jueves, marzo 24

No hay química

Yo no sé si es porque cuando era chica mi papá me dijo que para él los gatos tenían una energía maléfica o siniestra, porque de verdad la tienen, o porque no me caen bien y listo, pero no los puedo tolerar.
La tía de "mi chico" se fue por Semana Santa, y estamos cuidando su casa y su gata. Por más que sea un buen lugar para estar solos (sí, relativamente solos en realidad), estoy considerando no ir más. No sólo me molesta la gata sino que me da miedo.
Especialmente cuando se me queda mirando, y no puedo hacer nada para ahuyentarla. Ahí le grito a él "¡sacame la gata!" (porque no la toco ni loca). Es algo químico, no puedo dominarlo.
Hasta tuve pesadillas.
Además, para mí que lo presiente (no hay que ser muy perspicaz), y se ensaña conmigo, durmiendo en la bolsa que tiene mi ropa interior (¡fetichista!), o tirando, de todos los elementos que había en el escritorio, el único que era mío, que era también el más difícil de tirar.
No sé que voy a hacer.

2 comentarios:

romi dijo...

Odio los gatos!

Margot/Cecilia dijo...

Son detestables...