martes, noviembre 27

Casiel

Hace muchos años ví una película hermosa y perfecta (una obra de arte), y escuché un nombre que me pareció bello y especial, y siempre guardé cerquita mío.

La peli es de Wim Wenders y se llama Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín, Wings of desire o Las alas del deseo). El nombre es "Cassiel". Me enamoré de ese nombre, de esos sonidos. Y también de Damiel y Cassiel, dos ángeles (o arcángeles, no sé la diferencia) de las películas. Porque hay otra, también hermosamente hechizante: In weiter Ferne, so nah! (Far Away, So Close, ¡Tan lejos, tan cerca!), que hizo 6 años después.

Ví las pelis de nuevo hace unos meses, con esta luna llena que tengo en la panza, como dice Flor.
Y la noche que siguió a la tarde en que nos enteramos que el bebé era varón, le conté a Pablo con un poco de miedo sobre cierto nombre que era muy especial para mí. Y él, como yo, se enamoró automáticamente del nombre. Y después de repetir esos sonidos en la penumbra y hacerlos suyos y del aire, empezó a hablarle al bebé y a decirle Casiel, mientras yo me desdoblaba de emoción.

La gente pregunta "¿qué quiere decir?"; "¿qué origen tiene?"; "¿qué significa?" (bueno, y ni hablar de comentarios negativos o preocupados, que sabemos "comprender" pero también ignorar). No se lo pusimos por ninguna de esas razones (¿alguien lo hace por esas razones?).
Es mucho más simple que eso, como todo lo puro y hermoso.

Es un nombre bello y es el nombre de nuestro hijo; lo supimos los dos apenas lo escuchamos por primera vez. Yo hace años, viendo una película, y Pablo hace unos meses, de mis labios emocionados.

miércoles, noviembre 7

Fluyendo

Y así fue

que la ciudad nuevamente se vistió de violeta
y yo me entrelazé con hebras de sol
y mi cuerpo y yo nos enamoramos sorpresivamente
para crear, para dar y para cuidar.