jueves, marzo 15

Me caso!

Estamos en El Bolsón, y mañana nos casamos con Pablo.
Muchos preparativos, muchas cosas lindas, mucha gente linda.
La fiesta estaba planeada muy tranqui e íntima, pero al final va bastante gente, y hay muchos detalles hermosos, como flores violetas, un "show" sorpresa que haremos con Pablo, souvenirs hechos en el taller de mi mamá, y muchas cosas más. No nos gustan muchas de las tradiciones, por lo que planeamos e hicimos casi todo como nos gusta, especialmente si de esa forma las cosas tienen un valor o un significado especial. Hasta la forma de la tarjeta tiene un significado especial.
Me dí cuenta de que soy bastante romántica. Bueno; si he de serlo, ¿qué mejor ocasión que mi propia boda?

Comentario colgado: Una frase más de esas que hago yo. Dije "La Novicia Ingalls", en vez de "La Novicia Rebelde". Podría ser un capítulo en el que Laura se va a un convento, no?

Che, nunca más voy a ser soltera.
Qué loco.

sábado, marzo 3

Citadina

Los colectivos me siguen beneficiando económicamente, aunque esta vez por acción humana.
Hoy subo al colectivo, después de correr media cuadra (adelante del mismo) para llegar a la parada, y le digo "hola, ochenta, por favor" al chofer. La máquina marca "0,75", entonces yo le digo "eh... no, ochenta". Y el tipo me hace que "sí" con la cabeza (y bué). Es la segunda vez que me pasa este mes.

Cabeza de novia
Antes de ayer caminaba comiendo un sanguchito de atún por las calles de Palermo bajo la lluvia, buscando aritos para la fiesta de mi casamiento, cuando entré a un local. Paraguas cerrado en una mano, sanguchito de atún siendo masticado, aros en la otra mano, no había mucho que hacer con respecto a mis cordones desatados. "Bueno, ahora me los ato", me dije a mí misma. Cuando salí del local pensé "me olvido algo", e hice un recuento de mis pertenencias. No, no me olvidaba nada. ¿Qué podía ser? "ah, sí: el sanguchito de jamón y queso que me queda en la mochila". Y me lo comí.
Tres cuadras más tarde, en otro local, ví mis cordones empapados y pisoteados. Para colmo en un momento, entre los dos locales, pensé: "No tengo que cruzar la calle así, mal. Porque me llego a tropezar por algo y me pisa ese auto".
Suerte que no me caí porque además de golpearme me iba a atragantar con el sanguchito.


Comentario pelotudo: Creo que si Neruda usara MSN me diría "estás como ausente".