martes, octubre 31

Purple Rain

Fui a visitar a mi amigo jacarandá.
Ahí estaba, todo florido. Me encantó verlo. Cuando me paré frente a él, dejó caer una flor violeta a un metro y medio de la punta de mis pies; ahora ella está entre las hojas de un libro.

Parece que el gobierno está arreglando la plaza; tiene uno de esos carteles naranjas y negros en una de sus esquinas.
Este año rebosa de flores. Mi trono violeta fue usurpado por capullos blancos y de colores.

Me di cuenta de algo muy feo: faltaba el otro jacarandá, que el año pasado también contribuía a bañar el trono con flores violetas.
No está. Ahora queda sólo mi amigo.
¿Por qué lo habrán sacado?

Junté semillitas. Si tuviera un poco de patio no lo dudaría. En El Bolsón no creo que puedan vivir. Nunca ví un jacarandá allá.

¿Sufrirá un bonsai de jacarandá?