jueves, junio 11

Jo, Laurie, Molly, Jane... también claridad, amor, principios, fortaleza.

Estoy leyendo Good Wives, que vendría a ser la continuación de Little Women, de Luisa M Alcott. Mujercitas la leí por primera vez de chica, sacada de la biblioteca popular del pueblo. ¡Cómo me gustaban los libros de la biblioteca! Especialmente Papaíto Piernas Largas. Creo que al cerrar ese libro sentí el primer duelo literario.

Obsesionada con las novelas en las que las mujeres usan vestidos grandes y no pueden andar por la calle con un hombre sin que se comente y pierdan un poco el "honor", leí Little Women por segunda vez el mes pasado, y ahora estoy con Good Wives.

Ví cómo se fue dando la relación entre Laurie y Jo, y siempre pensé que estaban destinados a estar juntos. Que eran una hermosa pareja y algún día se iban a dar cuenta. Laurie sí se enamoró de Jo. Pero Jo sabe que juntos no funcionan. Y simplemente no lo ama. Yo no sabía. Yo pensaba que eran ideales para el otro. Y resulta que Jo se fue a Nueva York y conoció a un maestro más grande y que juega con chicos y es muy bueno, inteligente y dulce y también fuerte, y ahora sí sé que él es lo mejor para Jo (especialmente por lo que le hace sentir). Y que Jo y Laurie no tenían que estar juntos. Por suerte ella la tenía clara.
Hoy también leí en un blog muy lindo la referencia que hace una mujer a su ex: después de muchos años y luego de divorciarse el se juntó con una mujer muy copada y están mejor los dos.
Y sé que a veces pensamos, como encaprichados o enceguecidos, que una persona ES para nosotros. ¿Cuánto hay de la mente en eso? (Jo se podría haber convencido a sí misma de sentir más por Laurie) ¿Cuánto hay de capricho? (hace unos años me sentía enamoradísima de alguien pero a veces escribía "¿cómo sé que no es un capricho?") ¿Cuánto de desesperación? ¿Cuánto de miedo? ¿Cuánto de la famosa "baja autoestima"?
Y después viene otra clase de amor -real-, otra clase de persona -para vos. O quizás para este momento tuyo. Y te hace entender al mismo tiempo que te da vuelta todo. Y decís "ah, ahora sí". Y te creés al decirlo, que es lo mejor.

Yo pensaba que Jo tenía miedo o no tenía ganas de descubrir que amaba a Laurie y por eso se iba. En realidad era muy fuerte y muy valiente al irse. Y aunque nunca hubiera conocido al hombre ese que sí era para ella, hubiera seguido siendo firme. ¿Será por eso que es la heroína? ¿Será por eso que me gustan esas novelas? Aunque la pifien, siempre con una personalidad incorruptible, unos principios inquebrantables; mejorándose a sí mismas, firmes en lo que saben que está bien. Molly Gibson (de Wives and Daughters de Elizabeth Gaskell) es una de mis preferidas, y es la más fuerte moralmente (no porque le hayan inculcado morales sino porque sabe las cosas que están bien y las que están mal). Jane Eyre también. Yo era re Molly y re Jane. Ya no.
Yo sé que los ovarios los tengo. Lo que me falta muchas veces es la claridad.


No sólo se aplica al amor. Muchas veces pensamos que estamos bien y después, cuando cambia algo y nos sentimos bien, nos damos cuenta de que no estábamos tan bien como pensábamos (o ni pensábamos, bah). A veces, jugando, sólo me daba cuenta de que tenía frío cuando venía mi mamá y me acomodaba la ropa adentro del pantalón. Era re lindo y aliviante darme cuenta de que era mejor así. ¿Sólo nos damos cuenta de que hay algo mejor cuando lo tenemos adelante nuestro o ya lo estamos viviendo, y ahí miramos atrás y decimos "ah, no, eso no era para mí"? No sé. Además, supongo que siempre va a estar la posibilidad de que haya algo mejor, así que es preferible no vivir quejándose o deseando otras cosas. Tampoco es bueno vivir estancados en algo porque no se conoce algo mejor. Creo que lo bueno es ver todo sin prejuicios pero con espíritu crítico y observador, con ganas de dar lo mejor de nosotros y brillar lo más posible en cada cosa que hacemos. Quién tuviera la claridad de Jo...

5 comentarios:

La Garrapata Vegetariana dijo...

Creo que es tan terrible quedarse con alguien por miedo a no conseguir algo mejor, como nunca conformarse con nada por soñar algo mejor.
Lo difícil, creo, es saber cuando decir "esto, esto es lo mio"

madamelulu dijo...

a mi lo que haga jo siempre me va a parecer bien.

Margot/Cecilia dijo...

LGV: Coincido 100%. :)

MadameLulu: Jajaja, sí! aguante Jo!

Besos.

Luisina dijo...

Con respecto a Jo opino igual que madamelulu...Jo es la heroína de mi infancia, soñaba ser escritora como Jo, odiaba a la hermana que le quemó la novela (¿era así o leí otro libro? jajaja, creo que era así).
Leí tu comment en el blog y pasé por aquí, te contesté por allá pero luego pensé, acertadamente, que era difícil que lo leyeras ;)
Me encantó tu blog. Veo que tenemos cosas en común...las letras, pizarnik y un hijo! buéh, en mi caso una hija :)
Sigo leyéndote
:)
LU

Margot/Cecilia dijo...

Hola Lu! Es cierto lo de las coincidencias, me llamó la atención también :)

Yo también odié a Amy!!!! La odié cuando era chica y esta vez que leí la novela! No solo por lo del libro, también su forma de ser.
Por lo del libro nunca la perdoné, por más que se haya caído en el río helado después (ahí la perdonó Jo, jaja).

Jo era mi heroína de la infancia también, encima yo como ella me juntaba con varones y me gustaba todo lo supuestamente varonil.

Un beso, nos leemos!