lunes, junio 16

Niño envuelto

No creo que Pablo use corbata muchos años más de su vida, por lo que desde el año pasado aproveché para caer en el cliché "día del padre = corbata", que me parece tierno (porque nunca pude regalar una corbata antes, me crié sin corbatas en mi casa, lo que en realidad es lindo).
Su primer día del padre me até la corbata en la panza, y así se la regalamos.
Este año, directamente le hice un moño a Casiel. Delivery de hijo con regalo.


También hubo desayuno especial, y de regalo más especial un molde de yeso con la impresión de la manito y el pie de Casiel, que nos costó un huevo. Pero fue muy divertido, especialmente cuando el gordito se limpiaba el yeso del pie en mi jogging negro (bueno, sí, de Pablo). Lo pinté de amarillo, naranja y morado, y quedó hermoso. Espero que se seque del todo algún día (me pasé de agua).
Para el desayuno especial hice, entre muchas otras cosas ricas, unas tarteletitas que copié del blog de Mer, que son de Nutella y mandarina y son... indescriptibles.
¡Quiero más!


(foto muy precaria)

3 comentarios:

Margot/Cecilia dijo...

El primer párrafo tiene la palabra "corbata" cinco veces.

Estoy entusiasmada con ellas, me parece.

lili dijo...

holaaaaa... donde se consigue nutella????

Margot/Cecilia dijo...

Hola! Se consigue en esas casas que venden delicatessen. Las que venden vinos, productos regionales (como dulces del sur), etc.
Y si no, supongo que en los hipermercados.

Suerte!