jueves, septiembre 30

Dónde está mi remedio?

Melancolía. Melancolía por lo que fue, por lo que no fue, por lo que no es, lo que no será, lo que no tengo, lo que no soy. No tristeza. No envidia, no añoranza. Porque la tristeza es oscura, es gris. La envidia es desear lo que no se tiene, y tienen los demás. La añoranza es desear algo que no está. La nostalgia de la que hablo es un sentimiento de tristeza, sí, pero tristeza amarilla, no gris ni negra. Y no nace del deseo. Es asumir que algo no es de cierta forma, y la pena que implica darse cuenta de eso. Pero cuál es la forma que se quiere? Padezco de un estado de nostalgia crónica?
Estaba con dos viejos amigos y sentía nostalgia; de lo que fuimos, de lo que no somos. Caminando por la calle pasamos por un bar. No hay nada más hermoso que pasar por la puerta de un bar y sentir el sonido de una guitarra. Dulce, seductora, me llama. Nostalgia de no estar con ese sonido más tiempo. Estamos en la esquina. Hermosa casa. Quiero vivir ahí. Quiero despertarme a la mañana en ese balcón de paredes húmedas con el sol que me llama y la parra que me saluda. Nostalgia de despertarme a la mañana. En esa esquina.
Voy caminando y me imagino viviendo en los interiores de las casas. Cada una es un mundo diferente... quiero que esas cortinas sean parte de mi panorama diario. Pero más, quiero vivir la vida de ahí adentro. Quiero ver pasar a las personas nostálgicas. Probablemente si viera mi departamento de afuera sentiría lo mismo. Bueno, acá estoy, entre estas paredes. Mirando estas cortinas beige y marrones. Escuchando una guitarra. Pero no soy feliz. De esto tenía nostalgia?
No, tengo nostalgia de ese mundo que me inventé, donde la gente es bohemia, es feliz con poco. Con unos acordes, una ventana que de al sol, la forma de la mancha de humedad de la pared que refleja la completud de mi mundo-nostalgia. Siento esto, y tal vez sea porque estoy afuera de todo. Tengo nostalgia crónica de todo lo que sea adentro. Pero adentro de mí, adentro de la humanidad. Adentro de ese mundo feliz que me imagino, y que mucha gente tiene. El que nace de la propia interioridad.
En el colectivo mi amiga decide sentarnos en los asientos que miran hacia la parte trasera del mismo. Al mirar por la ventana me siento como en una película, todo se va alejando a una velocidad que no me deja ni siquiera apreciar las casas. No puedo tener nostalgia de estar en las casas o en los bares; ahora solamente tengo nostalgia. De quietud. Pero quietud plena, feliz. Voy en una catapulta de la angustia. Mirando hacia lo que dejo, aunque la mayoría de lo que dejo nunca lo tuve, excepto en mi imaginación. A pesar de que me impresiona no puedo dejar de mirar por la ventanilla, al tiempo que va aumentando el ritmo de mi sentimiento de alejamiento de todo. Nostalgia por la vida. En cualquier momento me voy a separar de la catapulta, continuando el movimiento inércico que me llevará a la verdadera soledad, donde no voy a pensar en nada, despegada del mundo.
Qué era vivir? Sólo sé que estoy cayendo.

lunes, septiembre 27

Señales

Un indicio de que tus amigos son unos descontrolados es que al principio limpiabas el baño antes de la reunión en tu casa, y desde hace un tiempo lo limpiás después.

Es más, antes de que lleguen saco de ahí mi cepillo de dientes y mis toallones.
Después de una reunión con ellos no me baño (y a duras penas hago mis necesidades) hasta que esté de nuevo todo impecable, desinfectado, perfumado y seco.

Otra señal del descontrol de la gente con la que te juntás (o hijadeputez en este caso) es que después de que se vayan te falte algo.
En mi caso fue maquillaje (las sombras marrones), sabiendo que estaban en el baño, y la última vez que los vi fue una vez que fui durante "la fiesta" y noté que una "amiga" se había olvidado el celular arriba de mi bolsito de maquillaje, en una de sus idas al baño (obviamente, hubo otras idas al baño de esta persona, hasta para hacer lo segundo. Confianzuda!).

Estoy reconsiderando no invitarlos más.

domingo, septiembre 26

Y dónde busco el tiempo perdido?

Agregado al tema de que me acuesto tarde, cuando finalmente lo hago tardo mínimo una hora en dormirme. Siempre tengo que calcular que tardo ese tiempo en comenzar mi descanso diario, llenándome de envidia cuando a los 2 minutos de apoyar la cabeza sobre la almohada "mi chico" empieza a roncar (bueno, no solamente de envidia sino de puteadas, porque los ronquidos me despiertan aún más). Lo peor es cuando le digo "girá", me dice "eh... mhmm, por qué?" y yo "porque estás roncando"; "no, no estaba roncando, estaba despierto". SANATERO!!! Algunos días me río, otros lo quiero matar. Ahora directamente lo giro yo.

He tratado de todo para dormirme antes de que transcurra esa hora. Es terrible que mi relojito vaya sonando dando las "en punto". Que lo haga 2, o hasta 3 veces durante mi estúpido tiempo tiesa en la cama esperando que algún angelito me tire somnífero (o aunque sea un pedito angelical), es una agonía total.

Traté:
+ Hacer abdominales en la cama: aprovechaba el tiempo para bajar la "busardita" y me cansaba, lo que facilitaba mi sueño, en teoría.
+ Cosas triple X.
+ Contar mis respiraciones (llegué a 200). Un día mi mamá me recomendó que lo haga, que era un método de yoga para relajarse (yo ya lo hacía, jeje, estaba orgullosa de mí misma).
+ Si estoy acompañada, contar los ronquidos de "mi chico".
+ También, si estoy con él, coordinar mis respiraciones con las suyas. Pienso: "tal vez si respiro como un dormido me duermo más rápido". Pero me asfixio, porque como está dormido está demasiado relajado y a mí el aire no me alcanza (y no me quiero poner a hacer calculos de tamaño pulmonar y eso).
+ Escuchar música en el discman, pero me concentro tanto en las letras (y en pasar los temas que no me gustan y repetir los que sí) que me duermo menos. Además me he despertado en el medio de la noche (sí, como si tuviera una mitad exacta) pensando que había una persona tratando de ahorcarme (léase cable enroscado en el cuello a más no poder), y la adrenalina que me provoca eso me despierta por media hora, así que no conviene.
+ La típica de llevarme los apuntes a la cama. Lógica: O te dormís de aburrimiento, o es productivo el tiempo y estudiás. Pero, curiosamente, no funciona como cuando leo en la mesa del comedor y me duermo arriba de los apuntes. No son ese somnífero inevitable cuando estoy en la cama. Y cuando decido dormirme, igualmente tardo y tardo.
+ Estudiar la posición en la que me despierto a la mañana, porque obviamente tiene que ser una cómoda, en la que puedo relajar todo mi cuerpo sin acalambrarme. Pero me despierto en posiciones tan estrambóticas (como Michael J. Fox. en Volver al Futuro), que me es imposible reproducirlas, y no puedo evitar el cambiar de posición mil veces antes de dormirme.

Es una mierda, porque nada de esto funciona (hay diferencias en la efectividad, igualmente). Y no es que no esté cansada... cuando me levantaba a las 5:30 todos los días, y a veces cursaba hasta las 23, estaba muerta a la noche pero tardaba mi horita diaria en comenzar a abandonar mis pensamientos "coherentes" e intruducirme en el mundo de la inconsciencia amodorrada.
Tendré que aceptar que de 24 horas de cada día, malgasto mínimo una... pero sin ponerme a hacer cuentas que me hagan ver cuántos años de mi vida estoy malgastando.

viernes, septiembre 24

Me siento el chavo del 8

Yo, levantada hace media hora, topless en mi casa, organizando todo para estudiar. Ruidos en la puerta. Hay alguien haciendo algo del otro lado! Miro, y hay un pedazo de diario que pasa por abajo de la puerta. Casi tiro del mismo pensando que era para mí, pero me avivé: deben estar pintando. Qué hinchapelotas, los dejo hacer lo suyo. 5 minutos después: TIMBRE. Dilema: me pongo un buzo grande? corpiño o no corpiño? (encima que podrían ser posibles violadores no los debemos tentar). Busco un buzo pero no hay, me pongo un corpiño, mientras... TIMBRE. "ya va!", busco una remera, me la pongo, me deshago de mis pantalones amarillo patito que si me agacho flasheo al tipo, y TIMBRE. YAAAAAAAAAAA VAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!! Me pongo otros pantalones y le abro.

- puede abrir la puerta así pinto los bordes?
- bueno
- puedo sacar esto? (felpudo)
- bueno

Y ahí me hago la intelectual y me vengo a la compu mientras el tipo pinta, porque otra cosa no puedo hacer, y me quiero quedar en el comedor así no se me descontrola el pintor.

Cuando el tipo termina, toca timbre al lado. Y ahí me doy cuenta de que el otro vecino también tiene la puerta abierta. Y se sumará otro. Suena un teléfono (Es el mío? no, es el del tipo que odio que me golpea la pared cuando hago "ruidos molestos"). Habla el otro vecino con el pintor. "cuánto tiempo tiene que quedar abierta?"; "una hora". Y yo: "SHIT!!!".

Olor que descompone, vecinos que se enteran de mi intimidad. Hablo con una amiga, y me dice "por qué hablás bajito?", y voy al cuarto y le explico. Se mata de risa. En el cuarto no se me ocurre mejor idea que abrir las ventanas de par en par. Sigo hablando, cuando de pronto escucho "SLAM!!!" (no suena así un gran portazo, pero es la onomatopeya, que le vamos a hacer...). "Ayyy, no, se cerró la puerta por la corriente de aire!", mi amiga no podía más de la risa. Voy y abro la puerta. Todo mal, quedó arriba toda marcada y llena de pelusitas que había en el marco de la puerta. Oops. Suerte que no estaba el pintor ahí, porque sino lo desnucaba.

La cosa es que estoy escribiendo este post porque no puedo estudiar. No me puedo concentrar con la radio del vecino a todo lo que da, los pintores hablando y el otro vecino haciéndoles repetir todo porque no los entiende (son los dos paraguayos, pero el vecino es un pelotudo, se les entiende re bien). Ni hablar del olor a pintura, se me parte la cabeza. En tres horas rindo y, como siempre, la pila de apuntes que no leí supera ampliamente a la de leídos (ni hablar de releer).

Odio estos acontecimientos por vivir en edificio.

Igual peor fue cuando había que arreglar el gas, y como yo trabajaba de 6 a 19, hablé con el portero y me dijo que le deje la llave y que él se quedaba siempre con los gasistas cuando estén en casa. Un día salgo antes, y cuando llego abro y estaba el gasista en el sillón, tomando un café y leyendo el diario. MI diario!!! MI café, MI taza, MI sillón, MI cucharita...
Cuando entré casi me muero, pero no le dije nada. El chabón se puso re incómodo, dejó todo y me dijo que seguro ya venía el otro, que lo estaba esperando. Un momento muy incómodo. Mi compu me salvó, me puse a boludear y el tipo atrás en el sillón. Dice "debe ser feo llegar y ver a alguien en tu casa así, no". Y le dije "si, si" (HIJO DE PUTA!!! por eso los folletos de pizzerías estaban en distinto lugar, sorete, LA fiesta se hacían acá con el otro). Para colmo me arreglaron todo mal y tuve que llamar a otro tipo. Igual lo bueno de alquilar es que pagó todo la dueña. De solo pensar que cagaron en mi baño me muero de asco.

Así que vivo invadida por pintores, gasistas, y ni hablar del fumigador, al que nunca le abro, pero cuando lo hago me regala líquido matacucarachas: "me sobró, querés que te deje?". Debe ser porque sabe que es muy raro que le abra, entonces me deja provisiones. O le habré caído bien. Será muy hospitalaria mi casa para los trabajadores de edificios?

Update: una hora y media antes de rendir, viene el otro pintor, y me dice que ya puedo cerrar. Toca la parte de arriba de la puerta (llena de pelusitas). Le digo "ah, es que se me cerró con el aire". Y me dice "no importa, igual hay que darle otra mano". Cara de terror mía "cuándo???"; "la semana que viene". Ahora: yo te hablaba con la cadera o con la boca, pintor? por qué me relojeabas así? Suerte que me saqué el pantalón amarillo patito.
A estudiar rápido!!! (me habré intoxicado? estoy como drogada...). Ya veo que todos drogados, con las puertas abiertas... hacíamos una orgía intervecinal. El baboso del segundo piso contento.

domingo, septiembre 19

Esa voz al volante...

Hoy hice un viaje en remis con "mi chico". Nos tocó un remisero muy amable y profesional, pero con un leve defecto: canta en los viajes! Yo había viajado dos veces con él: una sola y una con mi mamá, y cantó en las dos, al son de la música de turno (tiene muchos Cds, de cantautores).
La vez de mi mamá fue muy graciosa, iba escuchando Sabina cantado por una mujer de la que no recuerdo el nombre. Yo bajo, en un momento, y queda él con mi mamá. Cuando volví, me dice bajito mi mamá que parecía la película "La boda de mi mejor amigo", en esa escena donde van cantando de a uno y se suma toda la mesa, porque no se habia dado cuenta y estaba cantando ella también. Casi se muere de vergüenza. Nos reímos mucho imaginando al taxista de al lado sumándose al coro, al diarero después, y así.
Esta vez iba escuchando a Ismael Serrano, al taco, pero no cantaba. Eso me llamó la atención (bueno, estará controlado).
Hete aquí que cuando "mi chico" bajó a comprar helado en un momento, y me quedo sola con él en el auto... se pone a cantar! Hasta zapateaba al son de la música!
Primero pensé: MACHISMO. Pero después se me ocurrió algo más tierno.
Querrá enamorar a las muchachas con su "hermosa" voz?
Tal vez el día de mañana así conquiste al amor de su vida. Digamos que a mi mamá la ojeaba bastante... tal vez tenga que ver que lo acompañó en el ímpetu Sabinesco.

jueves, septiembre 16

Esa voz en el teléfono


Llamé a una librería para averiguar sobre unos libros en inglés. Atiende una máquina, y después si esperás atiende alguien del negocio. Pero la "máquina", era un señor cuya voz me gustó mucho. Me estaba deleitando escuchándolo cuando me doy cuenta... "esta voz se parece a la de mi papá! Dios mío, más de mi edipo manifestado... quiero que se vaya! que se vaya el edipo y no vuelva más!".
Pero me sobrepuse, así que cuando llamé de nuevo, varias veces disfruté de escucharlo e imaginarlo como un hombre joven pero no tanto, apuesto, y que sabe mucho de libros, jé.
En una de las llamadas, no me atendió la mina de siempre sino... LA VOZ! se llama Adrián, y no es tan amable como hubiera querido. Y bué, debería haber mucha gente.
Llega el momento de ir a la librería a comprar los libros. Atenta a ver si está Adrián, entro. "Tiene que estar, porque hablé con él hace una hora nada más". Al entrar, el panorama no es muy alentador: Adrián puede ser o una versión argentina de Danny DeVito, o el clon de (creo que) Freddy de Video Match, hombre que me da ASCO, desde que vi el sketch donde puteaba mucho.
Me atiende "Danny". Pobre, lo hago hablar mucho. Es que no estoy segura de que sea "la voz"! Y mientras miro los libros, paro el oído y escucho atentamente a "Freddy". Lo miro, me mira. Mucho. "Oops, se debe pensar que estoy con él". Sigo atenta a Danny, casi estoy segura de que no es suya la voz sexy del teléfono. Miro a Freddy de nuevo, que atiende a alguien pero lanza miradas furtivas hacia mí. Confirmado, me está buscando. Bah, yo lo busqué a él primero, debe pensar.
Me voy con mis libros y con unas miradas guardadas en el bolsillo de mi saco gris, pero sin una imagen linda para unir a la voz. Decepción, pero un posible ahorro telefónico.


Update 4/10/2004: Hay esperanzas!!! Hoy me atendió una voz muy similar a LA VOZ y se llamaba Marcelo, no Adrián. Tal vez no era Freddy el de la voz, sino Marcelo (el apodo se lo pondré cuando vaya y lo vea).

miércoles, septiembre 15

De dos en dos

Me gusta tomar mate, pero no me gusta el aliento que deja, en mí y en otras personas.
Encuentro en esto una contradicción que me molesta.

Pero más me molesta darme cuenta que encasillo hechos como esos dentro de una estructura a la que estoy acostumbrada, como el resto de nosotros. El yin y el yang, dos opuestos que se dan valor mutuamente. Algo es malo porque otra cosa es buena. Es un juego de opuestos constante, una puja por poder. Las cosas no tienden a ser positivas, a basarse en su integridad, sino que son negativas: son lo que lo otro no es. Ridículo es cuando, al ser todo una dualidad, el planeta esquizofrénico se contradice a sí mismo y dentro de las dos caras de una unidad dual de significado, no acepta ninguna. Si hiciste esto... porque hiciste esto. Si hacés lo otro... porque hacés lo otro.
"¿A quién querés más, a tu papá o a tu mamá?" ¿Por qué TENGO que querer a uno más, no los puedo querer diferente?

Ver todo de esta forma nos encierra en una estructura que no necesariamente respeta la realidad. Una cosa no es lo que la otra no es, sino que es lo que ES. Y qué pasa cuando algo no cae en la clasificación dada? Por ejemplo, la dualidad permitida es familias con un papá y una mamá. Y las familias con dos papás, o dos mamás, o un papá y una mamá que solían ser dos papás? Algunas personas encuentran problemático explicarle a sus niños que Florencia de la V. es un travesti, y lo que es un travesti. Eso porque escapa a la dualidad establecida "hombre que gusta de mujeres/mujeres que gustan de hombres". No digo que yo no voy a tener problemas con esto, no lo sé. Como todos, soy alguien con esa clase de moralidad predeterminada, en mayor y en menor medida y en aspectos diferentes de la vida. Pero sé que es una brecha donde la sociedad actual muestra que sus estructuras no pueden abarcar la realidad. Una amiga me decía hoy que en una página de "buscar gente", no le dan la opción de buscar hombres Y mujeres. No hay lugar para una tercera búsqueda bisexual.

Todo tiene que ser una puja por poder. Paradojas, contradicciones, dualidades. Algo existe siempre en comparación con su sombra, con su reflejo o con su opuesto.

Estoy cansada de esta vida en constante tensión, todo tiene sentido por estar arriba de lo otro o por NO SER lo otro... la luz contra la oscuridad, el calor contra el frío, la pasividad contra la actividad, y así.

Hay matices! Hay que percibir las cosas por lo que son, y ahí recién se puede comparar con las demás. No hay que catalogar todo y cerrar las opciones.

sábado, septiembre 11

Balance

Ordenando mi casa, encontré $ 6.80 en total. Si quieren, anótense que la próxima me ayudan y vamos miti-miti. También se permite leer cartas viejas encontradas, y de paso vamos a la mitad con las hebillitas también. Esta vez puse la plata en el jarrón-guarda-monedas-para-el-champú-caro, que, por supuesto, tiene etapas en las que se va llenando, pero un día mágicamente se vacía, cerca de la fecha de vencimiento de los servicios. Y bueno, se me caerá el pelo nomás.

Me encanta la limpieza en cadena. Ejemplo: Agarro el salero de un banquito, lo llevo a la cocina, ahí agarro un lápiz, lo llevo al escritorio, allí agarro un posavasos, lo llevo al cajoncito de la mesa ratona, de ahí arriba agarro el control remoto, lo llevo a la mesita de la tele, de ahí agarro una hebilla, la llevo a mi cuarto... y ahí se acabó la cadena: hecatombe mundial, el triángulo de las bermudas. Tengo suerte de no perderme yo.

Pero quién dijo que limpiar no es mejor que hacer gimnasia? Y la mejor música para acompañar la limpieza: Blood Sugar Sex Magic, de Red Hot Chili Peppers. Tendrían que hacer un tema que se llame “cleaning beats the hell out of working out”.

viernes, septiembre 10

Cómo estamos hoy...


Visita de mi padre y su pareja mañana. Necesidad de limpiar la casa, ponerla un poco presentable.
Prioridades en estos casos: limpieza del baño, y evacuación de los envases de cerveza, hasta llegar a una cantidad razonable (hasta 7 se permiten).

Ayer bajé 8 para que se los lleven, y me dejé, además de la cantidad permitida, unos 5 de los cuales tengo el ticket correspondiente de compra, por lo que me devuelven el dinero que me cobraron por ellos.
Hoy me acordé que me tenía que anotar en un final en la facu, que queda a la vuelta del supermercado. Por lo tanto, me fui media hora antes de que cierre la inscripción, con una bolsa de papel llena de 4 envases, y otro más en mi bolso. Para dejar los envases, guardarme el ticket, y cobrarlos otro día.

Puerta de Disco: dos patrulleros y una ambulancia. Afuera de Disco: madre con nenita llorando, pareja con cara preocupada. Adentro de Disco: muchos policías, mucha gente en movimiento, más caras preocupadas. Margot: Sigue derecho hacia la facu.

La decisión fue dejar la bolsa de papel con los 4 envases afuera de la facu , y entrar a anotarme. No quería encontrarme con algún profesor o compañero y quedar como una alcohólica, o peor, que me vea la profesora de la clase a la cual hoy falté "porque estoy enferma", y no poder pilotear un dolor de oído: "qué, te lo curás con cerveza?"; y la de "no, vendo los envases para poder comprarme el remedio" no iba a funcionar. Después buscaba los tickets en Disco.

Había sólo unas 10 personas en la cola. Me anoté enseguida. Cuando salgo, empiezo a buscar en los arbolitos cercanos, pero no estaba la bolsita. Me fijé bien, pero el árbol donde los había dejado era inconfundible, tenía un huequito en sus raíces que parecía hecho para mis envases. Tardé unos 10 minutos y ya se la habían llevado! Y eso que no era hora cartonera.
Me habrán visto dejarla y se la llevaron? Habrán sido mis compañeros de facultad limados que se fueron a tomar al patio? Será un árbol mágico, lo habrá tomado como una ofrenda? Espero que lo que haya estado deseando en ese momento sea coherente, como que me vaya bien en el final.

Pero sigo...
Decido pasar de nuevo por Disco, a lo sumo paso el envase que tengo en el bolso y tengo un vale solo. Pero seguían los patrulleros, la ambulancia, la cara de preocupación de la gente y el supermercado estaba aún más vacío.

Margot sigue de largo de nuevo, pero esta vez implementando el sentido chusma que adquirió de algún remisero, ya que le pregunta a una viejita que sale, "qué pasó?". La viejita (aguanten las viejitas! [sí, ya sé que me estoy poniendo pesada con esto]), tana, empieza a explicar, más con sus caras que con sus palabras, que había ladrones, que robaron no la caja de la cajera sino la caja fuerte de seguridad, que antes había siete patrulleros, que se había pegado el cagazo de su vida (esto fue explicado con caras y gestos, por supuesto), y que mejor no entre.

Margot se despide de la italoviejita, pasa por un almacén, se compra una cerveza con el envase que tenía en su bolso, se va a su casa, escribe este post, y próximamente limpiará la casa brindando por la seguridad del país, de los supermercados, y de los arbolitos que no le pudieron cuidar sus envases ni por 10 minutos.

jueves, septiembre 9

All you need is time


Quiero tener tiempo. Casi no trabajo, no estoy estudiando mucho, pero me la paso haciendo cosas que hacen que mi vida no exista. Especialmente de día. El día es algo que tengo que pasar, algo que tengo que sobrellevar. Llega la noche, y todo cobra un poquito más de sentido. Pero igualmente no hago cosas que me hacen bien.
Y cuando me quiero acordar, no llego con mis obligaciones, no puedo dar un examen, no quiero ir a una clase porque no leí. Y es en esos momentos donde quiero tener tiempo. Ese tiempo que malgasté dejando que pase la vida por al lado mío sin siquiera mirarla de reojo.
Quiero tiempo para leer lo que me gusta, tiempo para escribir, tiempo para delirar y para demasear.
Por qué me uno tanto a la noche? Porque ahí siento que gano tiempo, ya que éste no transcurre? Porque me acompaña en mi estado pasivo-depresivo y cerrado sobre sí mismo? Cada día que pasa siento que mi ser se oscurece más, que mi "alma" se va tornando en una negrura total; pero a su vez es poseedora de una fragilidad inmensa, ya que se quiebra como la noche.

.......

Historia Antigua 

"En la medianoche 
vienen los vigías infantiles 
y vienen las sombras que ya tienen nombre 
y vienen los perdonadores 
de lo que cometieron mil rostros míos 
en la ínfima desgarradura de cada jornada." 

Alejandra Pizarnik

miércoles, septiembre 8

Sabios consejos II, esta vez no tan gratuitos

Clase de francés, muy aburrida, donde en vez de aprender francés la gente se dedica a discutir sobre el contenido de los textos... actividad que la podría llegar a hacer un poco más interesante que lo normal, pero no es así.
Se escucha "toc, toc, toc, toc", cada vez más intensamente. Aparece, atrás de la profesora, un viejito (aguanten los viejitos!), aunque no tan viejito, con bastón.

Y, acto seguido, nos empieza a contar de sus desgracias, que no voy a reproducir aquí. Yo ya lo conocía, así que antes de escuchar ya saqué la moneda de mi billetera. Igual siempre sorprende. Hoy me enteré que trabajaba para un general amigo de Perón, y que es peronista a muerte, "sin ofender a nadie". Hubiera estado bueno mostrarle la foto que justo había llevado una compañera, que era de Perón en su caballo Pinto, un caballo blanco con pintitas negras. No sé por qué la llevó porque falté a la clase donde deben haber hablado de eso, pero fue la curiosidad del día.

La cualidad especial de este señor es que, una vez que empieza a recibir monedas, comienza a enunciar una sarta de consejos a nosotros, que somos jóvenes, que debemos estar unidos, y que, por sobre todo, estudiemos. Y que la muerte tiene muchos pies y que nos alcanza a todos por igual, que seamos unidos.
Me hace acordar a esas estatuas humanas de las plazas que, al depositar una moneda, mueven su posición. Este señor, a cambio de unas monedas, empieza a proferir consejos, cosa que me parece perfecta. Creo que es uno de los mejores "necesitados" que van a la facu a pedir, por el enfoque que le da. Y siento que los consejos son sinceros.

Tan sinceros como los del chico que viene a vender pan para su viaje de egresados. Este chico (al que los profesores que no suelen dejar interrumpir la clase bajo ninguna circunstancia tienen mucho trabajo en echar) entra al curso y explica que vende panes a un peso cada uno, y que tiene "pan para adelgazar" y "pan para engordar". Y aquí viene la sinceridad. Al profesor de turno, le dice "Ud. necesita pan para adelgazar", o "señor, necesita el pan para engordar". Los profesores, por suerte, se lo toman con humor. El señor flaco dijo que el niño tenía mucho sentido marketinero, por saber ubicar su producto, y la señora gorda se llenó de ternura y le compró dos panes para adelgazar. Después los ofreció a la clase.
Otra propuesta chispeante que hace el chico es que cada uno junte 10 centavos y así juntemos uno o dos pesos para comprar pan y comerlo en la clase. Este chico sabe vender. Eso sí, si sigue viniendo después de noviembre, o no existía el famoso viaje de egresados, o se cebó y se puso su propio negocio independiente.

Mis debilidades

Hay veces en las que me siento muy débil.

Como cuando algo me da tanto asco que no puedo hacerlo por las arcadas que me provoca.
Un caso así es cuando limpio abajo de mi mesada y adentro de alguna olla perdida en el espacio y en el tiempo hay un agua como hecha moco, espesada por los meses que estuvo ahí. Trato de limpiarla pero juro que no puedo.
Otro es cuando en el desagote de la bañera se juntan muchos pelos, y cuando los saco se hace una tira interminable y para colmo elástica. Yo hago lo que puedo, pero las arcadas me pueden.


Hay veces en las que me siento muy querida.

Y es cuando "mi chico" hace esas cosas por mí.

lunes, septiembre 6

De tormentas, ovnis y murciélagos

Me encantan la tormentas de verano, o las que lo anticipan, como la tormenta de Santa Rosa.
El sábado a la noche nos pusimos a mirarla con "mi chico" por la ventana. Por suerte no tengo muchos edificios cerca, porque se veía re bien.
Cuando era chiquita mi papá dijo durante una tormenta que eran los ovnis que lo venían a buscar (para mí que eran los de salud mental), y desde ahí les tuve un poco de miedo, y cuando había truenos y relámpagos de vez en cuando iba a ver si mi papá estaba. Padres: les recomiendo no hacer chistes boludos a sus hijos porque puede tener consecuencias negativas en sus vidas. Hasta los 7 años, creo, no se entiende el sarcasmo, las cosas se entienden tal como se dijeron.
Estábamos mirando, y de golpe escuchamos muchos ruiditos de esos que hacen los murciélagos. Como cuando se golpea algún tensor de acero de los postes de luz con una piedra y se pone la oreja sobre el "alambre" para escuchar el eco (sí, ser chica en un pueblito presenta actividades como ésta en el rubro entretenerse, así como hablar con los árboles o hacer maldades a los vecinos). Bueno, la cosa es que miramos para arriba, y había un desfile de murciélagos volando desde dos pisos arriba del mío hasta el techo del galpón de enfrente, ida y vuelta. Yo no sé si les gusta el agüita, si tienen un rito de despedida del invierno que toma lugar en la tormenta de Santa Rosa, o si la estática les altera su "radar", pero estaban como locos.
Puedo sacar tres conclusiones de esa experiencia:

1) Apoyar la espalda sobre el marco inferior de la ventana y mirar hacia arriba una tormenta asomando un tercio del cuerpo no es recomendable para miopes, porque la lluvia en los anteojos no deja ver bien, y sin los anteojos ocurre lo mismo.

2) Las tormentas me gustan, pero más si estoy acompañada. Especialmente si hay una bandada de murciélagos que se va acercando peligrosamente a mi ventana, y sabiendo que en mi edificio son conocidos por refugiarse en los departamentos, y no son exactamente condes sensuales. No digo que tenga una fantasía con Drácula (si es Brad Pitt en "Entrevista con el vampiro" sí, of course), pero suena más interesante una noche lasciva con camino a la inmortalidad que una rata con alas en mi comedor.
Si tengo que preocuparme de los murciélagos y de que no me lleven los extraterrestres, no puedo disfrutar de la tormenta.

3) Se viene la primavera. Maldita tormenta y su posterior ola de calor, para la cual no estaba lista. Claro, para los varones es más fácil, se ponen una remera amplia y listo. Pero si no quiero morirme de calor, tengo que usar una musculosa, no tengo algo sueltito. No estoy lista para eso! Ahora salgo a la calle y me ponen una multa por "ostentación alevosa de rollito abdominal". No entienden que es una reserva de calor y de alimento necesaria en el invierno? Y estamos en invierno todavía!

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Ah, y sabían que la tormenta de Santa Rosa no se llama así porque provenga de esa ciudad, sino porque es un fenómeno que ocurre todos los años cerca del día de Santa Rosa de Lima, patrona de las Américas?
Uy, esto ya se parece a la Billiken.

jueves, septiembre 2

Remiserooooooooooo

Por qué me tocó hacer un rally remisero justo con ese chofer?

Primero me pregunta detalles del recorrido; "es por el barrio?" y cuando le empiezo a explicar las 4 direcciones a las que teníamos que ir, me dice "no, pero no me digas si no querés, yo preguntaba por preguntar", con una sonrisita. Y ahí quedé, en la mitad de la explicación, y le dije "igual ya le expliqué a la operadora" y pensaba (nene, por qué generás situaciones incómodas? si sos chusma no preguntes y si sos profesional escuchá toda la respuesta).
Le dije que primero íbamos a Disco, acá a 3 cuadras. Con una sonrisa pícara me lleva. Cuando salgo, le digo si puede agarrar Emilio Mitre que tengo que pasar por el quiosco. Más sonrisa pícara. Y yo pensando (tanto te entretiene que vaya a dos lugares cerca antes del recorrido? Mierda que te debés aburrir en tu trabajo. No me tratés como a una ama de casa que sale a hacer los mandados en remis).
Después, le digo que vaya a Cabildo y no se qué. Al rato me dice "tenés que ir allá primero sí o sí?". Yo: "sí". Él: "No, porque tal vez podíamos ir primero a alguno más cerca"; "no, pero tengo que buscar algo y después mandarlo" (Idiota!!! No me jodas más! Se complica ir primero a mandarlo y después a buscarlo). Y me dice "no, es que hoy hice un recorrido con una chica, y le dije «y si vamos primero acá, es más cerca», y ella me dijo «ah, si!», por eso". Y yo: "ah" (mirá si voy a ser tan pelotuda de no pensar antes a qué lugar quiero ir primero, qué es, un viaje al azar? la dirección que veo primero, allá voy? Gracias por querer organizarme la vida, pero así estoy bien. Y si quiero pasear, paseo. Aunque con vos... noooooooo! Además, no tiene tanto sentido ir primero a los lugares más cercanos... si el recorrido se hace igual. Claro, y tenía que ser una chica la retardada que no sabía ni por dónde ir, no? MACHISTA!!! Si yo era un chabón ni me cuestionabas el viaje, idiota!).
Después de buscar lo que tenía que buscar, y de que me banque en el lugar los típicos chistes, preguntas y miradas intrigadas de todos los hombres al escuchar mi apellido, que es el mismo que el de un personaje conocido y que ha sido muy polémico en el mundo deportivo, le digo que vayamos a Palermo. Empiezo a encintar la caja, y le digo "disculpá por el ruido". Y me dice "mirá si me va a molestar que encintes una caja" (ah, bueno, sos amable [esto lo pensé en serio, sin ironía]). Y sigue "cuando entraste a Disco no pudiste conseguir cinta, no?". Y le digo "no, jeje" (qué te hacés el detective!? La cinta siempre la iba a comprar en el quiosco, a Disco fui porque es el cajero más cercano, y compré toallitas, ya que te interesa tanto).
Y al rato: "en Palermo vas a mandar la caja?"; "sí"; "a Mar del Plata, no?"; "sí" (uy, seguimos sherlockholmeseando...). Y después me pongo a pensar (y éste de dónde carajo sacó que mandaba ahí? Si nunca le dije, y la caja no tenía los carteles antes). Y le pregunto, muy simpáticamente: "conocés el Expreso que queda en esa dirección?" [se llama Marplatense]. Y me dice "no"; "y cómo sabías que mando a Mar del Plata?"; "porque te vi cuando escribías los carteles, de chusma, nomás... jeje, vos pensaste «uy, este tipo se sabe todo», no?"; "sí, jejeje" (no, pelotudo, sólo quería saber en qué momento espiaste algo de mis papeles para saber eso. Y JÁ! lo tuviste que reconocer, eh. Chusma!!!).
Cuando llegamos a Palermo, se había mudado el transporte. A Warnes (maldita sea, más tiempo con él... por lo menos poné la radio, pibe!).
Yo "bueno, vamos para allá", con cara de acontecimiento desagradable. Él "y no lo podés mandar por otro?"; "no, lo tengo que mandar por ahí". Al rato me dice "y no hay otros transportes, lo tenés que mandar por ese?"; "hay otros (pelotudo), pero me dijeron que mande por ese (qué parte de «vamos para allá» no entendiste?)"; "ah, tu patrón?"; "no, mi papá" (dejá de romper!!! si querés charlar charlá, como lo hiciste cuando pasábamos por la plazita Nicaragua, que me contaste que se llenaba de travestis y que vos trabajabas en un boliche pero dejaste de trabajar porque te mandaron a Amerika y noooooo, cómo ibas a ir ahí..., pero no me cuestiones el viaje!!!).
En el camino, mirándose en el espejo retrovisor, y tocándose la cara, cual adolescente con un granito.
Después de todo, cuando estábamos llegando y pregunta el precio por radio, le piden kilometraje, mira el "relojito", y les dice "26, con media hora de espera". Yo "..." (nene, qué media hora ni media hora... eso ta habrá parecido a vos, que en los 15 minutos en que bajé, reclinaste el asiento y te dormiste una siestita! bueno, no importa). El operador le pregunta "cuántos kilómetros hiciste hasta Warnes?" [la vuelta es gratis], el tipo le contesta "26". Yo ahí, le digo "26 hasta Warnes?" (nene, si miraste el relijito acá... no me cagués!), y me dice "26 km., no pesos, eh". Y yo le digo "si, ya sé" con cara de "no te hagás el pelotudo". Y silencio... silencio. Le pago lo que me dice.
Cara de orto del tipo, me deja a 20 metros de mi puerta, me saluda mal, y apenas bajo arranca y se va como si lo corrieran todos los travestis de plazita Nigaragua (jaja, me río de sólo pensar eso, pobre homofóbico).
......
Sonaba Illya Kuryaki en mi grabadorcito a pilas en campamentos con mi amiga a los 16 (con la que en una fiesta hicimos un karaoke de Abarajame... pobre gente):

"Remisero... remisero remisero, REMISERO
Mi camisa cruzó la barrera de la realidad
llevo mi alma en la guantera, jamas me tengas
pena
en caso de incendio rompa el cristal
yo soy el remisero de esta ciudad"


La cosa es que ahora sí me dio un poco de pena, porque estoy en la duda: o me tocó un remisero insoportable, o estoy así de intolerante porque me vino.

miércoles, septiembre 1

Autoexiliada


Why do I feel so out of it? 

Ese iba a ser todo mi post, pero me puedo llegar a explayar un poco más.

Creo que es la ciudad. No me deja ser yo. Si yo estuviera allá sería todo diferente. Allá tengo fuerzas, allá tengo razón de ser, allá veo poesía en casi todo. No es sólo allá, es en cualquier lugar con arbolitos, y arroyos, y... bueno, lo que estoy acostumbrada a ver. Qué clase de tortura es hacer crecer a alguien en medio de toda esa belleza (y para colmo convertirla en una antisocial), para después decirle... "si querés hacer algo con tu vida tenés que mudarte a una ciudad".
En realidad está bueno como experiencia. Pero hace 6 años que me fui de allá. Y no logro ser feliz en una ciudad.

Elimino casi todo lo que hace vida a una vida. Casi no estuve en el mundo los últimos años, aunque uní algunos puntos bastantes lejanos en su circunferencia desde que me fui. Acá no me relacioné con gente, más que con "ese chico"; no hice demasiados amigos, y los que hice no los veo mucho. No salgo mucho en la ciudad. Cuando voy a lugares voy apuradísima. Y para colmo, no es que estuve en casa leyendo y nutriendo, al menos, mi cerebrito. Qué carajo hice?

Encuentro en la noche (como ahora) mi refugio. Será porque la ciudad se calla un poco? Será porque no está la opción de salir, o de que me llamen, o me toquen el timbre?
Hago todo de noche.

Serrat dice: "Apurad, que allí os espero si queréis venir, 
pues cae la noche y ya se van nuestras miserias a dormir." 

No sé.

....

Lo que faltaba. Pelea con "ese chico", que se quedó a dormir en casa porque está enfermo, y se levanta a las 3 de la mañana y como me ve tan paranoica en la compu nos peleamos. No puedo tener un blog sin que sepa? Esto va con lo de no saber mentir. No puedo actuar cool si de golpe se levanta y me sorprende porque casi siempre duerme como un lirón?

Lo que faltaba, en serio. Ya ni eso tengo. Más a mi vivir mal y mi desesperación por la paralización crónica.