domingo, noviembre 23

Arcillando la vida, o vidando la arcilla.

Tarde de domingo muy Spinetta, Piazzolla y Pizarnik. ¿Tengo algo con la p? ¿i? ¿a? ¿s y z? pisar. piar. ¿Pesadillas? Tengo muchas pesadillas. Hasta en la siesta (eso ya es grave).

Este año estuve aprendiendo alfarería en el taller de mi mamá. Y también trabajando ahí y aprendiendo mucho. Me encanta.

En una semana es la muestra de fin de año de trabajos de alumnas y alumnos del taller. Hice un jarrón especialmente para la muestra.
Quería trabajar con vidrio. Cuando hacía bijouterie me encantaba ponerle vidrio a las cosas. En el horno se funde, así que los pedacitos de vidrio roto tienen que estar en un espacio que los contenga.

Así queda:




Pongo la última foto como parte de un duelo.... hace unos días se me rompió ese collar, snif.

Pensé, entonces, en hacer un jarrón con golpes en el frente, como una esquina, un río, una abolladura en la que pondría vidrio y esmalte, y el resto de la pieza sería quizás opaca y áspera. Pensé, además, en completar ese efecto fluido y luminoso del vidrio haciendo algo así como capullos, muy parecidos a mis collares, que luego pegaría en la espalda del cacharro, que poco a poco se iba convirtiendo en persona.

Hice el jarrón golpeado, abollado, esquinado. Lo perfilé y lo engobé, dándole rugosidad y color. Lo horneamos, lo esmalté y lo horneamos de nuevo acostado, con vidrio en esa grieta que sugiere vida.




Yo mientras tanto intuía otra forma de hacerlo.

En el taller hicimos una jornada de Raku, y cuando busqué fotos de esmaltes para tener ideas, vi un jarrón "deformado" que me gustó mucho. Usé el concepto de su (de)formación para poder hacer mi idea. Le hago un lago (lago de forma mía), y la pieza tiene cuello, que sugiere una cabeza inclinada sobre el lago. Está en un abrazo; cada vez es más persona. Más yo.
Y atrás le hago un efecto descascarado, agrietado, dejando espacios para después pegar los capullos, que serían como gritos de vida emanando de la espalda, erosionada por todo.

(Mi mamá me dijo que tengo problemitas)

(También me dijo, un día "fui a una sesión masajes y me re movilizó, no sabés cómo estaba mi espalda. ¿cómo está tu espalda? dejá, no necesito preguntar, tenemos tu obra para saberlo")

Bueno, para que se entienda, acá pongo unas fotos:



(oh, estaba usando el collar que se me rompió)



Hice el jarrón, y después también hice una muestra más pequeña, para probar los esmaltes y lo que haría.
¡La pieza muestra quedó hermosa! Me enamoré. No es más muestra. Es hermanita de la grande.





Le dije a mi mamá que a la obra la quería llamar "ella" (pensando en algunos escritos de este blog en los que cuento cosas que me van pasando o que siento, generalmente existenciales, diciendo "ella"), pero me dijo "son dos". Ok.
Entonces menos podía llamarlas "ella también", como el tema de Spinetta, porque siendo dos se acentúa el también no de hacer algo más sino de la comparación con una otra.

¡Miren esa espalda!

Esponjando óxido de hierro

En el horno, esmaltada y con los pedacitos de vidrio.


La grande ya salió del horno, quedó muy bien.




Estuve haciendo los capullos abiertos (o como se llamen), todavía falta hornearlos y esmaltarlos.


Y hoy estuve pensando nombre.

La obra representaría ese querer abrazar la esencia pero dejarla ser, cubrirla de las agresiones externas, mientras igual inevitablemente brotamos esa misma esencia o esa vida por las zonas agredidas (capullos en lo árido). El interior lo imaginé sólido, fuerte, arraigado (no hueco, como es; creo que por eso ni lo esmalté). Quizás demasiado arraigado, la pieza está muy trabada: es inmensamente frágil, sufre, y también tiene un poder que deja sin aliento, es fuerte y valiosa.

Bueno. ¿Cómo llamarla? Quería que tenga que ver con mi blog, porque soy yo. Por eso el "ella". Estuve por acá y recordé que Alejandra Pizarnik también es yo. Bah, también habla de mí, o sirve como mi voz.

Ayer leí de nuevo Árbol de Diana, sabía que me inspiraría. Lo único que logré fue querer poner poesías como título de mi obra. Pero no da.

Hoy estaba en la cama y subí Guitarra Negra de Spinetta y Poesía Completa de Pizarnik.  Abrí el de Pizarnik en cualquier lado, sabiendo que no sería cualquier lado.





ESTAR
Vigilas desde este cuarto
donde la sombra temible es la tuya. 
No hay silencio aquí
sino frases que evitas oír. 
Signos en los muros
narran la bella lejanía. 
(Haz que no muera
sin volver a verte).

Bueno, y seguí leyendo.
¿Se puede poner un libro de poesías como título de una obra? ¿Y si pongo mi ejemplar de Poesía Completa de Alejandra Pizarnik en la mesa donde se exponen, y quien quiera lo abre y entiende?
Todo lo que está adentro de ese libro va con lo que la obra representa.

Me gustó la frase "abrazada a la tierra". Pensé usarla. Pensé en poner "abrasadas a la tierra".

Después me fui de Pizarnik y de Spinetta y Piazzolla y pensé: Metánforas.
Jua.
Qué se yo. Quizás quede.


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Actualización 26/11: ¡Salieron los chiquitines!

Esmaltados y con vidrio

Algunos recién saliditos del horno



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Una foto de la muestra: