jueves, mayo 10

Desde siempre y en todos lados

Amo el otoño.

Amo el otoño.

Amo el otoño.

Amo el otoño.

Sol y frío. Y hojas de colores cálidos (al menos en mi gama de colores).

Amo el otoño.

Y estoy feliz.

domingo, mayo 6

Influenciable

Hace un par de años mi papá me regaló el tercer libro de una trilogía de cuatro tomos (exactamente, y no es la primera así que leo). Después me regaló el primero, y conseguimos el segundo. El autor es Philip J. Farmer y son de Ciencia Ficción. Ya no me gusta tanto ese género, pero lo que plantea es muy interesante: "Millones de seres humanos, desde el hombre Neanderthal hasta el último habitante del siglo XXI, renacen a orillas de un inmenso Río, sobre un planeta desconocido". Lo mejor es que hay personas como Mark Twain, Ulises, Mozart, Cyrano de Bergerac, la mujer en la que se inspiró Lewis Carroll para escribir Alicia en el País de las Maravillas (que se llama Alice, of course)... Y que todos tienen más o menos 25 años.
Bueno, también está Juan I (Juan sin Tierra), hermano de Ricardo I (Ricardo Corazón de León).
Lo que quería contar son dos cosas: que me cuesta, mientras se va construyendo la personalidad de los personajes, imaginármelos como gente de 25 años. Mientras más estrategas, maduros, pacientes, y sabios se presentan, les van creciendo las barbas y las arrugas en mi imaginación. Y los veo como personas de 45 años más o menos.

La segunda, es que, por culpa de Disney, me imaginé siempre a Juan sin Tierra como... un león!
Lo peor es que no sólo lo imaginé como el personaje de Robin Hood:



sino como una mezcla de él y Scar, de El Rey León.



Y no puedo evitarlo.
Así que siempre que se da un diálogo, supongamos, entre Mark Twain y Juan sin Tierra, que están gobernando juntos un estado, con otras personas del consejo, uno de ellos es un león con cara de guacho. ¡Cuando me doy cuenta me quiero matar!

Sólo lo cuento acá porque ya saben cómo soy (de colgada, boluda y loca).