miércoles, marzo 25

Casiel y la fruta

Antes de la siesta fuimos a la esquina a comer murra (moras salvajes). Su boquita hermosa quedó violeta. Por suerte, esta vez mi remera no.

Recién le hice una papilla con una manzana de la chacra de mi papá, medio durazno de la chacra de unos amigos vecinos, dos ciruelitas del terreno de al lado de lo de mi mamá (que es de mi tía), y media pera (bueno, del supermercado... todo no se puede).

Desde hace semanas, a todo lo que sea comestible Casiel le dice "banana". Cuando ve que le estoy preparando algo, empieza "ba-na-na, na-na-na". La sílaba del medio es más aguda, es muy gracioso escucharlo "na-naaa-na".

Me pedía murras así, mientras yo trataba de no pincharme para rescatarle alguna bien madura. Cuando nos ve comiendo y tiene hambre, también repite varias veces "¡ba-naa-na!".

Lo más gracioso es a la noche cuando le doy teta semi-dormida: mientras nos acomodo dice, bajito y también semi-dormido, "na na na"; me muero de risa y de ternura.

2 comentarios:

Uchi dijo...

Hola!!! Hacia tiempo que no pasaba, estuve medio desconectada del mundo bloggero... pero acá volví y me alegra que el tocayo de Filippo esté creciendo tan bien. Te mando un beso grande y nos leemos!!!

Margot/Cecilia dijo...

Hola Uchi! Yo también tengo períodos en los que me desconecto de acá.
Yo también me alegro de chusmear que Filippo anda bien. Ahora estamos más cerca! :)
Un beso!