lunes, septiembre 26

Flores, cambios, polen, cenizas, gente linda, tetas

Llegó la primavera a este pueblo hermoso, qué lindo!!!
Revitalizante.

Qué copado que hace un mes guardaba en mi celu -que no tiene mucha memoria, es uno de los baratitos- los mensajes chotos de mi ex, por si era necesario mostrar algo en la mediación que íbamos a tener, y ahora guardo -por unos días aunque sea- los mensajes del chico con el que tengo onda.

Cambié de horarios, de rutina, porque los chicos están probando ir a un jardín a la mañana. No me gusta mucho despertarme temprano (no me gusta mucho mandarlos a ese jardín), pero era un cambio necesario para poder trabajar más y organizarme mejor.

El otro día estaba un poco superada, con cosas del laburo y los chicos que estaban medio sacaditos, y me tiré en la cama boca abajo como para contar hasta 10 y no explotar. Y escucho a Elián que viene caminando por mi costado diciendo "tomá, tomá". De golpe... me vació un vaso de agua en el cuello y la espalda!!! Fue muy gracioso de tan "esto ya es demasiado" que era. Me hizo acordar a este post.

Me junto con amigas, como nunca lo hice. Es tan valioso... estoy contenta por haberme dado cuenta y aprovechar las cosas más copadas de cada día, cada mes, de la vida :)En una juntada con dos amigas, de pronto llegó a la casa el marido de una y se hizo un silencio tremendo, fue muy gracioso y lo gastábamos. Él también es mi amigo, pero no es lo mismo en absoluto hablar con ellas sin él que estando él. Al rato pregunta de qué hablábamos y le dije "y, de dejar la teta...", como para mencionar un tema que no había drama que escuche. Y dijo "bueno, avisen donde las dejan". Fue muy gracioso, me imaginaba un valle de tetas, paraíso para muchos.

Bueno, El Bolsón hoy es mi valle de tetas.

domingo, septiembre 11

No "si". Sí.

Todo se va encajando de una forma muy linda, pero al mismo tiempo todo va fluyendo libremente.

Hice determinadas cosas (y para hacerlas salí del camino cómodo) sólo por hacer las cosas bien. Bajé el ego. Acepté, valoré, y quise a los demás, como son.
Me alejé de lo dañino.
Me junté con gente linda, perdoné, dejé de verme tanto a través de los ojos de los demás. Y de mirar tanto a los demás.

Sentí.

Y lo mejor de todo es darme cuenta de que no es más difícil hacer las cosas así. Al contrario: es más fácil, y no se gasta energía en cosas que no la merecen. Es simple.

Llegan cosas lindas todo el tiempo. Y yo las recibo, muy agradecida.

Sí!!!