lunes, noviembre 29

Maldita tu seas

No sé qué poner. No estoy en creadora sino en recopiladora. Estoy leyendo cosas viejas, revisando mis papeles, mis valijas llenas de pasado.
Encontré algo que me hizo reir, que es un ejercicio de un taller de poesía que hice en el '97.
Teníamos que maldecir a alguien, creo que tomando la idea de un trabajo de ese estilo que había hecho Girondo.
Yo escribí:

"Que cada vez que menciones un sustantivo se te caiga un pelo y que tengas que alimentarte únicamente a base de jarabe para la tos.
Que seas amnésica seis horas de cada día y que seas histérica otras seis horas de tus días y que el tiempo restante te cambie la voz a la de un perro afónico.
Que donde vivas llueva meo de cabra y que cuando veas un bebé cantes el himno japonés.
Que aumentes un kilo cada vez que cambies de ropa interior y que cuando tragues saliva tus piernas no funcionen.
Que tus seis neuronas discutan entre sí y que hagan huelga la mitad de cada minuto.
Que las uñas te crezcan un milímetro por segundo y que se retuerzan hasta clavarse en tus venas y tendones.
Que pises todos los pies que tus ojos sepan mirar, los mismos que luego patearán tu culo.
Que tu único amigo sea el abuelo, embalsamado y pegado en la pared de la cocina.
Por último, que tu único amante sea el abuelo, embalsamado y pegado en la pared de la cocina."

No dan ganas de hacerme enojar, no? Fue muy divertido hacerlo, se los recomiendo. Veo que se lo dediqué a una mujer, y si mal no recuerdo, ya sé quién era, mi "enemiga del momento". Pero esa es otra historia.

3 comentarios:

Margot/Cecilia dijo...

Esta es mi favorita: "que cuando tragues saliva tus piernas no funcionen". De sólo pensarlo me da risa.

aldy dijo...

Que cada vez que beses absorbas los esfínteres del otro, y que percibas todas y cada una de las veces los dolores menstruales de toda mujer.
Que no puedas alimentarte de otra cosa que no sea alguien a quien amás.
Que vivas escuchando uñas que raspan pizarrones y tenedores pasados por vidrios.
Que cuando cierres los ojos sientas cómo las agujas destruyen tus pupilas.
Y que explotes de indignación. No, mejor de verguenza.

Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyy.... waw. Perfecto.

Romi dijo...

Me hiciste reír mucho, y me vino muy bien. No tengo a nadie a quien dedicarle un ¿poema? con tanto odio, o en realidad sí, pero mejor no se lo escribo (es un familiar, y no estaría del todo bien, no?). Besos!