viernes, febrero 4

La sinceridad monstruosa corre en la familia

Cuando tenía 17 años había un amigo de mi tío que estaba atrás mío. Él tenía 38.
Una tarde estaba en el comedor de mi casa con mi mejor amigo, que después pasó a ser "mi chico" (cagando toda mi teoría de que existía la amistad entre el hombre y la mujer), y este tipo. Charlando.
En un momento pasa mi mamá y se queda a hablar un poquito con nosotros. Le preguntan una boludez y dice "no sé. Lo único que sé es que los dos están enamorados de la misma mujer". Y se va.
Quedó un silencio terrible en el comedor, yo luchando para no ponerme bordó. Después de un ratito fui y le pregunté qué quiso decir (es que sabía?! ...A mother knows...).
Se hizo la re-boluda.
¡Pero qué zarpada!

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