martes, abril 18

I´ve met someone

Me imaginaba que este año no iba a decir ni pensar la famosa frase "conocí a alguien". No es que la había dicho antes, pero suponía que no me iba a pasar algo así.
Planeaba boludear, disfrutar de no tener compromisos de ningún tipo (no tanto disfrutarlo sino en realidad tomarlo como una terapia imprescindible en este momento de mi vida): laborales y con la gente.

Pero conocí a alguien, y se dio algo muy especial, y es re lindo lo que nos está pasando, y estoy muy contenta.

Vamos a ver cómo sigue.

miércoles, abril 12

Cele

Es no poder creerlo. Es no poder llorar más. Es no entender. Es enojarse.

Es un vacío en el banquito de piedra que ocupaba al lado del mío desde siempre.

Con Cele crecimos juntas. Yo tenía unos años más, pero eso casi nunca importaba. Bueno, hasta que me hice adolescente y ella seguía siendo una nena; entonces nos distanciamos un poco. Lo que se pueden distanciar dos hermanos o primos cuando están en distintas etapas.

Travesuras, peleas, aventuras, pactos, sustos, escondites, celos, juegos, juegos, juegos.
No éramos tanto de las que corren, trepan, saltan, nadan. Éramos de las que se quedan apartadas y en voz baja planean juegos, bromas, mundos donde sí, después de haber establecido las reglas, jugar y correr toda la tarde. De las que, en cuclillas una enfrente de la otra, planean cómo convencer a los papás de que alguna se quede a dormir en la casa de la otra.

Una vez Cele estaba un poco enferma. Yo me quedé a dormir en su casa. Tomaba un jarabe -según ella- muy feo.
La mamá: Hablando con amigos abajo.
Nosotras: Supuestamente durmiendo hacía más de una hora. Pero estábamos charlando. En eso, le dije que se pase a mi cama, y pusimos adentro de la suya una almohada y una muñeca que tenía el pelo lacio y castaño como el de ella.
Y seguimos charlando juntitas.
Cuando escuchamos que subía Adriana -la mamá-, nos callamos y, con un poco de miedo, nos aguantamos la risa.
Pero cuando empezó a mover la muñeca diciendo en voz baja "Cele, Cele, el jarabe", no pudimos aguantar más. Por suerte la mamá también se rió.
Semanas después nos seguíamos riendo cuando nos acordábamos. Y yo me río ahora cuando lo escribo.

Se me vienen todos los recuerdos juntos. Pero quiero que vengan más.
Cuidar a nuestras hermanitas, escaparnos de nuestros hermanitos. Jugar a la escuela, pompas de detergente, contar historias de terror, escondidas entre los chochos, jugar a las cartas, la perra Estrella, cambiar las reglas de los juegos, tentarnos en la mesa, tentarnos cuando nos retaban. Crear, inventar. Siempre.

En el 2001 o 2002 iba por la vereda de Rivadavia tratando de pasar entre la gente, caminando con mi bici. Iba a comprar helado para llevarle a mi novio. De pronto pensé en Cele. Obviamente, con una sonrisa (mía al recordarla, de ella en mi recuerdo). Hacía mucho, mucho que no la veía ni sabía de ella. De todas formas no fue un "qué será de su vida", sino un sentirla, no tan racional.
Media cuadra después, la ví, parada en la puerta del Shopping Caballito. Fue increíble.
Un encuentro especial.

En realidad esa piedra al lado mío la va a ocupar siempre. Sólo que ahora de una forma distinta.

viernes, abril 7

La puta madre

¿Pueden dejar de pasar mierdas, cosas atroces, impensables?
Mierda.

jueves, abril 6

Letras

- Estudio Letras.
- ...
- ...
- ¿Y eso qué vendría a ser?


Yo me acuerdo, a veces, sólo las primeras letras de las palabras. Cuando las tengo en la punta de la lengua en realidad mi lengua ya empujó una letra por entre los dientes, y digo "no me sale, pero empieza con G".

Tengo una teoría. Según mi tía, que me hizo hacer algunos ejercicios de PNL (Programación Neurolingüística) -que vendría a ser un estudio de cómo la gente percibe las cosas distinto y por lo tanto actúa de forma diferente. Según tengo entendido en esta clasificación podés tener tendencia a ser auditivo, kinestésico (que es olfativo, táctil y gustativo), o visual, y el pertenecer a alguno de estos grupos influye de alguna forma en cómo actuás y sos-, yo soy visual (aunque no vea bien). Entonces, así como tengo recuerdos visuales de las cosas, a las palabras las veo.

Porque es así: yo veo las palabras en mi cabeza. Alguien me preguntó con qué tipografía las veía. Primero me reí, y después pensé "¡qué buena pregunta!". Y me dí cuenta: es con mi letra.
Es muy loco.

lunes, abril 3

Tragedias

Hace una semana pasó algo terrible en mi familia.
No quiero hablar de eso acá (eran dos extremos: o contaba todo con lujo de detalles o no contaba nada. Ganó la segunda opción).
Lo que sé es que desde que pasó no escribo. Nada. Y es mucho decir. Ahora es la primera vez que mi birome toca el papel (de esos dobladitos que llevo a todos lados).
Es por esa conexión tan profunda entre mi interior y las letras.
Algo se quebró adentro mío.
Desde hace meses que todo es una mierda, y pasan
cosas horribles