miércoles, octubre 13

Temblores

Sábado a la noche, "mi chico" se está por ir al súper, cuando un adorno colgante de la pared empieza a tintinear. Es una luna de vidrio con más vidriecitos colgando, y los colgantitos chocaban el uno con el otro. Me asusto. Él, de las ciencias exactas, dice que entró viento y por eso tintinean. Yo, humanidades, le digo que nunca hicieron ruido antes, por más ventarrón que haya, y que igual las ventanas están cerradas, que tengo miedo y que encima me tengo que quedar sola (yo enseguida pienso en espíritus, energías, fantasmas, lo que sea).
Se va. Me olvido. Al rato, estando en la compu, empiezan de nuevo. Pero, esta vez, siento que la silla de la compu se mueve. Miro la lámpara de pie que estaba a mi lado y también se mueve. Supuse que el vecino estaría moviendo muebles o algo, que por eso se movía todo en esa esquina del departamento.
Después de un rato se mueve todo de nuevo, y es más intenso. Hasta las cortinas oscilan de un lado al otro.
Antes de que llegue "mi chico" mi departamento tembló tres veces. Cuando llega, le cuento. Me dice que debería ser el viento, nuevamente. El que entra por abajo de la puerta. Eso de dar cualquier explicación sólo para que tenga una... (a MI me va a mover el viento? además no había tanto viento).
Lo que se me ocurrió es que el viento mueva al EDIFICIO, y ahí sí que me parecía más factible. Pero estamos en el cuarto piso, eso no es posible, dijo él. Y por último dijo que si de verdad pasaba, nos íbamos. No sé qué parte de lo que le conté no entendió, porque de verdad pasaba. Tiré la idea de un sismo. Me dijo que me fije en internet. Así fue como estuve un rato buscando que salga algo sobre eso pero no, nada.
Después nos olvidamos.
Al día siguiente, estábamos hablando: yo en el cuarto, él en la puerta del mismo, y escucho el tintineo de nuevo. Enseguida me pongo alerta y, sentada en la cama, siento el temblor de nuevo. Tiemblan las ventanas, se mueve la bicicleta. Ahora está pasando, le digo.
Y él se sienta en la cama. Le digo que mire la bicicleta. Es impresionante cómo se fue todo lo exacto y lo simplificador a la mierda enseguida, cuando me dijo "vámonos de aca!".
Y a mí me divierte el hecho de que se mueva el edificio. Le conté que hace unos meses sentí lo mismo a la noche acostada en mi cama, y que pensé que eran los de arriba going at it. Me dijo "sí, dos elefantes tiene que haber para hacer esto".
Y así fue como nos divertimos toda la tarde sintiendo temblores y elaborando teorías sobre sus causas.
Hechos: Vivo en un cuarto piso, el edificio es de nueve.
No había tanto viento, y hubo días con mucho más viento en los que no se movió nada.
Atrás de mi edificio arreglan los subtes, pero vienen por arriba (por la calle, como el tranvía). No creo que pase el subte JUSTO por abajo de mi edificio. Además, si fuera por el subte, tendría que ser más seguido y a intervalos regulares el terremotito.
Sismo: No salió en ningún lado, además fue el sábado durante 2 horas y el domingo a al tarde/noche; no fue uno solo (y si hubiera habido tantos movimientos sísmicos, hubiera sido noticia).
Vecinos moviendo muebles, haciéndolo, etc.: lo veo complicado, por la regularidad de los temblores no era una mudanza, y lo segundo no creo que vaya a mover tanto todo, a menos que sean muy pasionales, pero lo veo difícil. Es bastante bueno el edificio donde vivo (paredes gruesas).

Esto me lleva a una anécdota, que me acordé gracias a los temblores. Cuando tenía 18 años, mis tíos me invitaron a una casa en la playa con ellos. Era de madera. Ellos dormían arriba, las nenas también, y yo abajo. Creo que es obvio cómo sigue la historia, pero igual la cuento, porque lo más insólito es mi reacción inocente.
A la noche, siento los famosos temblores. Regulares, movían mi cama. Me asusto. Me trato de convencer de que es mi imaginación pero es inconfundible: tiembla mi cuarto.
Por suerte una de mis primitas estaba durmiendo conmigo, sino me moría de miedo. Después de un rato para. Pero se reinicia cuando por fin lograba empezar a dormirme. Otra vez sopa.
A la mañana siguiente, se lo cuento a mis tíos, muy preocupada. Les digo cosas como "temblaba todo"; "lo hizo un rato, después paró, y empezó de nuevo"; "era como un lavarropas"; "no habrá un lavarropas en el sótano que se prendió a la noche e hizo dos ciclos?". No sé cómo mis tíos se aguantaban la risa.
Mi tío con cara de póker me dice "bueno, si sigue, voy a hablar con el dueño".
Más tarde, caí en cuenta de lo que era, y no podía creer cómo mis tíos no se habían reído. Nunca les dije que más tarde me había dado cuenta.
El famoso lavarropas nocturno. Y de doble ciclo!

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