miércoles, abril 23

Denuncia poética

La maestra nazi está de nuevo retando a los chicos en el patio, de una forma verbalmente violenta.
Esta vez es a una nena, además de a Federico.
Veo entre las hojas de un árbol muchos guardapolvitos sentados en ronda, y escucho gritos que hace unos minutos me despertaron de mi pequeña siesta oportunista.

Dijo cosas como:
"¡ustedes quisieron la clase afuera!"
"¡Sentada! ¡Sentada! ¡Sentada! ¡Sentada!"
"Movete un poquito más, movete un poquito más" (en tono muy amenazante).
"Ahora no participan en la historia"
"¡Vos también, Federico!"

Lo que me dio a entender que iban a hacer una historia en el patio.

Entonces, un poco (un poco) más calmada, empezó. "Los varones piensan los personajes y las nenas los lugares". Pero hasta su tono calmado parece digno de la niñera de Hitler. Si fuera uno de esos nenes, temería no poder pensar un personaje o un lugar en 10 segundos.
Hasta sus "muy bien, muy bien" dan miedo. Y les dice a todos vos: "Vos, qué pasa en una panadería", "vos, un personaje más".

En la cama, me dieron ganas de tirarle un huevazo. Pero no sé cuánto daño hará su impacto desde un cuarto piso, y además tengo miedo de pegarle a uno de los nenes.
Pero me encantaría que pruebe un poco de su propia humillación, delante de esos niños.

No sé, al menos existe mi forma casera de justicia poética. (?)

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Comentario colgado: Me dí cuenta que me perdí todas las referencias al "género" blog que se deben hacer ahora en las clases de Letras. Cuando yo iba, no eran tan conocidos.

Comentario mucho más colgado: Una persona es, no sólo golosa sino muy haragana, cuando deja, dentro de la heladera, el cuchillo en la bandeja del alimento que se sirve en porciones. Ej: lemon pie, arrollado de roquefort y tomate.

viernes, abril 18

La salamandra de bronce

Anoche por fin me dí cuenta a qué época me remitía el olor a humo.
Me hace acordar a algunas noches invernales de mi infancia, en las que nos calentábamos con una salamandra antigua a leña, y se ve que a veces largaba humo. Quiero pensar que no era toda la noche, si no mis viejos estuvieron muy flojos con el tema del tiraje de la estufa. Supongo que era cuando se apagaba: se acababa el efecto vacío que se hace cuando está prendida (el fuego absorbe aire por abajo y se va el humo por el tiraje de la chimenea), y se escapaba un poco de humo.
La idea era dormirse antes de que se apague, porque si no te dabas cuenta del frío que hacía. Era hermoso el resplandor cálido de sus ventanitas en el cuarto, oscuro de noche. Nuestra habitación la había construído mi papá con un poco de ayuda, y era de ciprés, muy cálida y natural. Las paredes tenían dibujos veteados en la claridad de las tablas, en los que era entretenido (o no tanto cuando daban miedo) encontrar formas.
Un tiempo después de que mis papás se separaran le vendieron la casa a un hombre cuyo hijo iba a mi escuela. Qué feo fue ir a visitarlo una vez y ver, en el machimbre de ciprés, las marquitas con mi nombre marcando mi altura a través de los años. Esas marquitas no están más; las paredes tampoco, porque se les quemó la casa.
La salamandra era antigua, de la familia de mi mamá (como el moisés de bronce de un post anterior), y a mi me daba un poco de miedo porque tenía salamandritas feas en relieve sobre el metal.


Es parecida, aunque la nuestra era más linda y redondeada. Tenía el cajoncito abajo, donde van cayendo las cenizas. Además tiene la función de regulador del calor, porque mientras más abierto más oxígeno va a la combustión, y por ende quema más rápido y fuerte. Y la puertita de arriba es para agregar leña sin abrir la puerta principal, ya que a veces el fuego está muy cómodo apoyado sobre las ventanitas, mirando el paisaje.
Era gracioso cuando alguno decía "alimentá la salamandra".
Teníamos en la habitación nuestra propia mascota metálica y cálida.
No sé dónde estará ahora. A veces pienso que es mejor que nuestras cosas se hayan ido repartiendo, perdiendo y pudriendo a la intemperie, después de tanto tiempo y separaciones y distintas casas. Porque quedaron en nuestra memoria más valiosas, vívidas e intactas en su pureza de recuerdo que si las pudiéramos ver ahora.

domingo, abril 13

Mucho pensar

Ayer pensaba lo atrapante que me resultaba el blog de una chica que relata sus aventuras amorosas de una forma cínica, un poco depresiva, superficial y algo autodestructiva.
Y me acordé del blog que abrí una vez para contar mis desvaríos emocionales, pero que quedó por ahí en el olvido (iba a poner un link, pero lo releí y no puedo... el que tenga curiosidad puede pedirlo, tiene 5 o 6 posts).
Y pensé si para escribir bien había que ser cínica, depresiva, y/o autodestructiva.
Y me pregunté si había perdido cierto enfoque en este blog, ahora que soy empalagante y con puros "mi bebé es hermoso".

Y si pensaban que esto lleva a algún lado, están equivocados.
Ah, Casiel es hermoso:



Ya que el post no tiene forma alguna, va un agregado:

Después de que el parto me haya dolido como no imaginé que podía doler algo, y de quedar "rota" y hasta llorar para ir al baño, pensé que no sabía si iba a querer/poder tener otro hijo. En realidad, era más tirando a un NO. Pero ese pensamiento duró muy poco.
Ahora, no me engaño ni a mí misma. Cuando me preguntan si Casiel es mi único hijo, les digo "sí, el primero".

sábado, abril 12

Nada que ver con él o nosotros, mucho que ver con mi boludez

Es sábado a la noche, Pablo está en una fiesta familiar a la que no fui, y me acabo de dar cuenta, al ir a ver a Casiel a su cuarto mientras se desagota el lavarropas y leo en el comedor, que me gustaría ser madre soltera. O que sería una buena madre soltera.
También lo sentí el día en el que un contacto del messenger (un colega blogger) me habló por error después de mucho tiempo y terminamos manteniendo una agradable conversación, y en esa charla me dijo que había seguido mi embarazo por mis fotos del msn, y que no sabía por qué pero me imaginaba madre soltera. Y yo ahí sentí como que me perdía de algo por no serlo.
Es un sentimiento pasajero y no voy a darle más que un par de vueltas al asunto, pero ¿será como cuando de chiquita quería quebrarme para tener un yeso? ¿O como cuando los regalos de navidad de los otros chicos son siempre mejores, y en vez de disfrutar el tuyo mirás de reojo la felicidad de los demás?
¿O será que estoy aburrida, nomás?

No digo que ser madre sola sea una tragedia ni mucho menos (justamente en este momento pienso lo contrario), pero... si tengo algo tan lindo, ¿por qué me sale esto de "añorar" otra cosa? Como si la vida fuese un juego y yo quería ser la mamá soltera.
Qué pelotuda que soy.
¿Será de enferma posesiva?
Desde hace dos o tres horas (con interrupciones amamantísticas y de lavado de ropa y platos) que estoy leyendo un blog bastante cínico, creo que me influenció en mi tono.
Ya va a volver Margot tierna.

Y esto no tiene nada que ver con mi marido, al que amo (comentario culposo por pensamientos ridículos).

Tenía un post más presentable recién publicado, y vengo a sacarle protagonismo con esta pelotudez...

Círculo vicioso y fuerza centrífuga

Resulta que no tengo energía
Y si no tengo energía no me cocino.
Y si no como bien no tengo energía.
Qué mal, ¿no?

Lo loco es que para Casiel sí saco energía de donde sea. Esto de convertirse en supermamá llena de amor y que no haya kriptonita es buenísimo.
Supongo entonces que esto se va a solucionar cuando le haga sus papillas y sopas sanísimas y me coma lo que sobre.

Definición del día: Una persona es muy despistada cuando varias veces por semana se queda agarrando el centrifugador después de girar la manijita que lo arranca, pensando "¡qué bien que acomodé la ropa, va perfecto!", para darse cuenta después de un ratito de que no estaba enchufado.

martes, abril 1

Dale que yo posteaba algo?

El departamento donde vivo es contrafrente, pero por suerte no hay otros edificios atrás del mío en esta manzana que me saquen luz, paisaje, aire.

Atrás (abajo) arreglan los subtes, y también hay una escuela.
Siempre escucho a los adorables niños (cómo odié la moda de cantar "foooto... foto, foto, foto. Foooto... foto, foto, foto"), pero lo peor son los maestros y maestras.

Acabo de escuchar a una gritar "por culpa de Federico los varones se quedaron sin recreo".

1) Dejate de joder.
2) ¡Los Federicos siempre son terremotos!
3) ¿Por qué esa división sexista?
4) Pobre Federico! Si leen en los diarios que lincharon a un nene en una primaria, fíjense si no es Federico.

Si no era porque tenía a Casiel en brazos y porque las cosas no están muy bien con mis vecinos, le gritaba algo por la ventana (iba a gritarle Nazi, pero no sé si aplica).