jueves, octubre 2

Padres vs. abuelos vs. hermanos

En El Bolsón estuve lidiando bastante con abuelos que quieren darle alimentos “incorrectos” a Casiel. Me cuesta ponerme firme o “generar conflictos” pero lo hago lo mejor que puedo. El otro día mi suegro le daba un pedazo de asado para chupar. Marcelo le dio un poquito de factura. Y yo los reto, Casiel no come ni papillas de verduritas y frutas porque todavía mucho no le atraen, y le respeto sus tiempos. Obvio que si le dan algo salado y sabroso como la carne o algo azucarado y grasoso como un churro le va a gustar. Y aunque pueda comerlos, yo le quiero dar lo mejor, y rezongo, reto, argumento, quedo como una estricta al pedo. Me gastan cuando le doy galletas de arroz integral inflado sin azúcar y sin sal, si él quiere picar algo. En parte, como Casiel no se siente tan atraído por la comida todavía, tengo esas galletas para darle algo cuando la gente alega que el nene quiere comer y le trata de encajar un pedazo de pan, raviol o lo que sea.
Hoy le decía a mi mamá “entiendo, son abuelos, ya vivieron esto y ya saben que tal vez no es tan importante, pero yo soy la mamá y me toca preocuparme y tomarme el trabajo de darle lo que me parece mejor; vos me dijiste recién que me hacías papilla de banana, manzana y naranja para que sea muy nutritivo”. Y la hicieron a mi hermana vegetariana sus dos primeros años.
¿Ahora les toca malcriar y a mí ser la mala?

Más tarde, mi mamá y Marcelo miraron el boletín de mi hermano. Una materia ya se la lleva, y tiene otras 4 abajo. Las demás: justas. Ellos estaban preocupados, analizando qué hacer. Yo sentía la tormenta venírsele a mi hermano, y como no lo veía tan crucial les dije “bueno, pero está de novio, yo cuando me puse de novia me bajaron todas las notas”, y trataba de minimizar la preocupación y el posterior reto a mi hermanito. Pensaba “de última se lleva par de materias… no es tan grave”. Y ahí me dí cuenta: es el rol de padres el ser así, medio jodidos. Y que los demás nos vean como unos exagerados.

Yo soy una débil, necesito la aprobación ajena. Parece que, por suerte, ser mamá me va a hacer desligarme mucho de esa necesidad. El amor y preocupación por Casiel es más fuerte que la necesidad de validación externa. Yo crezco, al mismo tiempo que lo miro crecer a él tratando que sea de la mejor manera y desarrollándose de una forma sana, pura y luminosa.
Igual, también tengo la suerte de que con Pablo coincidamos con respecto a la crianza que le queremos dar a nuestro hijo (si no, ¡qué pesadilla!), así que él se encarga de marcar límites a los demás cuando estamos los tres juntos.

6 comentarios:

L! dijo...

¡A nosotros nos pasa lo mismo!
Me parece que en un punto hay que ceder porque es un poco cierto que nada de lo que los abuelos hacen es tan grave. Con mi suegra ya entré en la política de no preguntar... jaja.
Además fijate que ni los médicos se ponen de acuerdo en la nutrición de los bebés, así que lo más importante es que sean felices.
Lo que más contento me pone ultimamente, es ver feliz a Uli y creo que para no cometer los mismos errores que cometieron mis viejos, ese tiene que ser nuestro norte como padres.
Un beso grandote.

Margot/Cecilia dijo...

l: es muy cierto lo que decís.
(Igual, ni loca lo dejo que coma el pedazo de asado ese!!! jajaja).

No, pero en serio. Lo que escribiste: palabras sabias.

Un beso!

Espina Dorsal dijo...

Te entiendo perfectamente!. Mi hijo hoy ya tiene 4 años y sigo luchano con los abuelos y tios, de verdad es una especie de campo de batalla, porque a ellos les da tristeza que el nene no disfrute de las cosas "ricas" de la vida (azúcares procesados, frituras y masas blancas), pero yo me he tratado de mantener firme. La única batalla que he perdido a medias es el de las gaseosas porque cuando está con mis padres ellos le dan y mi suegra también, al menos respetan que sea una gaseosa sin colorantes (Sprite) y no le dan de las otras llenas de colores artificiales.
La televisión también será un tema. Mantenerlos alejados de la TV será otra pequeña gran batalla, pero vale la pena, porque en definitiva es una educación conciente (y más difícil de cumplir)la que le estás entregando a tu hijo.
Te felicito y mantente firme!!

margot dijo...

Y bueno, será cuestión de ponerse firme, sí, y ceder un poco también, que no es el fin del mundo. ;)

Supongo que por eso mis papás se fueron a un pueblito a 2000 kilómetros de sus papás cuando éramos chiquitos, jajaja. Ellos nos criaron de una forma muy consciente, pura, linda, natural y sana.
(Ya que lo mencionás, casi no me dejaban ver TV, jajaja).

Es complicado...

Saludos!!!

Turca dijo...

Qué temaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!
Si aún no lo leyeron, les recomiendo "Mi niño no me come" de Carlos Gonzáleaz... para leer y pasar a los parientes!!!!!!!!!!
El "Bésame mucho" del mismo autor, también es una gran guía de crianza consciente.... Se los puede bajar de internet... lo tengo si alguien lo quiere :)

Besossssssssssss!

Margot/Cecilia dijo...

Ojalá pudiera hacerles leer a mis parientes lo que leo yo... casi ni Pablo lo lee, le cuento y confía en mí. :)
No tengo energía para contarles a todos lo que voy aprendiendo con los argumentos necesarios (igualmente lo intento, elijo cuidadosamente en qué gastarla, jajaja).

Leí Bésame mucho, pero el otro no. Una amiga lo tiene, se lo voy a pedir.

BESO!!!!!