miércoles, diciembre 15

Ex(in)ibición

LLueve mucho y tengo miedo de que me venga a visitar otra rata.

En el lavadero hay un agujero, al lado del calefón, que es por donde entró la otra rata. Hay un caño que empieza en el piso y llega a la terraza. Se le inunda la casa a la rata, viene subiendo por el caño y qué encuentra en el cuarto piso? un agujero cuadrado grande como una asadera. Este sí que es el portal de las mascotas, pensará.

Hoy fui a tapar el agujero. Me subí a un banquito, contra la ventana, y empecé a luchar con un pedazo de cartón para que entre justo en la abertura (no tengo cinta ni nada de eso). De golpe empiezo a escuchar chiflidos. Claro, estaba en bombacha y musculosa. Eran los que arreglan los subtes atrás del edificio. Me sentí muy desnuda, me agaché y me fui hacia el interior de la casa, lejos de las ventanas.

No sé si me preocupa más el hecho de que ví que hay otro agujero, por donde sale el caño del calefón, que no sé cómo tapar porque los bestias de los gasistas rompieron el vidrio directamente, o todas las veces que habré estado en pelotas en mi casa, y que calculé mal la perspectiva de la visión de los de abajo.

2 comentarios:

nanda dijo...

Pero cuantos daños te han hecho ya los del gas..

flor dijo...

Situaciones similares me han ocurrido. Te acompaño en la experiencia. Y lo del cartón no me parece una buena idea. A las ratas les encanta comer cartón.