lunes, octubre 25

Colmo

Comprarme un paquetito de sandwiches de miga para cenar el viernes, comer uno rápido, pero en el momento de degustar otro, notar que el jamón está feo (duro y con gusto raro). Escupirlo. Probar con otro mordisco (cómo si fuera a cambiar el jamón!), es que cuando hay hambre no hay lógica. Escupirlo de nuevo.
Que el lunes le dé el sandwich restante a "mi chico", porque es mucho menos delicado que yo en las comidas. Que al morderlo me diga "porque es jamón crudo, boluda!", y lo escupa entre risas.

Y que este año me reciba de chef.

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