martes, octubre 31

Purple Rain

Fui a visitar a mi amigo jacarandá.
Ahí estaba, todo florido. Me encantó verlo. Cuando me paré frente a él, dejó caer una flor violeta a un metro y medio de la punta de mis pies; ahora ella está entre las hojas de un libro.

Parece que el gobierno está arreglando la plaza; tiene uno de esos carteles naranjas y negros en una de sus esquinas.
Este año rebosa de flores. Mi trono violeta fue usurpado por capullos blancos y de colores.

Me di cuenta de algo muy feo: faltaba el otro jacarandá, que el año pasado también contribuía a bañar el trono con flores violetas.
No está. Ahora queda sólo mi amigo.
¿Por qué lo habrán sacado?

Junté semillitas. Si tuviera un poco de patio no lo dudaría. En El Bolsón no creo que puedan vivir. Nunca ví un jacarandá allá.

¿Sufrirá un bonsai de jacarandá?

4 comentarios:

Leonardo, desde Colombia dijo...

Holaaaa!!!

De septiembre 23 a octubre 31... que lapso tan largo sin postear... aunque respondés los comentarios, me consta...

Un bonsai... creo que necesita tantos cuidados como un chico/a, no se sentirá un poco celoso Pablo si vos te consagrás a hacer crecer el bonsai?

Que bueno volver a ver un post por aqui... que se repita pronto, eh!

Y con mi chica, todo muy bien!!

Y si... me debés aun el email... ;-)

Cecilia/Margot dijo...

Hola!
Volví con todo, porque ahora posteo dos más, y otro en camino. Jeje.
Nunca hice un bonsai, no sabía lo de los cuidados. Yo pensé que lo ponías en una maceta y no se la cambiabas más y así quedaba. Porque así pasa con algunas plantas de interior...

Jeje, lo del e-mail sigue presente.

Me alegro de lo de tu chica.

Saludos!

Mexicana del Sur dijo...

Los bonsai, vistos en películas, siempre me parecieron hermosos. Pero hace un tiempo fui a una exposición sobre cultura japonesa, y había muchos bonsai, y la verdad es que la imagen que dan es muy triste, no logran esconder en su "simpática estatura" el hecho de que están cercenados...
Quería comentarlo...
un beso grande!!
Te quiero mucho!!

Cecilia/Margot dijo...

Hola, Mexicana! Pucha, obviamente al final no tuve tiempo de plantar el árbol. Porque estuve escribiendo un libro y teniendo un hijo...
jajaja
No, mentira.
Qué se yo.
No sé qué hacer con las semillas.
Por algo todavía no las planté.

Igual me dan pena: sé que no van a "vivir", ahí, en la mesita donde están. Entonces... no es mejor una vida de bonsai a eso?

(filosófica la cosa)

Besos!

Te quiero!