sino porque sabe las cosas que están bien y las que están mal). Jane Eyre también. Yo era re Molly y re Jane. Ya no.
Yo sé que los ovarios los tengo. Lo que me falta muchas veces es la claridad.
martes, junio 9
Niebla tangible
Una nube se estacionó sobre el pueblo y se quedó ahí descansando. Pero al subir por la ladera de la montaña se convertía en niebla (mientras estábamos adentro de la nube) y después, mágicamente, era un día hermoso. Mirando para abajo se veía la montaña enfrente, y una nube cubriendo todo el valle. Como si no estuviera el pueblo.
Adentro de la nube las cosas perdían color. No era más otoño, no era más la tarde. No había tiempo, no había colores, pero sí había espacio. El espacio cobró un protagonismo especial.
No era el espacio normal.
Las cosas no tenían matices, pero todo se bañó de perspectiva. Cada figura estaba en su lugar, diferenciada de las otras: las de al lado, las de atrás...
Porque las rodeaba el blanco.
Todo se llenó de una perspectiva impresionante que daba a cada árbol, cada cerco, cada roca, una individualidad purísima y a la vez misteriosa por el halo vaporoso. La vista no abarcaba grandes distancias, pero el paisaje era grandioso, especialmente en movimiento.
(Y así iba yo con cara de boluda mirando los arbolitos mientras el remisero luchaba por manejar bien adentro de la nube).
Mejor no pensar en ciertas cosas
Y ya después quedó.
viernes, junio 5
Mamá sensible
Contracciones de amor
van y vienen de ti
por dentro y por fuera
de repente los latidos se aceleran.
Empiezo a sentir que es algo especial
la bolsa parece parece papel celofán
se rompe a la vez que veo escapar
el mar que en tu vientre me hacía flotar.
No sé si será esta vez la última o la primera,
solo sé que hay olor a primavera...
Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir.
Me acerco a la luz
tú abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida.
Una luz al final
¿Dónde voy a parar?
Hay ruido allí afuera
por momentos se te ensanchan las caderas.
Respiras y yo respiro por tí
empujas, no sé si deseo salir.
Me noto rodar despacio hasta el fin
más cerca, más ruido, más lejos de aquí.
No se si me voy de ti o eres tú quién me dejas
tu nerviosa y frágil, yo desnuda y dando vueltas
Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir.
Me acerco a la luz
tu abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida.
Y después de salir, me dejan sobre ti
me hacen llorar, te veo sonreir
y sé que esto es algo
que nunca nunca jamás
nunca jamás volveré a repetir.
Me acerco a la luz, me alejo de ti
te cambio por eso que llaman vivir.
Me acerco a la luz
tu abres la salida
que me lleva a eso a lo que llaman vida
Obviamente la identificación no es lineal.
Después de escucharlo subí a abrazar a Casiel recién bañadito y estuve con ellos dos. Mientras yo lagrimeaba Pablo me decía palabras hermosas sobre el nacimiento que le pudimos dar a Casiel.
miércoles, mayo 27
Letritas
Vuelvo a leer a Borges, Derrida, Nietzsche y Benjamin. Cuento con dos versiones de Orlando (de Virginia Woolf), una de ellas en Inglés y la otra traducida por Borges, así que puedo acercarme a su traducción y yo también observarlo con ojo crítico, como él lo hizo con tantos literatos que realizaron traducciones.
Está bueno aprender así.
Como es a distancia muchos de los apuntes están en Word, y alguien se tomó el trabajo de pasarlos. Podría ofrecerme para hacerles correcciones o Data Entry y que me lo descuenten de la cuota. ¡Hay bastantes errores! Y no da (especialmente cuando se está aprendiendo a perfeccionar otro idioma).
El más gracioso es:
"La coherencia y cohesión textual son cualidades que deben presentar todo texto bien escrito."
No, no es un ejemplo puesto adrede.
martes, mayo 26
Post TOOONTO
"Pará, ¿no ves que estoy cosiendo mis anteojos?"
Claro, lo que pasa es que se les salió un tornillito y se escapa uno de los cristales; como no quiero caminar cuatro kilómetros hasta la óptica, lo arreglo como puedo. Con aguja e hilo. ¡Quedaron bien!
Me gusta hacer que las acciones suenen extravagantes. Como cuando mi primita le reclamaba atención a mi tía, que subida a una silla cambiaba el foquito de la heladera, a lo que yo le dije: "Pará, Dani, ¿no ves que tu mamá está adentro de la heladera?". Y mi tía se rió por media hora.
domingo, mayo 17
El secreto de combinar la banana
Y así estuvo un rato en la cocina mientras miraba Matrix por enésima vez.
En un momento me fui a calentar la cola a la estufa, y vino muy contento con una cuchara: "probá esto"; "qué tiene?"; "ah, no sé, probá, vas a ver"; "mhmm, no sé..."; "confiá en mí".
Probé.
¡POR DIOS!
No podía describir cuál era el sabor más feo dentro de la combinación.
Creo que la banana. ¡BANANA!
Después lo supe.
Se hizo un guisito muy peculiar, combinando sin escrúpulos:
- Manteca
- Cebolla
- Mostaza
- Ajos
- Banana
- Masala (mezcla de ají, pimientas, mostazas, todo ahumado)
- Sal
- Roquefort
- Hongos de pino remojados
- Ajitos ahumados
- Páprika
- Arroz
- Huevo
- Queso mantecoso
Creo que el secreto de la cocina está en saber combinar. Especialmente en tratar de no mezclar demasiados sabores fuertes, como hongos, mostaza, ahumado, roquefort...
Y también creo que mi marido tiene un paladar muy, muy especial. Lo bueno es que siempre le gusta lo que cocino. Cuando hace un par de años le gustó un budín de zanahoria que hice que quedó básicamente engrudo bañado en más engrudo blanco (salsa blanca), me quedé tranquila: en la cocina no iba a ser criticada.
Igual, está buenísimo que experimente con la gastronomía. Creo que su papá le contó que cuando era marinero salteaban jamón con banana. Y también está la suprema a la Maryland. Pero, de ahí a mezclarla con hongos, roquefort, mostaza...
Digamos que me quedé con las milanesas recalentadas.
¡Salsa!
Fuimos a una fiesta de salsa que nos mencionaron en las clases de los martes. En las que, by the way, nos pasaron de grado: ahora vamos, como siempre, al nivel inicial y nos quedamos la segunda hora en el nivel más avanzado. Y realmente está bueno, porque los hombres nos llevan re bien y ahí aprendemos más.
Pero donde realmente aprendimos es ¡en la fiesta de salsa!
No había mucha gente, y yo conocía a casi todos de las fiestas que organizaba mi hermana salsera. Eso estuvo buenísimo para mí: bailé con todos conocidos. Al principio pensé que no iba a bailar, pero me sacaron, bailé, me encantó, y seguí toda la noche. Quedamos tan cebadas que cuando nos echaron del lugar (luces prendidas y demás), fuimos a un boliche a seguir bailando. Ahí ya no conocía a tanta gente, y había muchos niños (estaba la hija de mi amiga, así que imagínense el cambio).
Descubrí lo lindo de bailar.
Y me sentí linda yo a través de la mirada externa, lo cual me hizo bien. Piropos, miradas, atenciones, ese tipo de cosas. Yo no fomenté nada, es más, me la pasé diciendo que estaba casada y que mi marido estaba en casa cuidando al babé (frente a eso a veces recibía reacciones típicas, según Pablo, que son agarrarse la cabeza y lamentarse, decirme que mi marido es un hombre afortunado, y la más desubicada: decirme que no parece que haya tenido un bebé, por mi cuerpo).
Conocí más a los compañeros de salsa, y, junto a los salseros viejos que ya conozco, forman un grupo muy lindo.
Me dieron ganas de que Pablo los conozca a todos también. Ya se dará, porque en un par de semanas hay una reunión dominguera en la que juntan a todos los grupos y podemos ir con quien querramos.
viernes, mayo 15
Mysterious Ways
A primera vista parecería que hay alguien sacudiéndolos con mucho entusiasmo. Pero no hay nadie, están libres.
Tal vez no sea sólo el viento.
¿Es que están bailando?
viernes, mayo 8
Semana
Y bueno. Como dijo mi mamá: si alguien escuchó algo que no le gustó, que se joda por no haber cortado. Mi amiga llamó pero al escuchar eso cortó (y por eso no me puede decir qué corno dijimos).
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Me encantan las novelas de Mary Webb. La conocí porque encontré de casualidad dos de sus libros y me enamoré instantáneamente. Fue en un local de libros usados que tienen dos viejitos en Bariloche. Son de la misma colección: tienen tapa verde dura y rugosa, y la representación de una pintura en la primer hoja, donde está escrito a mano en letra cursiva un nombre casi ilegible, el apellido Ford, y el año 1931. Cuando la leí me encantó, me envició, me inundé del mundo que ella creó en esas páginas.
Después encontré sus novelas en internet, pero como no leo en la compu le pedí a mi papá que me imprima una, y no solo la imprimió sino que la encuadernó él a mano! Y eso es lo que estoy leyendo ahora. Pero la voy a terminar, y eso es triste...
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En una semana me encontré con dos de mis exes grossos y con un ex alguito. Vida de pueblo...
Pero igual me gusta ver a mis exes (nada raro, eh), yo los elegí en su momento por ser personas especiales (y sí o sí buenas, si no no). Los quiero y me gusta verlos bien.
lunes, abril 27
Desde estos aires descongestivos...
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Punto y aparte.
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Alguien está quemando hojas de eucaliptus y el aire está invadido de ese aroma tan liberador.
El otro día se cortó la luz un par de veces y cuando volvió lo hizo con todo, o se había desconectado el cable neutro... no sé. Estaba con Casiel y el microondas empezó a hacer chispas, muchas. No corté la luz, porque así de viva soy. Salí y llamé a Pablo, que tardó 40 pasos en llegar y lo desenchufó. A los cinco minutos llegaron mi cuñado y su novia, a despedirse ya que no los veríamos por varios meses. Entraron a la casa apestosa y humeada, jugaron con Casiel y comieron scones con dulce. El entrar Pablo nos dieron algunos regalitos, entre ellos: una cámara digital!!! El primer ítem en mi lista de deseos materiales. Después venía el lavarropas, y eso indica cuánto quería una cámara digital.
Así que el equilibrio cósmico fue muy obvio e inmediato en este caso.
Acá se pueden ver un par de fotos, y también un dulce, y un goloso picarón.

domingo, abril 19
Gente de mierda hay en todos lados
Pablo bañó a Casiel, yo le dí teta, y se quedó dormido arriba, en nuestra cama.
Eran casi las doce de la noche, y Pablo se puso a lavar los platos. Yo sentada en el sillón, al lado de la estufa, porque me había venido y no me sentía bien.
No estábamos escuchando música, lo cual es raro, y de vez en cuando conversábamos un poco. En un momento estábamos en silencio y desde dos metros a mi derecha se escuchó el rechinar del picaporte de la puerta. Pablo miró antes que yo y a través del vidrio esmerilado vio la mano que agarraba el picaporte. En mi mente asustada se vino la imagen de que serían los vecinos, o algún familiar. Como habíamos estado discutiendo un poco me sentía en culpa y pensé que alguien venía a regañarnos (soy ridícula hasta en momentos extremos). La manija subió de nuevo a su posición horizontal. La puerta estaba cerrada con llave.
Pablo agarró un cuchillo de chef que justo estaba lavando, y gritó “¡¿Quién está ahí?!”. Yo me planté en el centro de la casa, él subió los dos escalones que nos separaban, se puso adelante mío y me dijo que me quede atrás, señalándome para abajo. Ahí me invadió una sensación de claustrofobia terrible porque donde estaba no tenía acceso a la escalera para ir con Casiel, que era lo único que me importaba. Pablo habrá sentido lo mismo, porque los dos nos movimos hacia adelante, y comencé a subir la escalera. Le dije a Pablo “teléfono”, y él justo estaba volviendo atrás un paso para agarrarlo. Subimos, apagamos las luces, y Pablo miraba por las ventanas mientras llamaba a la policía. Marcó 110, 112, y finalmente 101. Les explicó como venir, y esperamos. Él todavía con el cuchillo, y además un nunchaku que agarró de uno de los escalones de madera, al subir. Pasaron más de 10 minutos y la policía no venía, entonces llamé de nuevo. Sonó seis o siete veces, hasta que atendió un tipo. Le expliqué y mientras hablábamos escuchaba de fondo que a través de una radio hablaba un oficial, diciendo que no encontraba la casa. Le habíamos dicho el nombre de la calle, pero había ido a unas cabañas que se llaman igual. Le expliqué bien y me dice “bueno, cualquier cosa lo esperan afuera así encuentra el lugar”. ¡Ni que fuera un remisse! Yo le dije “nosotros llamamos porque hay alguien afuera de casa, no lo vamos a esperar afuera, no vamos a salir hasta que no llegue”. Qué pelotudo.
Llegaron bastante después y no hay nada interesante que contar: hicieron lo mínimo, que es preguntarle a Pablo qué pasó, en el portón, y después decir que iban a dar una vuelta. Bajaron, y mientras lo hacían hicieron sonar la sirena un par de veces.
Yo mientras adentro, en el piso de arriba oscuro, la puerta de entrada cerrada con llave y Casiel por suerte durmiendo muy bien. Las perras de la casa de al lado (en realidad era todo una misma propiedad con dos casas y ahora se separó con un cerco de alambre), que son tres ovejeras alemanas y supuestamente muy bravas, no ladraron en ningún momento.
Pensé en mi hermano, que -como pueden leer acá- suele hacer ese tipo de cosas. Pero el portón estaba cerrado, y además supuse que una vez hecho el chiste se mostraría, para reírse con y de nosotros. Pensé en lo sobrenatural. Y, obviamente, pensé en un chorro que o contaba con que no estemos o contaba con que no hayamos cerrado con llave.
Llamé a mi mamá y a mi hermano (no había sido él).
Después vino Pablo, que con los vecinos había ido a recorrer los terrenos cercanos y la obra de abajo. Nos quedamos en el comedor, no dormimos.
Ya no sé si me voy a seguir quedando sola hasta tarde estudiando al lado de la ventana, mientras ellos duermen. Estaba bueno tener ese momento de paz. ¡Pero me da miedo! Subiría la compu, pero sería sin internet; entonces, no.
La casita está toda muy bien cercada, y tiene bastante terreno alrededor. Es una zona de chacras, no hay negocios en ningún lado. El que vino sabía lo que hacía y conocía el lugar.
Sólo espero que no vuelva.
martes, abril 14
¿Dónde está mi peine? post con fotos
Eso no es un estante, es decorativo.
Eso no es un perchero, es una baranda.
No ofrezcas algo que no tenés (cuando le ofrece teta a Casiel).
El horno no es un estante.
Hay más, obviamente. Y también muchos quélindoquesos y cosas así.
Hoy cumplimos tres años de novios. ¡Y yo me voy a clases de salsa con una amiga!
Practicaré pasos para salir este fin de semana a bailar con él, cosa que queremos hacer desde hace... demasiado. Íbamos a ir a cenar pero al final preferimos bailar mucho.
Sigo haciendo dulces (me gusta hacer mezclas, por ejemplo de ciruelas con manzana y pera), ayer hice de mosqueta. Y el pan ya no me sale tanto como aglomerado.
Estoy despeinada, casi rastosa por mi pelo laaargo y enredable, ya que Casiel me perdió el peine. Tengo pruebas:
Vivir con él es como vivir con un ratoncito de esos que hacen canje. Tiene determinados escondites en la casa, y va poniendo cositas. En realidad él es ordenado, yo no. Así es que abro la tapa del tacho de basura y hay siete pesos, o un celular; adentro de una olla encuentro el batidor, y las tapas de tuppers apiladas abajo de la escalera; su vasito de agua en un cajón de la cocina y una vaquita de madera adentro de la tapa de la impresora. Es como pascuas pero sin huevitos de chocolate.
Ya que no escribo, subo fotos (no muy buenas, pero...).
los abuelos que se las regalaron).

miércoles, marzo 25
Casiel y la fruta
Recién le hice una papilla con una manzana de la chacra de mi papá, medio durazno de la chacra de unos amigos vecinos, dos ciruelitas del terreno de al lado de lo de mi mamá (que es de mi tía), y media pera (bueno, del supermercado... todo no se puede).
Desde hace semanas, a todo lo que sea comestible Casiel le dice "banana". Cuando ve que le estoy preparando algo, empieza "ba-na-na, na-na-na". La sílaba del medio es más aguda, es muy gracioso escucharlo "na-naaa-na".
Me pedía murras así, mientras yo trataba de no pincharme para rescatarle alguna bien madura. Cuando nos ve comiendo y tiene hambre, también repite varias veces "¡ba-naa-na!".
Lo más gracioso es a la noche cuando le doy teta semi-dormida: mientras nos acomodo dice, bajito y también semi-dormido, "na na na"; me muero de risa y de ternura.
El mejor regalo
Yo les contaba sobre el prisma que colgamos en la ventana de la cocina de nuestra casa:
Yo: Me lo regaló mi amiga Halina. Es el mejor regalo, porque todos los días soleados te acordás de la persona que te lo regaló cuando se te llena la casa de colores.
Hermano: Ay, qué poética...
Padre: Nosotros tenemos uno en nuestro cuarto.
Mujer de mi padre: (a él) ¿Quién nos lo regaló?
Padre: Laura (la mejor amiga de ella)
Yo: Eh... bueno, parece que no es tan así.
Y jajajás.
martes, marzo 17
Morada
Y hoy empecé una carrera a distancia.
No sé cuándo podré postear. Quería contar la mudanza de ciudad y de provincia pero es largo, al ritmo en el que vengo voy a tardar unos días.
Lo que sí sé es que estoy haciendo mermelada con moras salvajes que cosechamos en la esquina.
Eso lo dice todo.
Bueno, no dice que en esta nueva vida más natural y sana el pan integral me sale como si fuera aglomerado, pero eso es un detalle.
Ah, y feliz aniversario a mi marido, aunque no me lea (algún día lo leerá y se enterará que en las bodas de algodón lo saludé por acá).
Ah-bis, Casiel sigue despertándose con los queridísimos teros!!! Qué bronca... ¿se acostumbrará?
jueves, febrero 5
Desconectada
Ya voy medio libro del que ganó y me estoy recuperando.
También extraño internet y mi compu. Por los blogs, por la música, por los mails, por el chat casi diario con dos o tres personas que quiero y extraño, por todo lo que se me ocurre googlear por día pero me quedo con las ganas.
Ya volveré.
Casa ya tengo.
Ya contaré.
Novela también tengo, por suerte. No me alcanzaba con los manuales de los electrodomésticos que iba desempacando (aunque estuvieran en varios idiomas).
miércoles, febrero 4
Ruidosos y curioso
Gracias.
sábado, enero 24
I miss you!
Estaba re adicta.
Y ahora me siento sola.
Margaret, Mr. Thornton, vuelvan!!!
miércoles, diciembre 17
Mudanza
Es muy movilizador, y además estamos locos y nerviosos, no podemos hacer todo lo que tenemos que hacer en los pocos días que nos quedan.
Hace unas horas Pablo le llevó dos plantas a mis hermanas y me puse a llorar. Claro que en realidad busqué pelea por cualquier cosa a un Pablo-planta-en-mano, lloré, y recién ahí le dije que era por las plantas.
Acá viví seis años, ¡acá nació Casiel!
Por más que tal vez racionalmente no debería costarme, cuesta. Y me hace sentir un poco materialista, me parece. ¿Debería aferrarme tanto? ¿O no es tanto?. Igual creo que me aferro al ¿pasado? Algo así.
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Estoy teniendo sueños de lo más raros. Pero raros-graciosos.
En uno, estaba embarazada de un segundo hijo, y Jin -el coreano de LOST- nos recomendaba un nombre: Chori-pan. Ahí yo le decía que no podíamos ponerle a uno "Casiel" y al otro "Chori-pan". Además... ¡choripán!
Y Jin decía, cabizbajo: "era el nombre de mi abuelo...".
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Mañana embalamos la compu.
Es tarde, y tengo que hacer cajas. No sé si tiene sentido lo que escribí.
miércoles, diciembre 3
Arnold Schwarzenegger al rescate y una mamá no tan hot con pasado psicópata
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No comemos carne muy seguido. Anoche nos tocó, e hice carne al horno con papas, y terminamos comiendo a la una de la mañana. La vaca tuvo su pequeña venganza: dormí muy mal. En una de las pesadillas mi ex novio se empezaba a poner medio violento conmigo en una súper camioneta que era de Arnold Schwarzenegger, y yo lo llamaba a éste para que me defienda, pero como no me acordaba de su nombre empezaba a gritar "¡Terminator! ¡Terminator!". Lo mejor de todo es que me defendió y después lo quise abrazar porque estaba muy angustiada pero se fue (con Sarah Connor, seguramente), y me desperté mal pero pensando qué buen tipo que es.
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Diálogo con mi "brillante" noviecito yanqui de hace como una década (mierda!):
Kari: El sexo es como el bowling (pausa de segundos donde yo me imaginaba algunos paralelismos posibles), hay que practicar para ser mejor.
Yo: (para pelearlo) Ah, ¿entonces no te importaría que yo practique con otros?
Kari: Eeehhhh...
Como el tipo era un poco indiferente hacia mí, era más grande y yo estaba muy sola, me volví medio psicópata (pero haciéndome la dura y la que no me importaba nada a veces, para colmo, y no me salía tan bien). Cuando ya sabía que no debía juntarme más con él, porque no me hacía bien, y además como iba a volver a Argentina algún día, quería una foto suya. Nunca se dejaba filmar ni sacar fotos, excepto las horas en las que me hizo filmarlo haciendo piruetas en skate porque quería hacer un video (por dios, qué sola que estaba, consideraba eso diversión). Yo estaba acostumbrada, por vivir en un pueblo, a que mis hermanos conozcan a los chicos que me gustaban o con los que pasaba algo. ¡Quería que al menos conozcan la cara del yanqui/finlandés!
Kari una vez me había mostrado que tenía dos identificaciones tipo cédula: una de Maryland, que era donde vivíamos, y la otra de California, porque había vivido un año ahí tocando música en la calle. Esa ya no servía y la tenía en una lata, entonces una noche en la que estaba medio borracha y fuimos a su casa aproveché en un momento en el que fue al baño y me la puse en un bolsillo trasero del jean. Después de un rato de mirar tv se puso cariñoso, y cuando su mano bajó hacia mi cola, me dijo "¿qué tenés acá?". Me puse nerviosa y le dije "mi carnet del college". Entonces no podía llevármela, porque si el chico sumaba 2+2 se iba a dar cuenta de mi condición cleptómano-psicópata. Entonces en un momento posterior aproveché para revolear la cédula en la oscuridad del desordenadísimo cuarto. Después de dormir un par de horas llegó el momento de que me lleve a la casa donde yo vivía, y cuando se estaba poniendo el pantalón dijo "What the fuck?", y se quedó mirando su interior. Después de unos segundos sacudió una de las piernas y cayó la cédula. No sabía donde meterme, y me hice la boluda. El cuarto estaba tan desordenado que disminuyó un poco el grado de extrañeza de lo que acababa de pasar, pero igualmente se quedó muy pensativo.
Una semana después, aproximadamente, me mostró que tenía una foto tamaño A4 con sus compañeros de trabajo. Así que planeé el hurto: otra noche en la que seguramente iríamos a su casa usé la cartera más grande que tenía, bastante vacía. ¡Fue robo premeditado! El plan era sacársela, fotocopiarla, y después dejarla de nuevo en su cuarto. El primer paso lo hice de acuerdo a lo planeado: cuando fue al baño agarré la foto y la puse en mi cartera. Fotocopiarla se me complicó porque justo la fotocopiadora a color del local cerca de casa estaba rota, entonces me volví loca buscando otra. Cuando lo logré y, usando de nuevo la cartera grande, fui a la casa de Kari otra noche, me encontré una gran sorpresa. Había dejado su habitación inmaculada. Estaba todo prolijamente ordenado como nunca antes había estado. Mientras me decía -orgulloso- "estuve todo el día ordenando", yo no podía dejar de imaginármelo buscando desesperado la foto con los compañeros de trabajo, o el agujero a otra dimensión desde donde le robaban o cambiaban de lugar las cosas.
Así no podía devolverle la foto sin que sea evidente mi "préstamo psicópata", entonces me la volví a llevar en mi carterita tejida. Y todavía la tengo, en mi famosa valija negra de recuerdos.
Uy, la fui a buscar para scanearla y ponerla acá pero no está. No sé dónde estará.
Acá también hablo de Kari.
(hago esto porque todavía no etiqueto los posts)
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Cuando tenía 14 años no había salido nunca a bailar, ni iba a fiestas, ni a la plaza del pueblo a boludear, ni a los jueguitos. Tenía una amiga con la que salíamos a pasear en bici, y también íbamos a la montaña. Una vez fuimos al refugio del Cajón del Azul con su hermana mayor, que era conocida del dueño. A la noche nos quedamos charlando alrededor del fogón con otros conocidos del refugiero. Me empecé a perseguir porque veía que uno me guiñaba el ojo, me sentía desamparada en el medio de la montaña con ese tipo tan atrevido que quién sabe qué iría a hacer. Era horrible, cada vez que pasaba la mirada cerca de su cara, me guiñaba. Estaba muy incómoda y asustada.
Pero resulta que el tipo tenía un tic nervioso. Me sentí muy mal, era bueno el hombre.
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A Casiel le armo un corral con muebles, la puerta del ropero y una valija. A veces se logra escapar, empujando la practicuna o pasando por arriba de unos almohadones que tapan un hueco de su prisión didáctica. Cuando me acerco empieza a reirse a los gritos mientras va gateando rapidísimo hacia su meta, que es la puerta del comedor, donde se para y empieza a dar golpes, o se sienta y saca maderitas del piso de parquet (jenga gigante) para jugar. Yo me lo quiero comer al verlo así tan pícaro. Ya lo filmé como tres veces haciendo esa carrerita.
martes, noviembre 18
Los autos en mi vida
No sé qué cosas insólitas hacíamos con cada auto, pero sé que:
- Por momentos mis papás tenían que subir la parte más empinada del camino a casa en marcha atrás, porque no andaba la primera.
- A veces no funcionaban los limpia-parabrisas y usábamos soguitas que iban desde éstos hacia sendas ventanas delanteras para hacer manualmente el movimiento que saca el agua de lluvia.
- Muchas veces andaban sin frenos, lo que se complicaba al vivir en la ladera de una montaña. Frenaban con los cambios, mordiendo la vereda, y a veces con una combinación de disminuir el cambio y que mi mamá se baje del auto en movimiento y le tire piedras grandes bajo las ruedas.
- En un viaje se quedaron sin frenos inesperadamente camino a Bariloche, precisamente en el peligroso y temible cañadón de la mosca (trecho zigzagueante y angosto del camino, con un precipicio en un costado y un paredón montañoso del otro), y mi mamá bajó del auto en movimiento y comenzó a caminar rápidamente a su lado mientras le tiraba piedras frente a las ruedas, esta vez embarazada de 8 meses. Justo en ese momento pasó una familia que se estaba por establecer en El Bolsón, con el trailer de mudanza atrás, y vieron esa escena increíble. Frenaron, los ayudaron a sellar la pérdida de líquido de frenos, y desde ese momento ambas familias nos guardamos un cariño especial. Es el día de hoy que me ven y me recuerdan cómo conocieron a mis padres.
- Una vez mi mamá bajaba de casa sin frenos y un vecino de más abajo que casualmente andaba a pata al vernos bajar se hizo el gracioso, se paró en el medio del camino e hizo señas con los brazos. Mi mamá se desesperó y le gritaba "¡correte, pelotudo!", mientras le hacía un gesto ahuyentador con el brazo. El tipo no entendía por qué mi mamá era tan violenta y maleducada y se quedó paradito al costado del camino mirando.
- A veces, para que arranque uno de los autos, había que pegarle con un palo al burro. El palo (o barra de metal, no me acuerdo) se guardaba en el baúl. Yo ya sabía cuál era el burro (que estaba medio escondido por abajo de las demás partes, era terco y a veces no quería andar, parece), y lo golpeaba al mismo tiempo que mi papá arrancaba el auto, ya que tenía que ser simultáneo.
- En muchas ocasiones andaban sin luces e iluminaban el camino nocturno con una linterna desde la ventana del conductor (manejando con una mano) o, a veces, con mucha confianza, desde la del acompañante. No era muy agradable en invierno.
- Mi mamá, en un Renault 4 que sólo tenía los asientos delanteros, llevó a un conocido que se encontró por el camino y el asiento en el que iba el señor -al no estar amurado al piso del vehículo- cuando mi mamá aceleró un poco se reclinó brusca y totalmente hacia atrás, dejándolo con las patas para arriba. El hombre era muy alto y era psicólogo, y lo mejor de todo es que mi mamá le dijo "cuénteme lo que le pasa", como si estuvieran en una sesión con sofá.
- Una vez que fuimos con mis abuelos maternos al Lago Epuyén, que queda a 46 Km de El Bolsón, por momentos el auto se recalentaba y nos teníamos que bajar todos del vehículo -menos el conductor- para que pueda pasar las partes más empinadas del pedregoso camino.
- Un verano hicimos el viaje desde El Bolsón a Buenos Aires con un Valiant medio fundido y la máxima velocidad que podía alcanzar era 60 Km. por hora, teniendo que parar constantemente para que se enfríe. Son aproximadamente 1800 Km., así que calculen. Creo que fue el viaje más largo de mi vida. ¡Todos nos pasaban! ¡Hasta los camiones! Si no fuera porque paramos en Río Colorado a refrescarnos y me dí una panzada de helados Sin Parar, me moría.
- Tenían un Citroën al que se le zafaban las estrías del volante, y a veces cuando levantaban gente en el camino hacían como que giraba a lo loco en falso, o se quedaban con el volante en la mano, para asustarlos.
- Se había pinchado el radiador de uno de los autos-bote que tuvimos (Valiant o Polara), y había que ponerle agua a cada ratito. A veces cuando mi papá lo destapaba era como una olla a presión que se destapa de golpe todavía en el fuego. Lo hacía con un trapo en la mano, y había que estar lejos porque saltaba agua hirviendo. Él lo destapaba y se alejaba lo más rápido que podía. A veces había que buscar la tapa por los alrededores del auto, ya que no la llegaba a retener y salía disparada.
- Una vez se les había quedado el auto (se escuchaba muuuuucho en casa la frase "se quedó el auto") en una de las subidas a casa y justo estaban mis tíos abuelos. Mi mamá bajó al pueblo con los vecinos en su auto, compró dos pollos en una rotisería para cenar, y cuando subían no vio nuestro auto donde estaba antes varado. Fueron los tres a la comisaría, generaron toda una movilización, hasta involucraron a gendarmería, y cuando subieron a casa con los pollos ya fríos estaba mi papá, que les dijo que un amigo lo había ayudado a llevar el auto al mecánico. Entonces mi papá tuvo que bajar de nuevo a la policía para explicar y que dejen de buscarlo, y parece que para que no los maten alegó que mi mamá estaba medio loquita.
domingo, noviembre 16
Empanadas especiales
Obviamente él no se quejó.
Una de las primeras veces que incursioné en el mundo de la cocina salada busqué en los libros de cocina y me convenció una receta para hacer empanadas de verdura. Compramos todos los ingredientes y, esa tarde, cuando releí la receta para prepararme mentalmente para la tarea me dí cuenta de que faltaba un ingrediente.
Quería que todo sea perfecto, entonces le conté a mi papá y le insistí hasta que accedió a bajar al pueblo. Era algo muy, muy insólito ir al pueblo sólo por la falta de un componente culinario. Había mil cosas más importantes que dejábamos de hacer o comprar para evitar el viaje y el desgaste que implicaba bajar (especialmente con los autos que solíamos tener. Muy pronto escribiré sobre ellos), así que fue grosso que haya dicho que sí. Seguramente veía mi esfuerzo o mi necesidad de que la cena salga perfecta.
Bajamos, y compré las nueces que tanto quería.
Al subir, después de cortar la cebolla, rehogarla, lavar y hervir las espinacas, le pregunté a mi papá a qué se referían exactamente con moscar la nuez. ¿Cómo? me dijo. Y miró el libro abierto sobre la mesa. No, nuez moscada es un condimento, mirá: y me mostró el paquetito de nuez moscada con el mini rallador que tenía en la alacena. Yo estaba en una etapa en la cual leía mucho pero todavía no tenía buen vocabulario, entonces estaba acostumbrada a adivinar el significado de las palabras. Supongo que leyendo una novela no importaba pensar que "moscar" era un sinónimo de "picar". Pero era relevante para llevar a cabo una preparación leyendo una receta. Entonces me puse peor, ya que no era todo perfecto, y por haber tenido que bajar y gastar plata en nueces al pedo. Él me dijo que con nueces quedaba bien igual, y después de que le pregunté un par de veces más (me costaba salirme de la receta), le creí e hice el relleno de las empanadas con nuez moscada y nueces picadas. El repulgue lo hice con un tenedor porque no sabía hacer el tadicional. Hasta las pinté con clara de huevo batida. La tarea continuaba igual de ardua una vez dispuestas en la asadera y metidas en el horno: había que alimentar la cocina económica a leña de una forma en la que el calor sea intermedio y constante.
Quedaron buenísimas las empanadas; no sé si no son las mejores que comí en mi vida. Supongo que es cierto que tiene mucho que ver la onda o el amor con que se hacen (y el humor, porque después de lo trágico del asunto me rei bastante).
Tal vez por eso después me incliné por las carreras de Letras y de Chef: para que no me pase algo así de nuevo.
Avioletándonos
No sé cómo voy a hacer en El Bolsón. ¿Allá no pasará el tiempo?
Claro que allá están las cerezas, o las lengas que se colorean desplegando sobre la montaña un permanente rubor otoñal, o los amancays, o el arbusto chin-chin que inunda sus alrededores con aroma a chocolate.
Ya les contaré. Por ahora, disfruto de los jacarandás. Tal vez sea la última vez; no creo, pero quién sabe.
jueves, octubre 30
Cómo llegan
Las clasifiqué en las siguientes categorías (dejé las búsquedas textuales):
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Preguntas:
Noten qué cómica la forma de buscar)
- porque se dice que hay una tormenta que se llama santa rosa de lima
- quiero saber parte electrica de secarropa frio calor
- que le puedo regalar a mi preceptora?
- nicolas cage es lindo o feo
- puedo sacar a mi hamster al aire libre
- porque jupiter sal 2 horas antes y dos horas despues de que salga y se meta el sol
- ¿Como hacer un jodido vivero?
buscar un rato y no encontrar nada)
Problemas que no me gustaría tener:
- consecuencias del relampago para una persona embarazada
- COMO ME DESHAGO DE MIS VECINOS MOLESTOS
- mi hermana y mi mama se desnudan en casa frente a mi
- seme cerro el auto como lo abro
- como puedo actuar contra una vecina paranoica que la tiene tomada comnigo
- TENGO UN BOXER QUE SE LE DESPRENDE UN LADO DE LA CARA
- mi encargada me grita
- YOGA PARA RONQUIDOS
¿Eh? ¿Qué querés?:
- ejemplo de carta quejandome porque no me apaga reiteradamente
- quiero que me ayuden a buscar un dilema para comensar la clases de gimnasia
Simplemente graciosos:
- cartas a theo vang good
- algo para decir en un brindis de cumpleaños de hermano
- garrapata que esta debajo de la almohada de una señora que muere
- Personitas chiquitas y muy buenas en el sol
- consejos a personas nostalgicas
- como se puede intervenir en una mujer embarazada para que el bebe combie de genero(si se que es varon y yo quiero que sea mujer
Dudas existenciales:
- quien entendio la pelicula el umbral
- ¿Nos acercamos a una hecatombe mundial?
- como se sacaban el pelo antes de que existieran los secadores de pelo
Significados:
- significado de la bombacha negra
- significado vamos miti-miti
- significados bajar la mirada sonreir
Imágenes graciosas (o no tanto):
- cara de un chico que safo de alguna situacion
- imagenes niños que se quiebran la muñeca
- persona imaginandose un futuro lindo
Llegan mucho, mucho por búsquedas sobre rayos de sol, como:
- cuantos kilometros anda un rayo
- Aug/21/2008 19:28:27Google Search (que le pasa a una persona q casi nunca toma rayos de sol)
- Aug/21/2008 20:46:23Google Search (que podria pasarle a una persona que casi nunca toma rayos de sol)
- PORQUE EL RAYO REBOTA EN EL AGUA
- cuales son las partes de un rayo de sol
- cuales son los rayos notables cuando nos paramos frente a un espejo
Hay marcianos que leen mi blog!:
- q pasa con el agua q se precipita a la tierra q destino tiene
- que puede pasar si un rayo del sol le cae a la persona
Sobre gustos…:
- utilisima porno
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Creo que el premio se lo lleva la embarazada que le quiere cambiar el sexo al bebé. Dejate de joder, esa mujer está mal en varios aspectos.
Bueno, y el del jodido vivero me encanta.
Igual esto me hizo pensar en las veces que habré buscado cosas ridículas y alguien lo vio en su página de estadísticas. Y bueno, ojalá haya causado alguna risa, como las personas que cité en este post, que me hacen reir cada vez que leo mi recopilación.
domingo, octubre 26
Increable
También me acordé de un diálogo que tuve con mi mamá, mirando embobadas a mi hijo:
Yo: Cómo lo quiero.., me acuerdo cuando me dijiste que vos me querías mucho más que yo a vos.
Má: Ahora me creés.
Yo: En realidad lo dijiste tan convincente que te creí, pero me puse mal, pensaba "pobre, ella sabe que la quiero menos que ella a mí, es muy feo" y me daba pena y trataba de quererte más, para que no sea así.
Y nos reimos.
Ya más de grande, y sólo algunas veces, traté con todas mis fuerzas de querer más.
No funciona.
sábado, octubre 25
Yo quiero..!

Cuando me enteré que habían comentado algo de este blog en el diario Crítica Argentina me caminé todo el barrio para ver si conseguía el número del día anterior -así guardaba de recuerdo el diario-, pero no lo conseguí.
La dueña del departamento de mis hermanas hoy fue a firmar el nuevo contrato y al ver fotos de Casiel dijo "se parece al bebé de Cheeky". ¡Les dijo que el domingo salió en la revista de La Nación!
¡Yo quiero esa revista!!! Lo peor es que en lo de mi abuela ví la revista de ese diario del día de la madre y no estaba ahí (estaba la otra nena). Es raro. ¿Se habrá confundido y era de Clarín?
¡Yo quiero esa revista!!! Como recuerdo, especialmente para Casiel. Me gustaría que dentro de 50 años esté ahí toda ajada, con la fotos de ese hombre cuando era bebé.
Es que, como dice mi abuela, no puedo con mi genio: soy muy guardarecuerdos. Sé que lo notaré no muy alegremente el próximo mes, en plena mudanza.
Update: Hoy, domingo, revisé las revistas Viva de los últimos dos meses en la casa de mi primos y no había ninguna foto de él. Es un misterio, voy a tener que llamar a la dueña del departamento de las chicas. "Hola, ¿Sra. X? Sï, habla la hermana de las chicas que alquilan su departamento, ¿no me regala la revista donde vio a mi bebé? No, no es mi intención ser desubicada... si prefiere se la compro, ponga un precio. No señora, pero, pero... ¡POR FAVOOOOOOOOOR! Mire, le paso con el bebé hoa, señola linna, yo quelo mi levista; tí, toy el bebé. Hola, señora? sí, era mi bebé. Es bastante avanzado para los 10 meses que tiene. No, no le estoy tomando el pelo, es en serio, quiere la revista, sea buena..." (y podría seguir boludeando por un rato pero ya es muy tonto esto). Tengo problemas, lo sé.
martes, octubre 21
Cosas puntuales con dos puntos
Exageración: Abajo de mi almohada (y de la de Pablo, pobre) hay cinco pijamas míos completos, algunos de los cuales son de dos piezas. Debería habilitarles un cajoncito.
Anotado hace meses: El bostezo es como el hilito que une sueño y vigilia. Por eso, cuando Casiel está durmiendo al lado mío y lo escucho bostezar, ya sé que próximamente pedirá teta.
Algunas palabras que me gustan:
- caléndula
- caireles
- ícaro
- calina (me gusta tanto que me gustaría llamar a una hija así, pero no creo hacerlo, es como decir Karina en chino)
- tiento
- barbotina
- travieso
- alquimia
Algunas palabras que me gustan en inglés:
- dandelion
- valiant
- manure (no sé por qué).
Algunas palabras graciosas:
- saltimboque
- nosocomio
- cotolengo
- en inglés: manure (sí sé por qué)
Comentario de ayer: Por dios, qué bien que le hace el sol a mi ánimo. Y sí, seré Margot...
Es un hecho: El Bolsón me hace bien. Como lo mismo, camino lo mismo, tal vez lloro y me rio lo mismo... pero estoy más linda allá. ¿Cambiará mi metabolismo? ¿Será el aire? ¿Estar feliz? (aunque a veces estaba muy mal pero igual era más yo... más salvaje o en estado natural, sí). Me acuerdo cuando me escribió alguien lindo que leía el blog que pensaba en mí Con cada chica que camina cerca de la sede Puán, triste porque sus zapatitos no brillan como en la plaza de un pueblo. Qué lindo. Es así. Yo brillo más allá.
Importante: Vamos a volver a El Bolsón a vivir, idealmente a fin de año.
lunes, octubre 20
Mierda, carajo (y otras cositas más)
Yo le dejé el mío, que tiene muchos años, y cambiamos de tarjeta sim (la mía dice Unifon, así que imagínense los años que tiene).
No le gustó mucho la funda rosa de mi celu-vejestorio, y tampoco que lo gasten en el laburo, así que decidió no llevarla. En su lugar le puse una media de Casiel, porque a Pablo se le caen mucho las cosas de los bolsillos y el celular iba a vivir muy poco desnudito. Fue muy gracioso cuando a la mañana lo buscaba en la mesita de luz, con la luz del otro celular, y no lo veía porque su querida esposa lo había puesto adentro de una media. Ah, sí, porque yo hago muchas cosas una vez que él y Casiel están dormidos.
Supongo que por la media lo gastaron igual pero su hombría no se vio demasiado afectada.
Me di cuenta de algo usando su celular, al descubrir el nuevo mundo de teclear una sola vez por cada letra deseada y que desde un diccionario aparezca/n la/s palabra/s que encaja/n (parezco Yogurtu Nge hablando del tren). He descubierto que soy una mal hablada, porque lo que más agrego al diccionario son malas palabras.
Supongo que eso en este lugar no se nota.
Ah, ya volví, y ya me regaló su celular (que le había regalado yo), porque es un dulce.
martes, octubre 14
Al nogal!!!
Cuando era chiquita, de penitencia, me mandaban al nogal.
Y si éramos dos -supongamos que nos estábamos peleando mi hermano y yo-, entonces el castigo podía variar: "¡Santiago al nogal y Cecilia al tilo!", o "¡Cecilia al nogal y Santiago al pino de allá abajo!", o a veces, especialmente cuando nos peleábamos los tres: "¡Cada uno a su nogal!".
Porque teníamos un nogal cada uno. Yo era amiga del mío: le hablaba, trataba de entenderlo, intentaba no lastimarlo cuando lo trepaba pero lo trepaba mucho porque mi papá me había dicho que a los árboles les gusta cuando los trepan, que es como acariciarlos. También le pedía a los bichitos que a veces tenía, unos negros cuadrados rarísimos, que no lo molesten.
Y bueno, es más entendible que me haya hecho amiga de un jacarandá en Buenos Aires, ¿no?
Y que sea como soy.
miércoles, octubre 8
Solamente una vez:
- pedí un autógrafo
- besé a una chica
- bailé salsa y cumbia en un vestidito negro, con tacos bajitos y una panza de ocho meses
- cociné rabas (¡partiendo del calamar!)
- me emborraché con whisky
- tuve un trabajo que aporte a mi jubilación
- tuve sexo con alguien a quien había conocido horas antes
- ví el relieve de las pinceladas en Campo de Trigo con Cuervos, Los comedores de papas, Campos de Trigo y Cipreses, Terraza del Café por la noche, y muchísimos otros cuadros originales de Vincent Van Gogh.
- me mordió un perro
- ví tocar en vivo a Luis Alberto Spinetta
- hice pintadas callejeras nocturnas en aerosol
- busqué y encontré minúsculas piedritas de oro en el río
- me hice un piercing en el ombligo
- me agarré a trompadas con una chica (si cuenta pegarle un par de piñas cuando ella manoteaba el aire cual gallina agarrada de las patas)
- subí al Empire State
- me saqué un poquito de ojo con una tijera
- me hice un tatuaje
- pretendí que un hombre deje a su pareja por mí
martes, octubre 7
Huellas por la vida
Después de un rato observé sus pies y manos manchados de tierra, y sentí mucha felicidad.
Y la sigo sintiendo cada vez que se ensucia con tierra, pasto y hojitas.
Me preguntó si eso cambiará, y cuándo.
domingo, octubre 5
Supervivencia auditiva
Entonces ya directamente pongo Ruidos... y no lo escucho. Aunque debo decir que a veces me noto alterada y de pronto me doy cuenta que es un tema en particular (como el de la mosca, que parece satánico).
Ahora, me pregunto... ¿así se sentirá mi marido conmigo? Lo único que sé es que a veces en las reuniones familiares o con amigos tengo que mirarlo y decirle "Pablo: on", para que mueva el interruptor en su cabeza, aunque sea por unos minutos. O, cuando mi frase se queda flotando en el aire de la sordera conyugal y está mi hermana con nosotros, me dice compinche "off" o "está en off", porque ya sabe. Y bueno, al menos eso le da un toque de humor para que yo no empiece a querer cambiar el interruptor de un tazazo en la cabeza.
jueves, octubre 2
Padres vs. abuelos vs. hermanos
Hoy le decía a mi mamá “entiendo, son abuelos, ya vivieron esto y ya saben que tal vez no es tan importante, pero yo soy la mamá y me toca preocuparme y tomarme el trabajo de darle lo que me parece mejor; vos me dijiste recién que me hacías papilla de banana, manzana y naranja para que sea muy nutritivo”. Y la hicieron a mi hermana vegetariana sus dos primeros años.
¿Ahora les toca malcriar y a mí ser la mala?
Más tarde, mi mamá y Marcelo miraron el boletín de mi hermano. Una materia ya se la lleva, y tiene otras 4 abajo. Las demás: justas. Ellos estaban preocupados, analizando qué hacer. Yo sentía la tormenta venírsele a mi hermano, y como no lo veía tan crucial les dije “bueno, pero está de novio, yo cuando me puse de novia me bajaron todas las notas”, y trataba de minimizar la preocupación y el posterior reto a mi hermanito. Pensaba “de última se lleva par de materias… no es tan grave”. Y ahí me dí cuenta: es el rol de padres el ser así, medio jodidos. Y que los demás nos vean como unos exagerados.
Yo soy una débil, necesito la aprobación ajena. Parece que, por suerte, ser mamá me va a hacer desligarme mucho de esa necesidad. El amor y preocupación por Casiel es más fuerte que la necesidad de validación externa. Yo crezco, al mismo tiempo que lo miro crecer a él tratando que sea de la mejor manera y desarrollándose de una forma sana, pura y luminosa.
Igual, también tengo la suerte de que con Pablo coincidamos con respecto a la crianza que le queremos dar a nuestro hijo (si no, ¡qué pesadilla!), así que él se encarga de marcar límites a los demás cuando estamos los tres juntos.
miércoles, octubre 1
Códigos
La chacra queda a unos 20 o 30 kilómetros del pueblo, en el cerro Saturnino, y tiene una vista espectacular. En un momento del largo y terroso camino en el asiento trasero del Renault 12 ella dijo -señalándome con su mano y con sus ojos gris azulado tan vivaces: “Ceci como ésta sólo hay una”. Daniel hablaba de que estaba contento de que yo sea la mujer de su hijo, entonces él asintió y respondió repitiendo lo mismo. Obviamente me gustó escuchar esas cosas, lo que Martita dijo tenía mucho más significado que lo obvio de la cualidad irrepetible de cada individuo, y eso me pone contenta.
Charlar con Martita fue de lo más lindo. Es buenísima, y está siempre de buen humor. Tiene el pelo largo, blanco con algunos rayos de un rubio hermoso, y mucha chispa. En muchísimos momentos yo me decía “acordate esta frase, es para el blog”, pero después, obviamente, me olvidé todas.
¡Es que la tiene muy clara! Me hacía morir de risa. Es como una nena y vale la pena tenerle paciencia porque es una hermosa.
Aunque se desoriente o repita las historias éstas siempre tienen algún detalle nuevo, además si se le preguntan cosas ella la tiene muy clara y es posible y valioso aprender de su vida.
Me dieron ganas de pasar más tiempo con ella.
Conocí a otro ser, aunque no me dieron ganas de estar cerca suyo. Estaba caminando con Casiel a upa por la parte noreste de la chacra, observando cómo dos teros defendían su nido volando bajo y chillándonos, cuando desde un arbusto a unos pasos sentí como un bufido. El arbusto (que era bastante grande) se movía y de su interior salían resoplidos y gruñidos. Por un instante me quedé quieta esperando que salga algo y me ataque, y mirando rápidamente de reojo dónde refugiarnos. Me acordé que por ahí había jabalíes y me fui despacito, al mismo tiempo que miraba el arbusto amenazante y los árboles cercanos imaginándome cómo treparme con Casiel en brazos.
Volví a la casa caminando y desbordando adrenalina, y le pregunté pálida a mi suegro si era posible que ese encuentro haya sido con un chancho o jabalí salvaje. Me dijo que sí, y que eran peligrosísimos, que lo había pensado cuando me fui pero no se imaginó que justo hubiera uno, que lo habían estado jodiendo desde hace un tiempo. Que a veces atacan y con la fuerza y los colmillotes que tienen pasan corriendo y te pueden sacar un pedazo. Lindo panorama. Suerte que mi instinto me hizo dar media vuelta y volver despacito.
Tal vez los teros me estaban avisando.
Después del asado el abuelo de Casiel agarró la escopeta, buscó a cinco vecinos que estaban trabajando en una construcción más abajo y, cargados ellos de machetes, fueron a buscarlo. Martita no quería que lo mate y decía que era su hijo el que había invadido el territorio del jabalí. Daniel decía que se lo iba a comer. Yo me sentía mal por haber delatado su escondite.
No lo encontraron.
Pero dijo mi suegro que ni él sólo con la escopeta va a buscarlo, porque es peligroso. Así que imagínenme a mí ahí, a un par de metros, con Casiel en brazos.
Pero Casiel es chancho jabalí en el horóscopo chino (como su papá) y bueno, entre ellos hay códigos.
lunes, septiembre 29
Dos helados
Nos encontramos por motus propio en el muy conocido por ambos barrio de Caballito. La primera impresión fue rara, nos vimos iguales pero distintos (no me acordaba que era tan alto). Le dije que lo invitaba a tomar un helado a Pérsicco y, como siempre, terminó pagando él. Lo tomamos en el parque mientras charlábamos y nos reíamos (más que nada yo me reía de sus chistes y le daba pie para más). Se hizo tarde para cosas que cada uno tenía que hacer, así que nos levantamos de nuestro asiento verde y vivo. No le pedí su mano para pararme con mi panza de casi siete meses porque no me pareció. Me acompañó unas cuadras, nos abrazamos brevemente, y nos separamos -él con la bolsa de cosas que había dejado en mi departamento (como la única foto con su abuelo), y yo con trámites que hacer y alguien chiquitito pateándome desde adentro por comer tanto helado.
El sábado pasado estaba en Jauja, la heladería más rica de El Bolsón, tomando un helado con Marcelo (el esposo de mi mamá) y mi bebé Casiel. Marcelo se compró un helado de limón y ananá para darle a probar a Casiel. Yo me pedí mousse de chocolate y dulce de leche con moras salvajes. En un momento Marcelo no entendía la cara de feliz cumpleaños que puse, pero enseguida comprendió: lo veía venir a R. caminando, alto como ya me acordaba. Él también sonrió y se acercó a saludar. Conoció a Casiel (Gael, según él inicialmente), y se quedó charlando un poco. Hicimos chistes los tres y nos contamos algunas novedades cotidianas.
Se fue a comprar el cuartito de helado para llevar (probablemente para compartir con su mujer), volvió a saludar y conversar un poquito más y se fue, más sonriente que al principio. Yo igual.
Me gustó verlo, lo quiero mucho. Siempre melancolía: extraño ser amigos.
Me gustaría que lo sigamos siendo, pero sé que no se puede.
Me consuela pensar que tal vez algún día podamos relacionarnos un poco más que ahora.
Pero no sé, porque si seguimos en esta modalidad de encuentros vamos a engordar mucho.
viernes, septiembre 26
Famoso y babosa


Se imaginan cómo están los abuelos y bisabuelos con el tema, ¿no? ba-bo-sí-si-mos.
Era muy gracioso cuando le hacía tomas de lucha al oso o se lo quería comer.
Para que se acuerden de nosotros cuando lo vean en alguna vidriera de esos locales de ropa.
Es re loco para mí verlo ahí.


















































