miércoles, agosto 22

De limitaciones, regalos, homenajes. Y m á s .. . . .

Ayer empezamos a escribir un elige tu propia aventura con mis hijos y Casiel tiró: "pero apenas concluyó el eclipse el interés por él se fue de tu cuerpo como si fueras una serpiente cambiando la piel, y sentiste la nueva piel de sueño que cubría tu carne y tus huesos". ¡Bueeeena!


Amelia ya llega al primer estante de una de mis bibliotecas y estuvo revoleando libros. Entre ellos, Un mago de Terramar. Casiel me preguntó qué era ese y... ¡me di cuenta de que podía leerlo!!! Lo empezó y le encantó, me lo va contando y me encanta (lo leí varias veces, la primera a los 16, creo. ¡Él tiene 10!). Muero de amor. Obvio.

Saco una foto a uno de mis estantes, protegido de Amelia.


Protegimos a Amelia de la escalera con el resto de la cuna. Cabecera y un barrote en la parte de abajo abajo y pies y el otro barrote arriba. Encajan perfecto. Su área para cuando reptaba también la delimitamos usando una cama (a la que le atornillamos una placa de mdf o algo así). Mi papá se reía de cómo usamos las camas para hacer la casa a prueba de beba (o la beba a prueba de peligros de una casa :p).

Hoy voy a tener que elevar ese estante de abajo al que llega Amelia. Para colmo puse a Úrsula y a Bradbury ahí (que en esta casa siempre fueron amigus).

Estuve averiguando para ponerme al día con la biblioteca popular e ir con Cas. Pronto lo haremos. De paso, voy a donar libros de casa. Creo que quiero quedarme solo con libros que amo o que me interesan de verdad. Y me harté de (no leer) la opinión/creación de algunos tipos y ostentarlos en la biblioteca. Nietzsche, ponele. Fue. Bueno, capaz justo él no, por si algún día lo quieren leer los chicos y las chicas de la casa. No sé. Pero muuuuchos se van a ir.

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Estoy comiendo un brownie que me trajo mi tía de Castelar. Me trajo exquisiteces que yo amaba cuando vivía en Caballito y mi trabajo era cuidar a su hija, mi prima. Fue hace más de 15 años y la pastelería sigue trabajando. Muuy rico es todo lo que hacen ahí. ¡Y un muy buen regalo el que me trajeron! Pero mejor regalo fue cierta ropita para Amelia. Mi tía me trajo un conjunto de pantalón y buzo de algodón, naranja, que usaba mucho mi prima cuando tenía cerca de un año. "¡Es re Luli!" dije yo llena de amor, y después me di cuenta de que yo elegía qué ponerle así que también es re Ceci. Y eso se lo comenté a mi prima (que vino a pasar un par de tardes conmigo y le estuve enseñando a usar el torno de alfarera) y me dijo que muy bien, que odia el rosa. Jeje. Le encantan el azul y el naranja.
Le escribí una carta a mi abuela en un poco más de media hora, así le llevaban. Me olvidé de contarle algo que también charlé con mi prima.
La mesa del taller me la hizo Nahuel. Es enorme y de esquinas redondeadas, para evitar posibles accidentes y porque me recuerda a la mesa de la casa de mi abuela en Ramos Mejía. La mesa de Ramos Mejía es amarilla, enorme (al menos en mis recuerdos, quizás no tanto), de puntas redondeadas, y la hizo mi abuelo. El color que elegí para la mesa del taller obviamente es el amarillo. Y le hicimos una parte verde como homenaje invertido al disco Artaud. :)



Está bueno escribirnos cartas pero también es muy emocionante que mis tías me manden fotos de mi abuela, o yo mandarles de Cas, Eli, Ame, y de mi y que le muestren. Hace 9 años que no la veo. El tono de la mesa de mi abuela lo saqué de una de esas fotos (para mostrarle a Nahuel, porque en mi memoria está muy claro).

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De vez en cuando, todos los días, siento el sonido de algo que se cae -o que es arrojado- desde el techo al balcón, y desde hace un par de días por fin sé lo que es. Está lleno de cáscaras de nueces. Los pajaritos abren las nueces y comen el contenido. Jaja, grossos.

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Tenemos 12 gallinas y un gallo pero ya no es tanto como mascota y eso me da pena. No me gusta que estén en gallinero y no verlas libres.  Estoy pensando en soltarlas un poco cada día pero para eso tengo que hacer algunas modificaciones en el patio y además tengo que evaluar si quiero tener el patio todo lleno de cacas, por Amelia más que nada. Pero quizás lo haga. Amaba tener gallinas mansitas en la casa, golpeándome el vidrio de vez en cuando. Amaba los huevos también, que todavía no ponen. ¡Va a estar bueno! Especialmente para la alimentación de Amelia y para mi cheesecake de 15 yemas.

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Estuve toda la tarde -mientras pude- escribiendo esto. Apenas puedo lo completo con las fotos que quiero agregar (ya lo hice). También quería mandar un mail a CasEliAme pero no se me ocurre tanto como para acá. No les mando mail desde hace algunos meses, creo. No quiero dejar de hacerlo, debería ser fácil y espontáneo, como mandarles un whatsapp a CasEliAme del futuro contándoles alguna cosa graciosa o grossa (como lo del cambio de piel de serpiente).
Estoy más feliz y eso incluye disfrutar más con mis hijos. Me había desconectado un poco de mi y de esas cosas lindas de la vida y estaba muy estresada (puérpera, y muy exigida) pero ya estoy centrándome de nuevo (aunque siga exigida y mal descansada) y por ende en las cosas que me importan de verdad.

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Hace varios días escribí este post. Acá hay fotos de la estantería modificada (el estante de abajo quedó de Amelia, aunque prefiere el piso, je).





Hoy puse en youtube Cantata de puentes amarillos porque quería escuchar "...pero trayendo a casa todo aquel fulgor..." (frase que puse en un mate el día que torneé con mi prima) y no encontraba el disco en mi compu. Elián vio la imagen del video y dijo "¡pero no es como nuestra mesa!" y le conté que lo hicimos al revés. Vio el nombre "Barro tal vez" a un costado y pidió ver ese video (mi taller de cerámica se llama así). Puse la versión de Cantora. ¡Estaba como emocionado! Me preguntó si se había muerto y si su nombre era Spinetta y le dije que Luis Alberto y le dijo al video "¡Hola, Luis!". Después escuchamos el tema que Mercedes Sosa hace con Cerati y se reía Eli porque lo canto cuando jugamos al Clash Royale y pierdo una batalla. Les conté que Mercedes se murió, y también Cerati. :( Triste.

Ahora estoy escuchando Cantora. Es lo más. ❤