miércoles, enero 12

Cosas raras, cosas graciosas, cosas raras y graciosas.

- Las gallinas de la chacra de mi papá, en su organización delictiva. Las agarraron dos veces así: Una gallina trepada al cerezo, sacando cerezas con el pico y tirándolas al piso, donde el resto de las gallinas comían. Las sacaba con cabito y todo! Así es como el único cerezo de la casa quedó pelado y nosotros con antojo de cerezas de nuestro árbol para todo el año.

- Uno de los saxofonistas de la banda del esposo de mi mamá, que se prendió un cigarrillo antes de un tema y lo fumó en los momentos en que no tenía que estar soplando en el instrumento. Obviamente del público gritaban de todo, como por ejemplo "qué pulmones!"

- El mismo saxofonista, que está bastante excedido de peso, cuando propuso que los que bailen primero se ganen un strip tease suyo, o su "slip".

- El puesto de la feria que está al lado del nuestro, que vende plantas (empezó siendo el puesto de un vivero), pero también cuadros y libros de poesía de Antonia, la que lo atiende. No sólo cultivan plantas ahí.

- El viejo loco del puesto de madera de enfrente, que se la pasa hablando (casi siempre solo), y jugando con un trompo (...las piruetas que puede hacer!!!). Entre muchas cosas dice que conoce extraterrestres, que EEUU tiene satélites espiándonos (y ahí mira para arriba y le habla a los yanquis), y muchos chistes tontos.

- También en la feria, saber inglés y entender muy bien cuando los turistas que lo hablan dicen cosas como "pedile una rebaja", "esto no me gusta", "pedile que separe este juego, no puede hacer una excepción?", etc. etc. Lo mejor es cuando se pelean. Lo gracioso es ver sus caras cuando después de todo eso les hablo en inglés (pero pocas veces lo hago, tan mala no soy).

- Hoy cumplir 25 años.

- Ir al almacén de mi barrio con una piedrota en el bolsillo por los perros (en el bolsillo porque si ven la piedra se ponen más agresivos todavía).

- Tener frío a la noche.

- Ver tantas estrellas tan lindas en el cielo.

- Que me llamen la atención estas tres últimas cosas, como si no hubiera crecido acá. Me fui hace 7 años y ya soy una extraña.

- Estar acá pero querer estar en mi departamento en Capital Federal, con calor y todo.

domingo, enero 9

Al vacío

No estoy bien acá. No estoy bien allá.
No estoy bien en mí?
O es en todo lo que sea OTRO?

Estoy caminando, ya que no puedo parar y disfrutar esa roca en el camino, ese viento frío que viene de pronto y me desnuda el cuello; esa voz, esa cara, ese momento.
Voy caminando bajo una lluvia de nylon, no sé donde voy, sólo sé que me angustia parar. Mi mente se asfixia: tal vez por eso camino, buscando un hueco donde pueda pertenecer y ser. Un espacio que me contenga, uno hecho para mí. Pero por quién?
Tengo que cavar mi propio hueco. Pero si termina siendo mi tumba?
No es una carrera conmigo misma, no es un escape, no es una búsqueda. Es inercia. Es el movimiento de un cuerpo en el vacío. Pero el vacío está adentro.
Trato de ordenar mis reflejos, mi mente me dice "¡viví!"; percibo, absorbo, actúo. Pero para qué me sirve el carpe diem si en el interior estoy muerta?
Tal vez mi cuerpo es el contenedor del vacío que soy yo.

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Acaso cambió también mi tristeza,
como si yo no fuese mío,
por mí mismo olvidado.


(fragmento de "Huyen de mí también mis compañeros")
Salvatore Quasimodo.