miércoles, diciembre 9

Amapolas

Me pone triste no haber estado para ver florecer las amapolas que sembré hace unos meses. Todos los días yo chequeaba el avance de los pequeños pimpollos de las flores que fui plantando. Ansiaba mucho ver las amapolas, y ahora no estoy allá. ¡Y florecieron! Hasta soñé con eso. ¿No será mucho?

Nos vamos a mudar, medio "de prepo", cuando vuelvo en poquitos días. ¡Me llevo mis flores!!!

jueves, diciembre 3

Buenos Aires

Estamos en Buenos Aires, vine a rendir con Casiel. ¡Una odisea!
(si leen esto: ¡gracias mis hermanas por bancarnos!)

Casiel ya sabe que a su mamá le gustan los jacarandás. Se lo mostré cuando salimos a pasear por un parque. Ahora cada vez que pasamos por una vereda con sus flores violetas junta una y me la da.

Me había olvidado cómo abunda la gente amargada y mala por acá. Es triste. Pero también hay gente linda, y quizás se nota más cuando pasan cosas lindas por ese sopor de mala onda casi constante.

El otro día en una esquina esperamos a que pase el subte (que guardan y arreglan acá atrás en los talleres "Polvorín", creo), y Casiel y el chofer se saludaban. El señor tocó bocina, y cuando arrancó prendió las luces de todos los vagones vacíos, para que Casiel pudiera ver el "tren" en su esplendor.

Me chocó un ciego. Fue mi culpa, porque estaba parada a metros de Acoyte y Rivadavia (aunque no paré en seco y además estaba parada desde hacía unos segundos ya). Había buscado algo en la mochila con mi hijito semidormido en brazos y panza a cuestas. Estaba hablando con Casiel a ver si se despertaba, riéndonos de las gotitas de lluvia que le caían en la cabeza, y de golpe alguien me chocó de atrás bastante notablemente (digamos que apoyó todo su cuerpo en la parte trasera del mío, que por suerte tenía la mochila). Miro y a centímetros de mi cara está la de un señor mayor, que me pide disculpas. Yo le pido a él, y veo que tiene un bastón blanco. Para mí que me metió el palo entre las piernas o algo así, porque... ¿cómo no se va a dar cuenta? Pobre.

Ah, una señora me dijo, refiriéndose a Casiel: "¿Cómo puede ser tan lindo??! ¿Vos sos la mamá?". Jajajaja, gracias, señora.