martes, octubre 14

Al nogal!!!

Para que me entiendan más.

Cuando era chiquita, de penitencia, me mandaban al nogal.
Y si éramos dos -supongamos que nos estábamos peleando mi hermano y yo-, entonces el castigo podía variar: "¡Santiago al nogal y Cecilia al tilo!", o "¡Cecilia al nogal y Santiago al pino de allá abajo!", o a veces, especialmente cuando nos peleábamos los tres: "¡Cada uno a su nogal!".
Porque teníamos un nogal cada uno. Yo era amiga del mío: le hablaba, trataba de entenderlo, intentaba no lastimarlo cuando lo trepaba pero lo trepaba mucho porque mi papá me había dicho que a los árboles les gusta cuando los trepan, que es como acariciarlos. También le pedía a los bichitos que a veces tenía, unos negros cuadrados rarísimos, que no lo molesten.

Y bueno, es más entendible que me haya hecho amiga de un jacarandá en Buenos Aires, ¿no?

Y que sea como soy.

4 comentarios:

Isabel dijo...

ja me mato el "y que sea como soy" que engloba tantas cosas!!!

q bueno q las penitencias no sean rincones sino arboles!

Gi dijo...

Siguiendo con mi comment del post anterior, en el que decía que yo era aburrida...porque no me habían pasado tantas cosas ni siquiera "solamente una vez"; yo no tenía tanto contacto con la naturaleza cuando era chica, porque era alérgica a las hormigas y si me picaba una, me brotaba mal! Así que mi rincón era mi dormitorio...
Qué lindo tener una penitencia y hacerse amiga. Lo voy a tener en cuenta para mis hijos. Ojalá no sean alérgicos :)
Besos.

Polonia dijo...

me gusta.

yo quiero tener hijos un dia. y si tengo hijos, capáz se porten mal o se peleen. cuando eso pase, espero poder mandarlos a cada uno a su nogal.

un saludo!

Margot/Cecilia dijo...

Chizz: Sí, todo se reduce a "¡Cecilia al nogal!". :p
A los chicos del Parque Saavedra (o como se llame) del día de tu cumple habría que haberlos mandado al pino. :)

Gi: Jaja, es cierto, yo era amiga de mi penitencia, qué loco. Iba mucho sin que me castiguen también.
¡Qué lástima lo de las hormigas!
Andá aprendiéndote los nombres de los árboles cercanos para mandar a tus hijos! jeje.

Polonia: Sí, yo a veces veía la situación de afuera (por suerte hacía eso bastante seguido), y me daba cuenta de que estaba bueno el castigo y trataba de aprovecharlo y pasarla bien.
Pero la sensación de que era un castigo -y a veces la sensación de que era injusto- opacaba un poco la originalidad e inofensividad del método.

:)

Saludos!!!