domingo, 27 de febrero de 2005

Estudio

Yo sé que esto no es un fotoblog, y yo no soy una fotógrafa ni mucho menos, pero sí soy estudiante y esta es una muestra de mis elementos de estudio (además del material a estudiar, obviamente, and my tiny little brain). Para que se entretengan, además de conocer mi panorama diario de acá a unos días, y para que vean algo en el blog, porque no puedo pensar ni medio post.

Me estoy volviendo matera con el estudio


Veo, veo...


Mataburras


Esencialmente especial


IN-DIS-PEN-SA-BLES


Relajándome, concentrándome... aguante el Feng Shui!!!


It´s hot in here!!! Sin él se me queman las neuronas


Oh, maldito recordatorio!!! Me estreso...

Novedades

- Pérdida de la soledad, ganancia de una linda compañía, convivencia nueva: mañana llega mi hermana menor, que viene a vivir conmigo.

- Descubrimiento y placer: radio de tango.

- Realización, felicidad y gusto: entender cada vez más los textos de la facu.

miércoles, 23 de febrero de 2005

Porn Star

Vengo del ginecólogo. Yo sé que es privado y no debería contar estas cosas, pero es muy gracioso!

Estoy ahí, en la camilla, espéculo puesto, luz apuntando a mis partes privadas, cuando la doctora me pregunta: “¿a vos te molestaría que te saque unas fotos?”. Yo: “no...”, con cara de sorprendida y preguntándome si tendría duendecitos azules bailando en mi interior.
“No tenés nada raro, pero las secreciones se ven re bien, es para mostrarle a mis alumnos y eso”.

Y ahí sacó de su cajón del escritorio una camarita digital y empezó el despliegue de flashes. Ella diciéndome “vas a ser famosa”; “no te preocupes, son todas iguales”. Yo, por mi parte, dando lo mejor de mí en las poses (osea: me la banqué lo mejor que pude mientras ella trataba de lograr una buena toma, moviendo el espéculo y la luz).
Y cuando me estoy yendo, parada en la puerta, me dice: “gracias por las fotos” y, más bajito: “sólo se ve la chucha”

Todo sea por la ciencia.

martes, 15 de febrero de 2005

Si se enterase don Astor...

Ahora tengo celular.

Que me deja componer dos canciones en un pentagrama y, si quiero, programarlo para que suene con alguna de ellas.

Yo le puse "Muerte del Angel", de Piazzolla.

Situación imaginaria: Yo en un colectivo, suena el celular. Alguien me dice "la muerte del ángel".

Y ahí me enamoré.

sábado, 12 de febrero de 2005

Cecilia está acá!

Les puedo garantizar que no hay nada más insoportable que estar negociando el precio del alquiler con un tipo que se la pasa diciendo "porque si Cecilia va y mira departamentos, Cecilia me llama y me dice que encontró mucha diferencia con este precio; ahí yo arreglo con Cecilia".

Y lo más difícil es, después de haberlo gastado mucho a sus espaldas, hablar con él y aguantar la risa cada vez que se refiere a su interlocutor/a en tercera persona.

Pero lo bueno es haber logrado llegar al número pensado, y hacerle proponer a él algunas de las pautas necesitadas. ¡Vamos con la negociación! Tantas discusiones en la vida de algo tenían que servir.

domingo, 6 de febrero de 2005

Sólo acá

Acá en este pueblo, como en muchos otros:

- Podés tener (y VAS a tener) los brazos y las piernas llenos de cortes, moretones, picaduras, quemaduras, y a nadie le va a llamar la atención, y nadie te va a preguntar qué te pasó.

- Vivo escuchando "ah! sos la hija de Marina?"; "Sos igual a tu papá"; "no serás hermana de Clara, no?", y me hacen descuentos y me dan tratos especiales por eso.

- Hay demasiadas coincidencias. Es un entramado terrible de gente. Entre "exes" (novios, cuñados, parejas de los padres, hermanastros, amigovios, suegros), amigos, y familia, no queda nadie que no esté relacionado con una. Y se dan situaciones muy incómodas, y otras muy graciosas.

- Podés tomarte un remis, ir a un quiosco a comprar cerveza, y al quejarte de que no venden, que la remisera te diga "no, yo te llevo adonde venden, yo soy la inspectora a la mañana, el año pasado le pusimos una multa a este quiosco por vender alcohol". Y que nos lleve a un mercado, y se estacione lejos para que no la vea el que atiende.

Pero SÓLO en este pueblo:

- Llegan mensajes como los siguientes en las "notiferias" (comunicados para los feriantes):

15/1: "Nuevamente se recuerda que el armado es hasta las 11 hs. y el desarme debe ser a más tardar a las 18 hs. ya que la calle debe quedar libre para la limpieza y recogido de las mediasombras. Si esto no se cumple, se les complica toda la historia a la familia Reina"

29/1: "Luego de las 11 hs. la Municipalidad procederá al vallado de las calles para el libre acceso de las ambulancias. Esperemos con el tiempo mejorar este mecanismo. Tengamos en cuenta que esto es tirarle una onda al hospital del cual todos necesitamos".

Sí, porque sólo acá la calle que se usa para la feria es la del frente del hospital y la policía. Salís del hospital y vas a la feria. Estás internado y escuchás los tambores y los caireles, y olés los waffles. Habría que hacer un estudio, tal vez tenga un efecto positivo en los enfermos. Pero es cualquier cosa...


- Existió el siguiente diálogo en la radio:

Locutor: Bueno, tarde pero seguro, vino XX XX, parece que tuvo unos percances antes de venir, no?
Invitado: Eh? No, de colgado...

Sólo acá se dan esos argumentos, y sólo acá el receptor los toma como válidos. Seguramente diálogos como éste toman lugar:

Posible empleador: Por qué llega tarde?
Entrevistado: Porque tuve un flash... no sabés, estaba en mi casa y el amanecer estaba alucinante, me quedé mirádolo hasta que terminó, y ahí se me ocurrió una poesía, que escribí y después vine.
Posible empleador: Ah, buenísimo, después muéstremela.

O podría haber un aviso de radio así:
"Se solicita la presencia de Luna Azul Sanchez en el Juzgado de Paz. Favor de presentarse a la brevedad, o cuando pinte".

Tiene ventajas que sea así la cosa, como por ejemplo que haya tanta permisividad (aunque a veces juega en contra, especialmente a largo plazo), y que todo sea más personal y se ajuste a tu medida, como por ejemplo que el dueño de la casa donde vivís te baje el alquiler cuando sabe que tus ingresos bajan, "de onda".

Y yo me estoy contagiando de este vivir colgada, porque el otro día ví un súper sticker en el vidrio trasero de un auto que decía "cuidado, BEBA a bordo!", y supuse por un momento que recomendaban la ingestión de bebidas alcohólicas dentro del vehículo. Pero no, no es del pueblo la culpa, yo soy siempre así.

viernes, 4 de febrero de 2005

La sinceridad monstruosa corre en la familia

Cuando tenía 17 años había un amigo de mi tío que estaba atrás mío. Él tenía 38.
Una tarde estaba en el comedor de mi casa con mi mejor amigo, que después pasó a ser "mi chico" (cagando toda mi teoría de que sí existía la amistad entre el hombre y la mujer), y este tipo. Charlando.
En un momento pasa mi mamá y se queda a hablar un poquito con nosotros. Le preguntan una boludez y dice "no sé. Lo único que sé es que los dos están enamorados de la misma mujer". Y se va.
Quedó un silencio terrible en el comedor, yo luchando para no ponerme bordó. Después de un ratito fui y le pregunté qué quiso decir (es que sabía?! ...A mother knows...).
Se hizo la re-boluda.
¡Pero qué zarpada!

Resaltados de la noche

- El chico de los piropos
1) Hermosa (el simple pero efectivo)
2) Sólo quiero saber tu nombre (despues de recorrer medio bar)
3) Te estoy mirando tanto que se te cayó algo (un saquito).
4) Te quiero jugar un pool yo contra vos, que ganaste antes. Ah, te vas? Y adónde vas? (acá ya se puso pesada la cosa)
Pero era dulce, o no?

- El daikiri de limón que nos hicieron en un bar. Nunca probé uno tan rico. Y que al pedir otro, nos digan que cerraron la barra porque se estaba poniendo feo el ambiente (fiesta del lúpulo en el pueblo), y al quejarnos nos prometan otro gratis al día siguiente. Creo que también ayudó el hecho de que el chico de la barra había sido compañero de escuela de mi hermano; pero bueno, es imposible no conocer gente en este pueblo.

- Otro piropo, este grupal y motorizado) (y bien boludo).
Camioneta que pasa llena de chicos, para y uno pregunta: "Sabés dónde queda la calle te quiero?" Encima yo, sorda, no entendí y le pregunto de nuevo, y al tonto le da vergüencita y lo dice más bajo todavía.
Por dios!!!

- El chico de otro bar, que no sólo usaba la visera al revés en el sentido de "adelante/atrás" sino también en el de "arriba/abajo". Como si el sol le saliera del culo.

miércoles, 12 de enero de 2005

Cosas raras, cosas graciosas, cosas raras y graciosas.

- Las gallinas de la chacra de mi papá, en su organización delictiva. Las agarraron dos veces así: Una gallina trepada al cerezo, sacando cerezas con el pico y tirándolas al piso, donde el resto de las gallinas comían. Las sacaba con cabito y todo! Así es como el único cerezo de la casa quedó pelado y nosotros con antojo de cerezas de nuestro árbol para todo el año.

- Uno de los saxofonistas de la banda del esposo de mi mamá, que se prendió un cigarrillo antes de un tema y lo fumó en los momentos en que no tenía que estar soplando en el instrumento. Obviamente del público gritaban de todo, como por ejemplo "qué pulmones!"

- El mismo saxofonista, que está bastante excedido de peso, cuando propuso que los que bailen primero se ganen un strip tease suyo, o su "slip".

- El puesto de la feria que está al lado del nuestro, que vende plantas (empezó siendo el puesto de un vivero), pero también cuadros y libros de poesía de Antonia, la que lo atiende. No sólo cultivan plantas ahí.

- El viejo loco del puesto de madera de enfrente, que se la pasa hablando (casi siempre solo), y jugando con un trompo (...las piruetas que puede hacer!!!). Entre muchas cosas dice que conoce extraterrestres, que EEUU tiene satélites espiándonos (y ahí mira para arriba y le habla a los yanquis), y muchos chistes tontos.

- También en la feria, saber inglés y entender muy bien cuando los turistas que lo hablan dicen cosas como "pedile una rebaja", "esto no me gusta", "pedile que separe este juego, no puede hacer una excepción?", etc. etc. Lo mejor es cuando se pelean. Lo gracioso es ver sus caras cuando después de todo eso les hablo en inglés (pero pocas veces lo hago, tan mala no soy).

- Hoy cumplir 25 años.

- Ir al almacén de mi barrio con una piedrota en el bolsillo por los perros (en el bolsillo porque si ven la piedra se ponen más agresivos todavía).

- Tener frío a la noche.

- Ver tantas estrellas tan lindas en el cielo.

- Que me llamen la atención estas tres últimas cosas, como si no hubiera crecido acá. Me fui hace 7 años y ya soy una extraña.

- Estar acá pero querer estar en mi departamento en Capital Federal, con calor y todo.

domingo, 9 de enero de 2005

Al vacío

No estoy bien acá. No estoy bien allá.
No estoy bien en mí?
O es en todo lo que sea OTRO?

Estoy caminando, ya que no puedo parar y disfrutar esa roca en el camino, ese viento frío que viene de pronto y me desnuda el cuello; esa voz, esa cara, ese momento.
Voy caminando bajo una lluvia de nylon, no sé donde voy, sólo sé que me angustia parar. Mi mente se asfixia: tal vez por eso camino, buscando un hueco donde pueda pertenecer y ser. Un espacio que me contenga, uno hecho para mí. Pero por quién?
Tengo que cavar mi propio hueco. Pero si termina siendo mi tumba?
No es una carrera conmigo misma, no es un escape, no es una búsqueda. Es inercia. Es el movimiento de un cuerpo en el vacío. Pero el vacío está adentro.
Trato de ordenar mis reflejos, mi mente me dice "¡viví!"; percibo, absorbo, actúo. Pero para qué me sirve el carpe diem si en el interior estoy muerta?
Tal vez mi cuerpo es el contenedor del vacío que soy yo.

.....................


Acaso cambió también mi tristeza,
como si yo no fuese mío,
por mí mismo olvidado.


(fragmento de "Huyen de mí también mis compañeros")
Salvatore Quasimodo.

lunes, 27 de diciembre de 2004

Todo porque hice una tarta de cerezas

Cuando era chiquita le daba mucha importancia a la muerte. Mía, de mis familiares, de los animales, de las plantas. Era la típica nenita que, cuando el maestro le pregunta qué tienen en común todos esos animales que está señalando en un afiche, en vez de decir mamíferos dice "todos mueren".
Un día le dije a mi papá que si se llegaba a morir nos teníamos que reunir en el tilo, árbol maravilloso donde pasaba varias de mis tardes. Ese quedó como el lugar de encuentro. Lástima que vendimos esa chacra; se va a complicar decirle al nuevo dueño "mire, tengo que encontrarme con mi papá en el tilo". Pero para eso falta mucho.
La primera vez que pensé que me estaba muriendo fue horrible. Estábamos en lo de un amigo de la familia, era su cumpleaños. Había mucha gente. Era verano, era de noche. El hombre tenía guindos en la plenitud de su producción, a lo cual no pude resistirme. Estaba abajo del rebosante árbol, saboreando las futas, cuando mi mamá me dice, muy seria: "tienen veneno, no las comas". Ahí lo miro al dueño y estaba enojadísimo porque le estaba comiendo sus guindas. Después de eso, siguieron con su reunión.
Yo me sentía como el rey Hamlet, al borde de la muerte, envenenada por mi gula. Estaba siendo castigada con la ignorancia por mi irrverencia. Me estaba muriendo y a nadie le importaba. Miraba a mis pares jugar, correr, gritar, y quería ser como ellos, tener la oportunidad de desconocer que me estaba muriendo.
Miraba a mis padres, riéndose, y luego al guindo asesino, para después mirar al cumpleañero y odiarlo por contaminar un árbol tan perfecto con veneno, castigando a los osados pecadores.
No sé cuánto duró mi agonía, pero era como una pesadilla, donde los propios familiares son tus asesinos, o cómplices de las fuerzas malignas, como cuando, en uno de mis sueños, llegaban los encapuchados a mi casa (que ya habían encadenado a mi hermana mayor a un árbol), y cuando yo gritaba "¡maaaami!", el encapuchado principal me decía "yo soy tu mamá".
Me sentí sola en el mundo, las personas que quería me dejaban a merced de mis actos. Yo comí las guindas envenenadas, yo debo morir. Yo estaba sola ante mi vida y mi muerte.
Hay un antes y un después de ese día. Es una bisagra forzada que divide a ese mundo de la autocompasión y la seguridad de una realidad ficticia basada en los demás, y la certeza de estar sola. SOLA.
Eso no quiere decir que no me interese cómo sigue mi tilo amigo, o que no quiera estar cerca de mis seres queridos, creando esa conexión que hace que todo sea mejor y que nos contacta más con la vida, aún cuando tu mamá a veces sea un demonio encapuchado.
La historia del guindo terminó cuando, ya demasiado angustiada (aunque debo reconocer que abracé el sentimiendo de muerte, y aún en la certeza de estar yéndome seguía con mi espíritu observador y nostálgico), fui y le dije a mi mamá: "mami, ¿me voy a morir?, comí muchas guindas", con carita de "¿no te importa?" y ella me dijo que no, y sólo después de que me lo haya asegurado mucho le creí, y me fui a jugar a la escondida-mancha con los demás chicos.

miércoles, 15 de diciembre de 2004

Ex(in)ibición

LLueve mucho y tengo miedo de que me venga a visitar otra rata.

En el lavadero hay un agujero, al lado del calefón, que es por donde entró la otra rata. Hay un caño que empieza en el piso y llega a la terraza. Se le inunda la casa a la rata, viene subiendo por el caño y qué encuentra en el cuarto piso? un agujero cuadrado grande como una asadera. Este sí que es el portal de las mascotas, pensará.

Hoy fui a tapar el agujero. Me subí a un banquito, contra la ventana, y empecé a luchar con un pedazo de cartón para que entre justo en la abertura (no tengo cinta ni nada de eso). De golpe empiezo a escuchar chiflidos. Claro, estaba en bombacha y musculosa. Eran los que arreglan los subtes atrás del edificio. Me sentí muy desnuda, me agaché y me fui hacia el interior de la casa, lejos de las ventanas.

No sé si me preocupa más el hecho de que ví que hay otro agujero, por donde sale el caño del calefón, que no sé cómo tapar porque los bestias de los gasistas rompieron el vidrio directamente, o todas las veces que habré estado en pelotas en mi casa, y que calculé mal la perspectiva de la visión de los de abajo.

martes, 7 de diciembre de 2004

Susurros perdidos

Soy miedosa. No me gusta ver películas de terror porque después a la noche me da miedo. El miedo irracional se acrecienta si estoy mal emocionalmente.
Ví una película de terror el sábado. Mala, pero con efectos que daban miedo (me matan los efectos que juegan con los movimientos humanos, como haciéndolos más rápidos o extraños).
Él se queda a dormir desde el sábado por mi miedo nocturno.
Entonces pasa lo siguiente, anoche:
Yo en la cama, él en el baño. Cuando sale, escucho que habla bajito. Empieza con mi nombre y después sigue. En total tres oraciones, las dos últimas como cantando. No entiendo lo que dice exactamente. Me habla a mí? Está cantando?
Entonces le digo “Qué?” y él “Cómo?”; “Qué?”; “Cómo?”; “QUÉ?”; “Yo no hablé”. Pero sí cantaste. "No". Hablabas bajito. "No". Pensabas en voz alta. "No". No abriste la boca?. "No".
Y ahí empezó mi terror: Te escuché desde que saliste hasta que te pregunté "qué". Era tu voz, bajita. Además dijo mi nombre!!! No me estás jodiendo, no? Y él me dice “No, ojalá”.
Entonces empecé a preguntarme si estaría loca, si es posible que me esté haciendo una broma, si él está loco y habla solo, si tengo poderes telepáticos o de alguna otra índole, si sería un vecino, pero no, no puede ser. Es la única explicación lógica pero nunca los escucho. Aparte es raro que haya hablado justo en ese lapso de tiempo y en ningún otro momento. Él me dice que estoy súper sensible por la peli, yo me enojo porque no me cree. Y cada vez que le digo “pero escuché una voz, y era la tuya, y dijo mi nombre!” me asusto más.
Y así fue como me quedé como estatua en la cama, tratando de dormir, y pidiéndole que aguante un poco antes de dormirse.
Yo con calor pero toda tapada, con los ojos como dos platos playos, y encima el ruido que hay a la noche que parece que estuviéramos adentro de un microondas. Es un zumbido insoportable, dice él que es de una fábrica que muele café cerca, pero suena a equipo electrógeno también, posiblemente de donde arreglan los subtes.
Una vez que me estoy durmiendo, él ronca y me despierta. Así varias veces. Después empiezo a calmarme, me destapo porque ya lo del microondas se sentía no sólo auditivamente, y él habla dormido. Pero qué dice? Qué elige decir en voz alta de todos los sueños y de cada línea que pronuncia en esos sueños? “No me respondiste”.
ME ESTÁS JODIENDO??? Otra vez miedo, otra vez pensando que está poseído, y tratando de ver qué quiere que le diga.
Igual me dormí, no soñé pesadillas, y ahora de día no tengo tanto miedo... pero sigue el misterio de la voz. Anoche tenía miedo de escucharla de nuevo. Esta noche me espera lo mismo.
Y al escribir esto me dan escalofríos y piel de gallina.

jueves, 2 de diciembre de 2004

In memory

Sucumbió la rata. Pero no de sucundún-sucundún, sino que murió.

pereció – finiquitó – no vive más - expiró – entregó el alma – falleció – estiró la pata – feneció – se fue para siempre – sonó – la espichó- exhaló su último suspiro – finó - dejó de existir – palmó - se extinguió – pasó a mejor vida – caducó – se fini – se fue a otro mundo – despichó - fué – se apagó - cayó redonda - cayó

Sí, porque cayó, pobre.
Todas las ratas van al cielo? Ah, cierto que no creés en el cielo, Ceci.

Al final medía 18 cm. su cuerpo (no 11) y su cola más todavía.

Cayó en la trampa del queso para rallar (tenía para elegir diferentes quesos y hasta salamín). Por suerte le había sacado la canasta de alimentos que había en el piso de mi cocina porque era de ahí que se alimentaba. Me había abierto 3 bolsas de pan rallado. Debería estar re constipada, pobre: vivir a pan rallado! Igual el queso no la iba a ayudar.
Anoche limpié todo cual Mónica de Friends y hoy termino de desinfectar la canasta de comida, tirando la mitad de las cosas, y ya habilito la cocina y puedo practicar para el examen de cocina del sábado. Marquise de chocolate a la naranja con masa de pionono y de alfajor marplatense voy a hacer hoy. Pero no tengo a quien convidarle. La extraño!!! Con quién leo a Woolf ahora?

La puso (yo ni la ví, no me iba a poder sacar la imagen de la cabeza) en una caja de zapatos, de guillerminas. La encintamos por afuera y la pusimos en una bolsa blanca a la que le escribí con marcador negro “rata muerta”. Y murió en el anonimato nomás. Ahora me doy cuenta de que ni siquiera le puse su nombre. Spider-rat culta. Al menos en este blog sigue presente y existiendo de alguna forma.


Update: También comía coco rallado (debería ser el postre). Y cayó en la trampa del queso para rallar. Era una rallada. O capaz, pobre, estaba en la tercera edad roedora, y sólo podía comer cosas ralladitas.

miércoles, 1 de diciembre de 2004

Roommate

La rata sigue en casa, cada vez con más confianza:



Lo hizo un amigo, el gran dibujante Cocoliso. Está genial.

lunes, 29 de noviembre de 2004

Maldita tu seas

No sé qué poner. No estoy en creadora sino en recopiladora. Estoy leyendo cosas viejas, revisando mis papeles, mis valijas llenas de pasado.
Encontré algo que me hizo reir, que es un ejercicio de un taller de poesía que hice en el '97.
Teníamos que maldecir a alguien, creo que tomando la idea de un trabajo de ese estilo que había hecho Girondo.
Yo escribí:

"Que cada vez que menciones un sustantivo se te caiga un pelo y que tengas que alimentarte únicamente a base de jarabe para la tos.
Que seas amnésica seis horas de cada día y que seas histérica otras seis horas de tus días y que el tiempo restante te cambie la voz a la de un perro afónico.
Que donde vivas llueva meo de cabra y que cuando veas un bebé cantes el himno japonés.
Que aumentes un kilo cada vez que cambies de ropa interior y que cuando tragues saliva tus piernas no funcionen.
Que tus seis neuronas discutan entre sí y que hagan huelga la mitad de cada minuto.
Que las uñas te crezcan un milímetro por segundo y que se retuerzan hasta clavarse en tus venas y tendones.
Que pises todos los pies que tus ojos sepan mirar, los mismos que luego patearán tu culo.
Que tu único amigo sea el abuelo, embalsamado y pegado en la pared de la cocina.
Por último, que tu único amante sea el abuelo, embalsamado y pegado en la pared de la cocina."

No dan ganas de hacerme enojar, no? Fue muy divertido hacerlo, se los recomiendo. Veo que se lo dediqué a una mujer, y si mal no recuerdo, ya sé quién era, mi "enemiga del momento". Pero esa es otra historia.

jueves, 25 de noviembre de 2004

El atletismo tiene cara de roedor

Anoche fui a buscar agua a la cocina y qué ví? Una rata, para sumarle una aventura más a mi vida en este departamento. Rata, laucha, no sé. El cuerpo medía unos 11 centímetros (sigo sin ser buena con las medidas, pero se facilita midiendo con una regla la forma de mis manos que representa a la rata).
Corriendo de un extremo al otro, se fue abajo de la mesada. Yo también me fui corriendo al cuarto y desperté a “mi chico”, que no entendía nada. Y se me fue el feminismo a la mierda cuando me di cuenta que a él lo asustaba más que a mí. Oscilaba entre un “no, pero no tiene por qué no darte miedo a vos, eso es algo estúpido” y un (pero ojalá ya estuviera muerta en tus manos). Así fue como decidimos sacar la caja de comida del piso de la cocina, y cerrar la puerta.
Ahora está ahí adentro la rata, disfrutando de la pelopincho, y yo no sé si comprar una ratonera o decirle al portero ( no me quiere mucho el hombre). Y tengo hambre!!!
Está decidido, mi casa es demasiado hospitalaria. Para gasistas, plomeros, fumigadores... y ahora ratas! Porque... escuchame, ratita, qué necesidad había de subir hasta el cuarto piso? Tenés complejo de Spiderman? Maldito hueco que hay al lado del termotanque. Maldita lluvia que hace que las ratas salgan.
Ahora mi casa se convertirá en un invernadero, porque no abro más las ventanas.
Me voy a comprar la trampa y un poco de queso rallado (de paso un poco para mí también, estoy famélica).
Lo bueno es que nuestros miedos son compatibles. A mí me da miedo la rata porque me da cosa hacerle daño (porque si pasa al lado mío tengo miedo de darle una patada y sentir que le rompo algo, o lastimarla), y entonces me impresiona más una rata muerta o herida que una viva (mi hermano ha tenido ratones de todo tipo de mascota... estoy como acostumbrada). A él le da miedo siempre que esté viva. Entonces, yo voy, pongo la trampa, y cuando cae, va él, seguro de su muerte, y no tiene drama en deshacerse de ella. Tan mal no está, no?

miércoles, 24 de noviembre de 2004

Confusión

Así estaba una de las 10 novelas que llevé al examen del viernes



De más está decir que más que ayudar era totalmente incómodo



Tengo que buscarme un método más organizado, como por colores, por ejemplo, dependiendo de la clase de observación que hice, o la razón por la que marco una parte.
O tengo que dejar de ver tantas cosas relevantes?



Porque era imposible entender esto. Lo loco es que justo me tocó Orlando en una de las preguntas, así que quedé re contenta con mi respuesta, ya que tenía muy presente el texto. Y aunque los papelitos me molestaban y buscaba partes más de memoria que otra cosa, me ayudaron.
Y hasta cité a Orlando en la pregunta número 1, que no era sobre ninguno de los temas de esa novela, pero que me ayudó para sanatear un poco, para marcar mi idea con otra bibligrafía.
Aguante Orlando

lunes, 22 de noviembre de 2004

Coincidencias en waterworld

Lista para ducharme antes de una entrega, imprescindible hacerlo debido a pelo sucio de 3 días (justamente por la monografía).
Pie derecho en la bañera. Luego el pie izquierdo. Estaba dando el paso definitivo abajo del agua cuando el chorro empieza a hacerse más chiquito, más chiquito, hasta que no sale más agua. Parecía una gastada.

No hay agua fría, no hay agua caliente. No podía ir con el pelo así! Por suerte faltaban dos horas. Me puse a leer y decidí chequear en una hora si había vuelto. Volvió la fría por un ratito, entonces decidí lavarme el pelo así. Pero cuando voy, decidida, de nuevo se acabó!
Son momentos como ese cuando te arrepentís de haber dejado la ducha corriendo antes de meterte tantas veces, aunque no afectase en nada esto. Toda la tarde fue una agonía, un tire y afloje con las dos aguas. Lo peor de lo peor fue que, cuando por fin decidí bañarme, el única agua que había era la caliente y salía demasiado caliente! (poco caudal). Después me avivé y fui a apagar el termotanque, mojando toda mi casa, y con el temor de que cuando vuelva al baño ya no habría agua. Me bañé rápidisimo, con miedo a quedar con la cabeza enjabonada por siempre, y me preparé para la facu.

Cuando abro la puerta, qué había? Un dispenser con un bidón de 13 litros de agua, con un papel que decía "le hacemos llegar una muestra sin cargo de agua Ivess, tenga la habilidad de hacer uso del botellón, que junto al dispenser retiraremos el día xx/xx/xx aproximadamente... bla bla bla".

Fue un complot para que valoremos el agua y nos demos cuenta de la importancia de tener un dispenser? (!) No son nada tontos los de marketing de Ivess entonces.
Ya me imagino que de última abría la puerta para ir a quejarme por lo del agua y al descubrirlo terminaba lavándome el pelo con el chorrito del bidón. Re Julia Roberts, que se lava el pelo con agua mineral (no me acuerdo como sacar el perímetro de algo pero sí me acuerdo eso de mi adolescencia. Mal, eh?).
La vida está llena de coincidencias. (y sí, alguna frase final tenía que poner).

viernes, 19 de noviembre de 2004

Absurda

Vengo de rendir, destruida en demasía.

Pero quería comentar cómo me reí cuando leí en Orlando, de Virginia Woolf, la siguiente frase: (refiriéndose a Orlando y las cualidades femeninas que tenía)

"No era versada en geografía, juzgaba intolerables las matemáticas y defendía ciertos pareceres absurdos, que abundan más entre las mujeres que entre los hombres; por ejemplo, que viajar hacia el sur es ir cuesta abajo."

Me hizo acordar a un comentario de ese estilo que hice hace unos años, cuando leí en el diario sobre un argentino que estaba recorriendo América de punta a punta en bicicleta. Y pensé "ah, bueno, pero por lo menos la vuelta es más fácil, porque es en bajada". Ahora que me acuerdo, sólo lo pensé, por suerte no lo dije en voz alta.

martes, 16 de noviembre de 2004

Fallas

También uso mis sueños para sacar líneas para mi blog. Anoche la voz en off (muchas veces mis sueños son como películas, o más bien como leer una novela, sólo que mi imaginación se puede ver y vivir), que era la de la protagonista, capitana de un velero en el que también había una pareja con un bebé (el hombre era Ralph Fiennes y a veces Kevin Costner), dijo en un momento:

“Desde el momento en que escuché que la bella de La Bella y la Bestia se estaba operando supe que algo andaba mal en la humanidad”

Cuando digo la bella, en “la pantalla” del sueño aparece la cara de Jessica Lange. Claro que Estaba pensando en Jessica Lange por King Kong, y no actuó en La Bella y La Bestia, pero igual se ve el punto. De verdad pensé algo así de chiquita, fue uno de mis primeros interrogantes o “darme cuenta de incongruencias” con respecto a la humanidad.

sábado, 13 de noviembre de 2004

En estado

Cuando pasan los recolectores de basura me asombro por el estado físico que deben tener, corriendo sin parar atrás del camión, juntando bolsas y tirándolas, por todos los kilómetros que recorren.
El otro día nos pasó uno y le dije a «mi chico»: "mirá que sanos, hasta se pasan una botella de agua".

Pero era una Quilmes lo que se estaban pasando.

Para tanto no daba el espíritu deportista.

miércoles, 10 de noviembre de 2004

Piropos II

En este post, hice una descripción de los piropos por sus contenidos. Ahora, me toca dividirlos según su entorno.

Piropos en grupo

Piropo obrero: Este es uno de los más populares, es casi infaltable que de una obra en construcción se emanen gritos y silbidos al paso de alguna chica. Suelen ser bastante groseros. El largo de la obra es proporcional a la vergüenza que sufre la piropeada.

Piropo banda: Consiste en un grupo de amigos sentados en alguna vereda. Pareciera que el solo objetivo que tienen es mirar a las que pasan y que el portavoz del momento se desembuche con un "mhmm... que hermosa que sos". Pueden estar charlando a todo lo que da pero cuando pasa una chica: todos mirándola pasar.

Piropos solitarios

Piropo portero: Es similar al piropo obrero, pero solitario. Pueden estar causados por aburrimiento. Lo peor es cuando el portero es el tuyo.

Piropo profesor: Se aprovechan de su superioridad, tanto intelectual como de edad. Muy conocidos en la secundaria. Atacan solos, pero suelen hacerlo cuando las víctimas están de a dos o tres.

Piropo jefe: Es el peor, porque cree que le debemos algo, o se aprovecha. Las víctimas lo tienen que ver todos los días, y bancarse su mirada lasciva, o su saludo con un beso aunque vaya al baño (caso real).

Piropos en movimiento

Piropo ciclista: Son los más audaces. Será que les da valor ir sobre dos ruedas? O la facilidad de aminorar la velocidad, decirte algo cerca e irse rapidito?. El colmo de lo gracioso es cuando el que te ofrece llevarte tiene una bici con canastita adelante. Ahí te iba a llevar??

Piropo motorizado: Consiste en un bocinazo. Es odiado como el piropo chicharra, porque no se sabe si los conocés, están por pisarte o se te abrió la mochila y te están avisando que se te cae todo. También pueden ser gritos. Es incómodo que lo agarre el semáforo y tengas que pasar OTRA vez al lado suyo. Como está arriba del auto, puede proferir y gesticular cualquier sarta de obcenidades que nunca haría estando en sus pies.

Piropo conductor: Aquí el piropo motorizado toma un twist, que es que están piropeador y víctima en el mismo auto. Remiseros, taxistas, colectiveros, son casi las personas más insinuadoras. Es que se aburren de manejar todo el día? O estar manejando les alimenta el ego, los hacer sentir "en control"?

Piropo pasante: Este es un peatón que te pasa caminando, se cruza con vos o te pasa por al lado estando vos quieta. Si están caminando los dos, es más probable que te piropee uno que se cruza con vos, porque no hay posibilidad de que se vuelvan a cruzar en los siguientes momentos. El que te pasa, en cambio, corre riesgo de que los agarre un semáforo adelante y tengan que estar un momento incómodo al lado. Es raro, pero a veces siguen con miradas pervertidas en este caso, y es terriblemente incómodo para la víctima, ya que ni su peor cara de orto lo apacigua. Los que te pasan por al lado se acentúan si estás trabajando. Por ejemplo, si sos promotora, vas a tener interminables piropos pasantes por día.

En conclusión, diría que los piropeadores tienen más ánimos de hacerlo si están 1) acompañados y 2) en movimiento. Como si estando en grupo o con un posible escape rápido estuvieran más protegidos.

domingo, 7 de noviembre de 2004

Inocencia permitida

Criada en un pueblo.
Poca tele, controlada por los padres.
Padres sin muchos amigos. Poca vida social.

Me pregunto si es por eso que digo cosas que la gente ve con doble sentido y yo ni me doy cuenta.

No puedo decir tranquila "dame la puntita" (y empeora al tratar de arreglarlo, al ver la risa del asador, aclarando "de la bondiola"), o "vas a soplar las velas?", o "cuando era chiquita me decían Cleopatra porque siempre abría la heladera y se me caía toda la leche encima".

Odio despertar risas cuando estoy diciendo algo totalmente inocente.

Y me estoy empezando a cuidar, y a gastar a otras personas cuando dicen cosas así.

Pero debo reconocer que aunque no pueda evitar este cambio simbiótico, prefiero lo inocente, lo que no parece una constante búsqueda por el sentido oculto "altamente sexual" de las palabras.

viernes, 5 de noviembre de 2004

Por qué la timidez?

No hay razones para ser tímida.
Una persona tímida es una persona mental... una persona que piensa demasiado. Y se piensa a través del fantasma de los demás. Pero una persona mental también se puede dar cuenta que no hay razones para ser tímida. De ahí a que lo ponga en práctica... es otro tema.

Miedo a exponerse?
No importa lo que piensen los demás. Nunca vas a agradarle a todos. Además, lo que importa es agradarte a vos mismo, no? O aceptar que no te agradás del todo y por lo menos vivir de acuerdo a lo que sos. Y cambiando y mejorando lo que sos. Además, el típico discurso de autoayuda... Una persona que se valora a sí misma inspira respeto y genera ganas de valorarla de parte de los demás.
No es lo que me interesa, igual.

Lo único que logra la timidez es una autocensura. Una censura previa por miedo. No hay que tenerle miedo a los demás. Además... por qué medir a los demás con una vara más larga que a uno mismo? Por qué valorar más a los demás? No tiene sentido nada de eso.

Yo a veces pienso que NADA tiene sentido. Que lo que haga no importa porque igual me muero y fue. Y si me muero y dejo a muchas personas sufriendo... no importa porque ellas también se van a morir. Claro que esto no funciona si uno cree en alguna religión.

Por eso, me gustaría vivir esta vida siendo una "loca" a la que no le importe nada. Una loca buena, eh!. Una loca que vive a full y siguiendo sus instintos, y haciendo lo que quiera (sin afectar a los demás negativamente, claro, no más de lo normal). Sin miedos estúpidos, como el qué dirán. Pero aunque piense esto, yo no puedo dejar de ser un poco tímida. Porque me baso en MIS prejuicios de los prejuicios que imagino la gente va a tener conmigo. O YO misma saco conclusiones de las conclusiones que van a sacar de mí. Es un mundo de mierda el que me invento. Por qué le doy más valor a lo que piensen los demás de mí que a lo que yo pienso de mí misma? No tiene sentido, ya que nadie me conoce mejor que yo, y nadie nunca me va a conocer como yo. Estoy sola, como todos. Y baso mi vida en los otros? NO TIENE SENTIDO.

Un amigo con el que solía filosofar mucho y hablar de la vida me dijo que yo era muy inteligente pero que me faltaba inteligencia en algo muy importante: me dijo que si fuera inteligente de esa forma, no sería tímida. Y tiene razón. Porque la timidez es lo más estúpido que hay. Así que soy estúpida en el rubro relaciones humanas. (well, not really... I can be a really manipulative bitch too, which means I KNOW how to deal with people). No es bueno eso.

Pero bueno, si hablamos de mi timidez se puede decir que es un poco loca. Mis amigos se impresionan, porque por ejemplo en la secundaria me daba vergüenza hablar adelante de toda la clase, pero después, no tenía problema en cagarme a gritos con otra chica en el medio del patio. Hago muchas cosas muy locas. Es como que no me importa exponerme de formas que serían impensables para las personas normales, pero en otras cosas soy la típica tímida que se pone colorada. RARO! Creo que tiene que ver con que me cuesta tanto hacer algo chiquito como algo grande, y así como a veces hablo enfrente de toda el aula aunque me muera de vergüenza, a veces hago cosas que nadie más se animaría a hacer. Para mí es lo mismo.

Hice muchas de esas cosas locas. Es como que tengo más ovarios que los demás en esas cosas, por mi teoría de que no importa realmente, y también porque pienso que es mejor que las cosas se desarrollen, de una forma u otra, con la verdad (por eso a veces soy un poco salvaje). Pero... me falta el tema de timidez boluda! Encima es la que menos tiene sentido.

Bueno, pero nadie dijo que las cosas tenían que tener sentido.

lunes, 1 de noviembre de 2004

Activa

Hice clases (o fui a grupos donde se aprendía):

En orden cronológico, mas o menos, y con éste código cromático:
Rojo: Sólo la primer clase
Naranja: Menos de 5 clases
Rosa: Más de 10 clases
Azul: Más de un año
Violeta: Más de 2 años
Verde: El curso completo

Coro - Montañismo - Patín - Basquet-ball - Gimnasia acrobática - Cerámica - Esmalte sobre metal - Batik - Piano - Tenis - Dibujo - Tae-kwon-do - Yoga - Grabado sobre metal - Pintura - Volley-ball - Guitarra - Soft-ball - Piano - Repostería - Matemáticas (para las olimpíadas) - Alfarería - Programación - Aviación - Volley-ball - "Cómo dibujar con el lado derecho del cerebro" - Bridge - Autocad - Esperanto - Poesía - Coro - Teatro - Primeros Auxilios - Volley-ball - Bartender - Chef (todavía cursando)

Y seguro me olvido de algunas.

O creía mucho en el conocimiento que se puede transmitir de una persona a otra, o era (soy) una hiperkinética de mierda.

viernes, 29 de octubre de 2004

Modalidades de una caminante

Hecho callejero: la gente que lee los labios o tiene un oído muy agudo debe pensar que tengo síndrome de Tourette, porque cuando voy por la calle muchas veces voy puteando bajito. "Vieja de mierda", "pelotuda, correte un poco", "no ves que vengo caminando, retrasada?" o un simple "hijos de puta, córranse" acompañan mi camino.
¿No existo? ¿Por qué la gente no se corre cuando voy caminando? ¿Es que tengo cara de pelotuda? ¿Saben que me voy a correr? ¿Cómo? ¿Es que ya me ven haciendo zig-zag por ir más rápido que los que van en el mismo sentido que yo?. A veces pienso en ir estilo Terminator y no moverme ni un centímetro de mi camino. Es que también soy un poco pendenciera cuando estoy así. Miro las baldosas del piso y sigo recto, que se muevan los demás, que son tres y yo soy sólo una, unita.

A veces voy con la autoestima baja por la calle, que se podría relacionar directamente con lo que acabo de detallar, ya que seguramente me hago chiquitita y la gente ni me nota. Esas veces me desestructura un "que hermosa que sos!" dicho por otro transeúnte. Hoy me dí cuenta de que cuando me dicen un piropo, me miro en la primer vidriera que encuentro (y en la siguiente, y en la siguiente). Como queriendo comprobar si es verdad esta gansada que me dice el chabón. Como queriendo ver "tengo puesta mi cara?" o chequeando "se me escapó una teta?" y tratando de buscar lo que vio el piropeador.

Los días que voy enojada también suelen darme sorpresas, como cuando voy con la boca como haciendo pucherito, fruncida, pensando, seguramente haciéndome mala sangre. La cara es de enojada, pero me pasó un par de veces que me dijeron "qué boquita hermosa que tenés", y ahí fue inevitable reirme, porque lo que menos me esperaba con la cara de orto que tenía, es que me la halaguen y le encuentren un lado sexy oculto. Será verdad eso de "sos más linda cuando te enojás?". Lo dudo mucho, yo me asustaría si me viese enojada.

Pero también a veces estoy en modalidad tierna, como hoy cuando escuché a una viejita que le decía al perro "nos teníamos que traer el paraguas nosotros". La conclusión típica de que el animalito debe ser su compañero y soporte frente a la soledad no me despertó lástima ni un sentimiento de cotidianeidad aceptada, sino ternura.
También el viejito que el otro día me preguntó en la puerta del edificio "se puede entrar? porque no tengo la llave preparada", y mientras entrábamos me dice "voy al séptimo", y la señora que limpia, otra en la tercera edad, me dice "mirá la compañía con la que vas, eh, no sabés...!". Y el viejito sonreía y se erguía cada vez más. Todo era muy tierno, pero alcanzó su punto cúlmine cuando, ya en el ascensor, me dice "es que es raro que alguien quiera entrar atrás tuyo, no se sabe nunca, hoy en día..." y le dije "pero tiene cara de bueno", con cara de "abuelo, te adoro", y el señor se rió tímida pero orgullosamente, una carcajada hermosa, que parecía la de un pre-adolescente halagado.

Otras modalidades de mi andar no las detallaré porque están ausentes desde hace un tiempo, como la de caminante que conquista el mundo a cada paso, la de optimista, la jocosa, o la de observadora y creadora de historias.

miércoles, 27 de octubre de 2004

No me cuenten!!!

(Mejor dicho, como me alertó un lector: no lean que les cuento!)

Lo bueno de estudiar Letras es que tenés que leer literatura todo el tiempo, y puede ser muy interesante y entretenido. Lo malo con respecto a las novelas es cuando te atrasás en las lecturas. Porque vas al teórico y te cuentan el final. Yo odio eso, y cuando me falta terminar la novela no voy, o de última me tapo los oídos y hago "ommmmm", para no escuchar, cuando va a decir algún dato revelador. Esto lo hago sólo en las aulas grandes y cuando estoy atrás, tan loca no soy. Es como cuando me pellizco las piernas para no dormirme, sólo que esto lo tiendo a hacer en las aulas chicas, cuando se notan mucho mis cabeceadas o el hilo de baba colgando.
El tema es que no quiero faltar y tampoco hacerme la sorda, así que el viernes tuve que ir y escuchar el final de la novela que estábamos leyendo en Literatura Inglesa.
Me retorcía al son de las frases:

"Y cuando él le proponía matrimonio..."
"La luna le dice «cuidado con la seducción», y es cuando ella decide huir...."
"Ella mientras ya se convirtió en rica y se puede dar el lujo de muchas actitudes que antes no tenía."
"Rochester ha quedado ciego e inválido..."
"Ella decide construirse una casa a su lado para llevar una camaradería intelectual, sin saber que él había enviudado"
"Lo confrontó a Rochester y le confesó que lo amaba (antes de que él lo haga)"
"Charlotte Brontë pone un «happy end»"

Tal vez no hubiera leído esas novelas si no era por las clases, pero una vez que las estoy leyendo, me engancho y quiero seguir, me gustan, me atrapan.
Así que el sábado, ví la peli, que la daban en Europa Europa, porque si alguien me va a contar el final, prefiero que sea una película que también me atrapa y me emociona.

Para el martes terminé la novela, alegre porque era mucho mejor que la película (como siempre). Pero hoy... me contaron de la novela siguiente! Que "Heathcliff y Catherine se suicidan", que "al final de la historia es él el que posee todo, es el dueño absoluto de todas las tierras de las 2 familias", cuando yo ni sé que hay 2 familias todavía!
Y así me contaron cosas como:

"En el momento en que besa a Isabella a la fuerza..." Ahora no puedo leer sin esperar ese beso!
"Después se escapan juntos..." No, no, no me cuentes más!!!
"El hijo de Heathcliff..." Ok, va a tener un hijo.
Cuando Isabella finalmente se escapa..." Se escapa también..?

Así me pasé la clase. Ahora me falta alquilarme Cumbres Borrascosas para que no me sigan arruinando todo. Claro, mientras tanto lo voy leyendo, pero no llego. Ya me alquilé Orlando.
El tipo del Video, contento.

lunes, 25 de octubre de 2004

Colmo

Comprarme un paquetito de sandwiches de miga para cenar el viernes, comer uno rápido, pero en el momento de degustar otro, notar que el jamón está feo (duro y con gusto raro). Escupirlo. Probar con otro mordisco (cómo si fuera a cambiar el jamón!), es que cuando hay hambre no hay lógica. Escupirlo de nuevo.
Que el lunes le dé el sandwich restante a "mi chico", porque es mucho menos delicado que yo en las comidas. Que al morderlo me diga "porque es jamón crudo, boluda!", y lo escupa entre risas.

Y que este año me reciba de chef.

Juego con libros

Ví un jueguito que me gustó. Está bueno, así que también lo hago.
Las instrucciones son:

1. Agarrá 5 libros.
2. Libro #1 -- primera oración del libro
3. Libro #2 -- última oración de la página 50
4. Libro #3 -- segunda oración de la página 100
5. Libro #4 -- anteúltima oración de la página 150
6. Libro #5 -- última oración del libro
7. Hacé un párrafo con las 5 oraciones.
8. Sentite libre de hacer un poco de trampa para que el párrafo quede mejor.
9. Citá tus fuentes
10. Postealo en tu blog


Constituía un placer especial ver las cosas consumidas, ver los objetos ennegrecidos y cambiados. Los médicos, entonces, no eran mucho más sabios que ahora, y después de recetarle reposo y ejercicio, ayuno y superalimentación, compañía y soledad, régimen de cama y cabalgatas de cuarenta millas entre el almuerzo y la comida, sin perjuicio de los calmantes y excitantes acostumbrados, con adición ocasional de pócimas de baba de lagartija por la mañana y dosis de hiel de pavo real por la noche, lo abandonaron a su suerte y diagnosticaron que había dormido una semana. Le rogó a los sacerdotes que lo salvaran, se lo rogó a los dioses, pero ninguno tuvo piedad. Hasta que no se llora de veras no se sabe si se tiene o no alma. Sepamos, esta noche de invierno, cara a cara, desde el polo tumultoso hasta el castillo, desde la multitud hasta la playa, de miradas en miradas, fatigados los sentimientos y las fuerzas, llamarlo como en alta mar y verlo, y decirle adiós, y bajo las mareas y en lo alto de los desiertos de nieve, seguir sus miradas, sus soplos, su cuerpo, su luz.


Fuentes:
1) Fahrenheit 451, Ray Bradbury.
2) Orlando, Virginia Woolf
3) Como un mensajero tuyo, Mayra Montero
4) Niebla, Miguel de Unamuno
5) Iluminaciones, Arthur Rimbaud

Me gusta cómo quedó, pero igual yo me conozco y le encuentro sentido a TODO (el que quiero, obvio [o el que no quiero pero es inevitable que le encuentre, dependiendo de cómo estoy]).
Tuve que cancelar un par de libros. Uno porque en la página 50 tenía la hoja en blanco (era de cuentos), y otro porque no tenía página 150, y menos 200. El punto 8 lo llevé a cabo. Es decir, me sentí libre de hacerlo. Pero no cambié nada, porque en realidad decidí que quede como quiera quedar, sentido iba a tener igual (volviendo al tema del párrafo anterior). Pero, por ejemplo, en términos de género (femenino/masculino), tiempo, y demás, quedó coherente de todas formas.
Me encantan los juegos en general, y más si incluyen libros. Algún día les paso alguno de mi invención.

domingo, 24 de octubre de 2004

A new concern


Como no tengo ganas de pensar para postear, voy a comentar algo gracioso.

Me puse a ver cómo llegan a mi blog y encontré dos búsquedas diametralmente opuestas sobre el mismo tema, y de dos países diferentes.

Una venía de google.com.co y decía "cómo hago para engordar los cachetes". 
La otra de google.com.mx y decía "remedio casero para adelgazar los cachetes". 

Hay una nueva preocupación mundial concerniente a los cachetes? Es el nuevo boom estético?
Llegaron al blog de una cachetona, pero no creo que encuentren alguna solución acá.

ACEPTÁ TUS CACHETES!!!

lunes, 18 de octubre de 2004

Temblores, la causa

Mis fieles seguidores (bué) saben a que me refiero. He encontrado la causa de los temblores y es de lo más graciosa y, al menos para mí, inesperada.
"Mi chico" fue a hablar con el portero, y resulta que, a unas 17 cuadras de mi casa, estaba teniendo lugar este evento:



Que, si no me equivoco, todavía no terminó.
El portero contó que la primera vez que pasó agarró a sus chicos y se fue a la casa de su mamá, porque en el noveno, donde vive él, era terrible como se movía.
Calculando, el sábado retumbó todo cuando tocó Catupecu Machu, y el domingo vibramos al son de Los Auténticos Decadentes, Los Ratones Paranoicos y Bersuit Vergarabat.

Esto despertó una conversación con "mi chico" de la que transcribo a continuación una parte:

"- Ah, entonces debe ser verdad que si todos saltamos en occidente se produce un terremoto en oriente.
- Y el aleteo de una mariposa en oriente puede desatar un huracán en occidente
- No, boluda, pero lo que sí, si saltamos todos juntos, sacamos el planeta de órbita"

La cosa es que me impresionó mucho que nosecuántas personas saltando tan lejos (porque entiendo que al lado del estadio pase eso, pero acá...!) hagan ese efecto en mi depto. Y cada vez que tiembla todo, como me avisa siempre mi famosa luna tintineante, me fijo en internet quién está tocando.

Espero que el fin de semana que viene no se zarpen mucho.
Y si alguno de ustedes estuvo en el QR festival, sepa que cuando saltaba muy divertido, yo estaba muerta de miedo en mi departamento, buscando "sismo" en internet. Descocados...

Update: Después de que me hayan tratado, en los mejores casos de ingenua y en los peores de bruta, quiero decir que tienen razón, los movimientos no eran por los saltos, sino por el sonido. :(
Me gustaba más mi versión.

jueves, 14 de octubre de 2004

Pata(da) dura

Soñé que estaba jugando un partido de fútbol con los chicos del barrio (cosa que hice hasta hace unos años), y había uno que me estaba sobrando con la pelota, no se la podía sacar (cosa que me hacían los chicos de mi barrio, y cuando se las sacaba era ovación de toda la canchita).

Me desperté dándole una terrible patada a las cajas que hay al lado de mi cama (estaba durmiendo de costado).

Suerte que ya no estaba soñando más, porque sino le iba a doler mucho al chico.


(No, no soy de esas chicas que cuando juegan al fútbol con varones los cagan a patadas y ellos, pobres, las dejan. Aunque en este sueño, sí fui esa chica. Igual antes era re capa en el sueño!!! re Maradona. Así me dijo mi profesora de gimnasia un día que decidió que las chicas juguemos al fútbol. Las bailé a todas! It pays to be a tomboy girl).

miércoles, 13 de octubre de 2004

Peligro

Es un atentado a la seguridad peatonal poner a una promotora que te habla y te hace girar la cabeza enfrente de un poste.

Temblores

Sábado a la noche, "mi chico" se está por ir al súper, cuando un adorno colgante de la pared empieza a tintinear. Es una luna de vidrio con más vidriecitos colgando, y los colgantitos chocaban el uno con el otro. Me asusto. Él, de las ciencias exactas, dice que entró viento y por eso tintinean. Yo, humanidades, le digo que nunca hicieron ruido antes, por más ventarrón que haya, y que igual las ventanas están cerradas, que tengo miedo y que encima me tengo que quedar sola (yo enseguida pienso en espíritus, energías, fantasmas, lo que sea).
Se va. Me olvido. Al rato, estando en la compu, empiezan de nuevo. Pero, esta vez, siento que la silla de la compu se mueve. Miro la lámpara de pie que estaba a mi lado y también se mueve. Supuse que el vecino estaría moviendo muebles o algo, que por eso se movía todo en esa esquina del departamento.
Después de un rato se mueve todo de nuevo, y es más intenso. Hasta las cortinas oscilan de un lado al otro.
Antes de que llegue "mi chico" mi departamento tembló tres veces. Cuando llega, le cuento. Me dice que debería ser el viento, nuevamente. El que entra por abajo de la puerta. Eso de dar cualquier explicación sólo para que tenga una... (a MI me va a mover el viento? además no había tanto viento).
Lo que se me ocurrió es que el viento mueva al EDIFICIO, y ahí sí que me parecía más factible. Pero estamos en el cuarto piso, eso no es posible, dijo él. Y por último dijo que si de verdad pasaba, nos íbamos. No sé qué parte de lo que le conté no entendió, porque de verdad pasaba. Tiré la idea de un sismo. Me dijo que me fije en internet. Así fue como estuve un rato buscando que salga algo sobre eso pero no, nada.
Después nos olvidamos.
Al día siguiente, estábamos hablando: yo en el cuarto, él en la puerta del mismo, y escucho el tintineo de nuevo. Enseguida me pongo alerta y, sentada en la cama, siento el temblor de nuevo. Tiemblan las ventanas, se mueve la bicicleta. Ahora está pasando, le digo.
Y él se sienta en la cama. Le digo que mire la bicicleta. Es impresionante cómo se fue todo lo exacto y lo simplificador a la mierda enseguida, cuando me dijo "vámonos de aca!".
Y a mí me divierte el hecho de que se mueva el edificio. Le conté que hace unos meses sentí lo mismo a la noche acostada en mi cama, y que pensé que eran los de arriba going at it. Me dijo "sí, dos elefantes tiene que haber para hacer esto".
Y así fue como nos divertimos toda la tarde sintiendo temblores y elaborando teorías sobre sus causas.
Hechos: Vivo en un cuarto piso, el edificio es de nueve.
No había tanto viento, y hubo días con mucho más viento en los que no se movió nada.
Atrás de mi edificio arreglan los subtes, pero vienen por arriba (por la calle, como el tranvía). No creo que pase el subte JUSTO por abajo de mi edificio. Además, si fuera por el subte, tendría que ser más seguido y a intervalos regulares el terremotito.
Sismo: No salió en ningún lado, además fue el sábado durante 2 horas y el domingo a al tarde/noche; no fue uno solo (y si hubiera habido tantos movimientos sísmicos, hubiera sido noticia).
Vecinos moviendo muebles, haciéndolo, etc.: lo veo complicado, por la regularidad de los temblores no era una mudanza, y lo segundo no creo que vaya a mover tanto todo, a menos que sean muy pasionales, pero lo veo difícil. Es bastante bueno el edificio donde vivo (paredes gruesas).

Esto me lleva a una anécdota, que me acordé gracias a los temblores. Cuando tenía 18 años, mis tíos me invitaron a una casa en la playa con ellos. Era de madera. Ellos dormían arriba, las nenas también, y yo abajo. Creo que es obvio cómo sigue la historia, pero igual la cuento, porque lo más insólito es mi reacción inocente.
A la noche, siento los famosos temblores. Regulares, movían mi cama. Me asusto. Me trato de convencer de que es mi imaginación pero es inconfundible: tiembla mi cuarto.
Por suerte una de mis primitas estaba durmiendo conmigo, sino me moría de miedo. Después de un rato para. Pero se reinicia cuando por fin lograba empezar a dormirme. Otra vez sopa.
A la mañana siguiente, se lo cuento a mis tíos, muy preocupada. Les digo cosas como "temblaba todo"; "lo hizo un rato, después paró, y empezó de nuevo"; "era como un lavarropas"; "no habrá un lavarropas en el sótano que se prendió a la noche e hizo dos ciclos?". No sé cómo mis tíos se aguantaban la risa.
Mi tío con cara de póker me dice "bueno, si sigue, voy a hablar con el dueño".
Más tarde, caí en cuenta de lo que era, y no podía creer cómo mis tíos no se habían reído. Nunca les dije que más tarde me había dado cuenta.
El famoso lavarropas nocturno. Y de doble ciclo!

sábado, 9 de octubre de 2004

Lo que se ve

En chef me conocen por mi mirada.
Cuando empecé, hace un año y medio, tuve que llamar a un compañero la tercer semana, y después de los saludos fue mas o menos así:

F: Ah, sos la de Entre Rios?
Yo: No, esa es Esmeralda, yo soy la bajita, de pelo castaño...
F: Ah, la de ojos grandes, la observadora.
Yo: Si, soy así, pero cómo sabías? Cómo te diste cuenta que era observadora?
F: Porque siempre estás re atenta mirando todo, yo me di cuenta.
Yo: Ah, entonces vos también sos observador.
F: Y sí, sobre todo de las chicas.

Y ahí aprendí que todo lo que diga este hombre era de ese tono que oscila entre amador y admirador de las mujeres, y baboso. Como cuando dijo "aguante la primavera", porque usábamos menos ropa, o una vez que lo saludé en la esquina, no me reconoció, y después lo contaba muy graciosamente en la clase, diciendo que no sabía que tenía tetas.

Pero bueno, para lo que más me sirvió la conversación fue para darme cuenta de que no pasaba tan desapercibida como pensaba, que no podía ir mirando todo como un fantasma que no está físicamente en el lugar, aunque me sienta de esa forma. El no quererte ayuda a eso: a percibir más a los demás. Porque como "no estás" en el lugar, podés ser el narrador casi omnisciente de los hechos. Pero no, la gente me percibe a mí también. Igualmente eso de no existir en el lugar fue sólo al principio, cuando medía y observaba el ambiente antes de lanzarme a él. Una vez lanzada, fue muy divertido también, aunque no abandoné la cuota de observación.

Hay veces que me zarpo con esto de la mirada que se cree invisible. Como cuando me colgué mirando fijamente, y hasta entornando los ojos, las orejas de una compañera que estaba enfrente mío en un pasillo (se había puesto dos aritos en un solo agujerito), y mi amiga Esmeralda me codeó mal porque ya estaba ojeando a la mina. No me doy cuenta.

Últimamente mi mirada no es conocida por su sagacidad sino por lo demacrada que está en las clases de cocina. Son los sábados, como hoy. Curso a las 14 y me levanto a las 13 casi siempre. Es cosa de entrar al instituto y que todos mis compañeros se rían de mi cara.
Es como un código tácito que hay, y yo me río con ellos. Vamos llevando cuenta de mi récord de levantamiento tarde.
Lo malo es que tener los ojos como cachimote es muy alevoso en las clases de cocina. Una cosa es tener pelo suelto para esconder un poco la mirada... pero con la gorra puesta? Todo lo que hay es la caripela y encima un marco blanco alrededor. Es un escrache a mi belleza (modestia aparte).
Esta vez decidí maquillarme. Me compré base, cubreojeras, rubor! nunca había usado casi ninguna de estas cosas. Me puse mis sombras, aunque las marrones me las afanaron, máscara, y un poco de labial.
Cuando llegué, todos se sorprendieron y me dijeron que hoy no estaba con cara de dormida, y no podían creer que me había levantado hacía una hora y cuarto. Yo les respondí "Y... la magia del maquillaje". Y ahí de nuevo mi compañera Esmeralda diciéndome bajito "nos les digas, no les digas!", lo que me causó mucha gracia. Será la voz de mi moral?

Entonces me empezaron a llamar "ojitos". En un momento viene el profesor, a ayudarnos con el strudel que estábamos haciendo, y todos me decían "ella, con sus ojitos...". El profesor gira y me mira. Momento incómodo de 5 a 7 segundos mirándonos cara a cara, a medio brazo mío de distancia (nunca fui muy buena con las medidas, no sé cuánto es eso en centímetros, puede ser de 20 a 50). Dice "son como los de mi hermana", con cara de tierno (es un poco tierno, en realidad). Típico comentario de cuando te metés en algo y no sabés de qué están hablando, para salir de un momento incómodo. Igual creo que el profe había perdido toda posibilidad de incomodez desde que hizo la famosa agachada plomero, de la que casi todos fuimos testigos.
Yo entonces me dí cuenta de que acababa de pasar el límite. El límite divide simplemente estar en un momento de vergüenza, y ponerme colorada. Yo ya sabía que estaba en el lado de la coloración facial. Pero tarda unos instantes en llegar. El profe me elije para estirar el strudel* con él y mostrarlo a la clase (y encima exhibicionista!!!). Es como estira un pizzero pero de a dos. Y claro, yo me puse nerviosa, la coloración llegaba... Se me rompió la masa. Yo bordó. Todos riéndose. El profe me empieza a gastar y me dice que me puse nerviosa porque pensé que me quería tocar las manos. Coloración. Sale la Ceci malcriada y gime "no se rían de miiiii....". Pero ella también se reía mucho.

Después en las clases teóricas, parece que, como con el tipo del principio, no eran mis ojitos los que llamaban la atención. El profesor de Marketing, que casualmente era el mismo que el de las clases de cocina prácticas, se sienta al lado mío para ver mi trabajo y me mira alternadamente: pechos - ojos - pechos - ojos, y hablamos más de mi pueblito y mi vida que de mi trabajo. Con él no me jode, por mi típico edipo profesoral. Pero que después de un rato venga a sentarse al lado mío esa compañera que nadie soporta, a la que le decimos la bonaerense (da miedo!!!), y me haya relojeado MAL mientras hablábamos, me sorprendió un poco. Fue raro que me esté mirando tanto las tetas. Lo más incómodo fue cuando hablábamos de E24, y me contaba que no era tan feo, que ella no se impresionaba, y que lo que más le gustaba eran los partos, las partes de la vagina.

*"para estirar el strudel". No sé si vengo con el cerebro así por venir de las clases de cocina, pero mis compañeros ya se estarían riendo. Como cuando hoy la profesora de francés dijo "esta regla funciona con todos los verbos que terminan en «GER»".

martes, 5 de octubre de 2004

That girl

Leyendo el diario, llegué al informe especial del domingo y no pude sacar los ojos de la foto que había en la página de la derecha. Era una foto mía. Por supuesto que no era yo, pero la chica que había era igual a mí.
Esa chica soy yo hace 7 años! La miré de cerca, la estudié. Pero mientras más detalladamente la miraba más me aseguraba de que era idéntica a mí. Los mismos ojos grandes, los mismos cachetes, la misma expresión.


Primero me sorprendí. Después me asusté. Después sentí una especie de orgullo, como cuando los padres ven un rasgo propio en sus hijos.
Una vez, allá por el ‘73, ‘74, mi mamá salió en una foto en el diario. Pelo lacio abajo de los hombros, pantalones oxford, muchos ideales. Así es como su mamá se enteró de que estaba en un grupo “medio raro” en el que hacían pintadas o murales en las calles. Casi la mata, dada la situación del país.
En este diario del domingo pasado, también había, en la sección de cartas de los lectores, una foto de una nena con su papá, de hace 16 años. La nena, de ahora 18 años, buscaba a su papá desde Italia, al que no ve desde hace una década. Las fotos públicas ayudan a buscar, a encontrar. Por eso se preocupó mi abuela cuando vio a mi mamá.
Al ver la foto de Ceci-a-los-17, me di cuenta de que también me ayudaba a buscar algo. O a acordarme de lo que estoy buscando. O a encontrarlo un poco.
Esa chica que cuando había problemas ponía manos a la obra. La chica que preservaba la sanidad mental frente a todo. La chica que no dejaba que la inercia o la pasividad la invadan. Esa chica que se respetaba y se cuidaba, y estaba orgullosa de ser quien era. La que no se paralizaba frente a caminos peligrosos, difíciles o detestables. La que si era necesario se animaba a dejar el camino para internarse en cualquier bosque, por más lúgubre y siniestro que sea. Todo este movimiento, frente al congelamiento actual, no era evasivo, no era para evitar pensar.
Esa chica, con sus ideales, su fuerza y su pureza, todavía está conmigo. Aunque esté apagada, por las razones que sean. Verla en el diario me ayudó a recordarla. Y la trajo de vuelta, aunque sea parcialmente.

sábado, 2 de octubre de 2004

Negocios fraudulentos

Al vivir en una chacra, y tener imaginación, herman@s y vecin@s cercanos a mi edad, cuando era chica tenía muchas formas de divertirme. Lo que no tenía era formas de ganar dinero, y no me daban mucho porque... qué iba a hacer ahí con plata? hacerle ofrendas al ciprés gigante que había? Igual yo quería tener plata. Así que nos organizamos con mis vecinitas y mi hermano y decidimos poner nuestro propio negocio de perfumes.
Consistía en:

1) Robar frascos viejos de perfumes de la mamá de ellas y frasquitos de jarabe de nuestro papá, que no tiraba nada y guardaba todo en el galpón.

2) Llenar los frasquitos con flores juntadas en el campo (lavanda, mosqueta), y luego con alcohol.

3) Dejarlos reposar unos días (en los que moríamos de ansiedad).

4) Colarlos.

5) Olerlos. No eran muy agradables, a decir verdad.

6) Salir a vender por el barrio.

Esto se complicaba porque, obviamente, nadie los quería. Además los vendíamos carísimos!
El colmo fue cuando empezamos a decirle a las vecinas que era un perfume importado que había traído la mamá de las chicas de un viaje. Pensábamos que eran tontos? Eran horribles!!! Además... en un frasquito de jarabe! Por lo menos nos divertíamos, no?

Decidimos hacer otra cosa. Un día, juntamos muchas flores silvestres para hacer ramos y venderlos. Como no eran suficientemente llamativas, fuimos al jardín de Doña Olga, muy sigilosamente, y le robamos algunas de sus flores. Había un vivero a media cuadra, pero era más seguro robarle a la viejita. Así que nos dirigimos, con los pensamientos de Doña Olga y nuestras flores silvestres, a vender los ramos por el barrio. Tampoco nos compró nadie. Lo patético fue cuando decidimos ir a vendérselas a Doña Olga. No podíamos ser más hijos de puta? Realmente pensábamos que nuestras caritas de ángel nos daban impunidad? La señora se rió muy tiernamente y nos dijo "no, eso lo tienen que ir a vender al pueblo, para los turistas". Y ahí nos fuimos, caminando cabizbajos, a quedar bien con nuestrás mamás y papás regalándoles todo nuestro stock.

Al ver que los negocios con flores no funcionaban cambiamos de rubro drásticamente. Instalamos un puesto de peaje. Atamos un alambre en el cerco de las chicas y, sosteniéndolo del otro lado de la calle, formamos un peaje casero. Lo que más ganamos fueron puteadas, especialmente porque el alambre no se veía, y nos decían que era un peligro y que no podíamos hacer eso. Tenían toda la razón. Éramos salvajes, lo confirmo cada vez que me acuerdo de las cosas que hacíamos. Pero lo cierto es que algo de plata ganamos entremezclada con las puteadas. Mi hermano y yo, de turros que éramos, nunca agarrábamos el alambre.
Un día, viene Marisol, la chica mayor, y nos cuenta que su hermanita estaba sosteniendo el alambre y bajó una moto (vivíamos en la montaña) y se tragó el alambre, y Mariajo (hermanita) salió volando y se marcó toda la mano. Desde ese día no lo hicimos más.

De esa anécdota me translado a unos años después, ya a principios del secundario, y viviendo en el pueblo. Con una vecina decidimos vender tortas. Yo ya experimentaba con el tema de la cocina, porque como quería darle un gusto especial le metí lo que había en la heladera: yogur, dulce. Cuando la torta salió, comenzamos a tocar puertas para venderla. No nos compraba nadie. Entonces decidimos decir que era para juntar plata para la escuela y que la había hecho la mamá de Laurita. La compraron enseguida. Después, ya en lo de Laurita, suena el teléfono. Viene la mamá y dice "le vendieron una torta a X que estaba cruda, y encima mintieron". Lo peor es que cuando vuelvo a casa, después de ir a devolverle la plata a X, me entero que ese X era un grosso del tema educación del pueblo, no me acuerdo el título.
Mi mamá y la mamá de Laurita eran maestras, así que se rieron mucho todos con lo que hicimos (y el guacho del chabón igual se comió la torta y gratis).

Y si sigo moviéndome en el tiempo ya estoy muy cerca de la actualidad, y debo decir que se hace más jodido salir impune por portación de inocencia, así que más o menos en el último año de la secundaria dejé de hacer esas cosas.
Plata no ganábamos. Pero cómo nos entreteníamos...!!!

jueves, 30 de septiembre de 2004

Dónde está mi remedio?

Melancolía. Melancolía por lo que fue, por lo que no fue, por lo que no es, lo que no será, lo que no tengo, lo que no soy. No tristeza. No envidia, no añoranza. Porque la tristeza es oscura, es gris. La envidia es desear lo que no se tiene, y tienen los demás. La añoranza es desear algo que no está. La nostalgia de la que hablo es un sentimiento de tristeza, sí, pero tristeza amarilla, no gris ni negra. Y no nace del deseo. Es asumir que algo no es de cierta forma, y la pena que implica darse cuenta de eso. Pero cuál es la forma que se quiere? Padezco de un estado de nostalgia crónica?
Estaba con dos viejos amigos y sentía nostalgia; de lo que fuimos, de lo que no somos. Caminando por la calle pasamos por un bar. No hay nada más hermoso que pasar por la puerta de un bar y sentir el sonido de una guitarra. Dulce, seductora, me llama. Nostalgia de no estar con ese sonido más tiempo. Estamos en la esquina. Hermosa casa. Quiero vivir ahí. Quiero despertarme a la mañana en ese balcón de paredes húmedas con el sol que me llama y la parra que me saluda. Nostalgia de despertarme a la mañana. En esa esquina.
Voy caminando y me imagino viviendo en los interiores de las casas. Cada una es un mundo diferente... quiero que esas cortinas sean parte de mi panorama diario. Pero más, quiero vivir la vida de ahí adentro. Quiero ver pasar a las personas nostálgicas. Probablemente si viera mi departamento de afuera sentiría lo mismo. Bueno, acá estoy, entre estas paredes. Mirando estas cortinas beige y marrones. Escuchando una guitarra. Pero no soy feliz. De esto tenía nostalgia?
No, tengo nostalgia de ese mundo que me inventé, donde la gente es bohemia, es feliz con poco. Con unos acordes, una ventana que de al sol, la forma de la mancha de humedad de la pared que refleja la completud de mi mundo-nostalgia. Siento esto, y tal vez sea porque estoy afuera de todo. Tengo nostalgia crónica de todo lo que sea adentro. Pero adentro de mí, adentro de la humanidad. Adentro de ese mundo feliz que me imagino, y que mucha gente tiene. El que nace de la propia interioridad.
En el colectivo mi amiga decide sentarnos en los asientos que miran hacia la parte trasera del mismo. Al mirar por la ventana me siento como en una película, todo se va alejando a una velocidad que no me deja ni siquiera apreciar las casas. No puedo tener nostalgia de estar en las casas o en los bares; ahora solamente tengo nostalgia. De quietud. Pero quietud plena, feliz. Voy en una catapulta de la angustia. Mirando hacia lo que dejo, aunque la mayoría de lo que dejo nunca lo tuve, excepto en mi imaginación. A pesar de que me impresiona no puedo dejar de mirar por la ventanilla, al tiempo que va aumentando el ritmo de mi sentimiento de alejamiento de todo. Nostalgia por la vida. En cualquier momento me voy a separar de la catapulta, continuando el movimiento inércico que me llevará a la verdadera soledad, donde no voy a pensar en nada, despegada del mundo.
Qué era vivir? Sólo sé que estoy cayendo.

lunes, 27 de septiembre de 2004

Señales

Un indicio de que tus amigos son unos descontrolados es que al principio limpiabas el baño antes de la reunión en tu casa, y desde hace un tiempo lo limpiás después.

Es más, antes de que lleguen saco de ahí mi cepillo de dientes y mis toallones.
Después de una reunión con ellos no me baño (y a duras penas hago mis necesidades) hasta que esté de nuevo todo impecable, desinfectado, perfumado y seco.

Otra señal del descontrol de la gente con la que te juntás (o hijadeputez en este caso) es que después de que se vayan te falte algo.
En mi caso fue maquillaje (las sombras marrones), sabiendo que estaban en el baño, y la última vez que los vi fue una vez que fui durante "la fiesta" y noté que una "amiga" se había olvidado el celular arriba de mi bolsito de maquillaje, en una de sus idas al baño (obviamente, hubo otras idas al baño de esta persona, hasta para hacer lo segundo. Confianzuda!).

Estoy reconsiderando no invitarlos más.

domingo, 26 de septiembre de 2004

Y dónde busco el tiempo perdido?

Agregado al tema de que me acuesto tarde, cuando finalmente lo hago tardo mínimo una hora en dormirme. Siempre tengo que calcular que tardo ese tiempo en comenzar mi descanso diario, llenándome de envidia cuando a los 2 minutos de apoyar la cabeza sobre la almohada "mi chico" empieza a roncar (bueno, no solamente de envidia sino de puteadas, porque los ronquidos me despiertan aún más). Lo peor es cuando le digo "girá", me dice "eh... mhmm, por qué?" y yo "porque estás roncando"; "no, no estaba roncando, estaba despierto". SANATERO!!! Algunos días me río, otros lo quiero matar. Ahora directamente lo giro yo.

He tratado de todo para dormirme antes de que transcurra esa hora. Es terrible que mi relojito vaya sonando dando las "en punto". Que lo haga 2, o hasta 3 veces durante mi estúpido tiempo tiesa en la cama esperando que algún angelito me tire somnífero (o aunque sea un pedito angelical), es una agonía total.

Traté:
+ Hacer abdominales en la cama: aprovechaba el tiempo para bajar la "busardita" y me cansaba, lo que facilitaba mi sueño, en teoría.
+ Cosas triple X.
+ Contar mis respiraciones (llegué a 200). Un día mi mamá me recomendó que lo haga, que era un método de yoga para relajarse (yo ya lo hacía, jeje, estaba orgullosa de mí misma).
+ Si estoy acompañada, contar los ronquidos de "mi chico".
+ También, si estoy con él, coordinar mis respiraciones con las suyas. Pienso: "tal vez si respiro como un dormido me duermo más rápido". Pero me asfixio, porque como está dormido está demasiado relajado y a mí el aire no me alcanza (y no me quiero poner a hacer calculos de tamaño pulmonar y eso).
+ Escuchar música en el discman, pero me concentro tanto en las letras (y en pasar los temas que no me gustan y repetir los que sí) que me duermo menos. Además me he despertado en el medio de la noche (sí, como si tuviera una mitad exacta) pensando que había una persona tratando de ahorcarme (léase cable enroscado en el cuello a más no poder), y la adrenalina que me provoca eso me despierta por media hora, así que no conviene.
+ La típica de llevarme los apuntes a la cama. Lógica: O te dormís de aburrimiento, o es productivo el tiempo y estudiás. Pero, curiosamente, no funciona como cuando leo en la mesa del comedor y me duermo arriba de los apuntes. No son ese somnífero inevitable cuando estoy en la cama. Y cuando decido dormirme, igualmente tardo y tardo.
+ Estudiar la posición en la que me despierto a la mañana, porque obviamente tiene que ser una cómoda, en la que puedo relajar todo mi cuerpo sin acalambrarme. Pero me despierto en posiciones tan estrambóticas (como Michael J. Fox. en Volver al Futuro), que me es imposible reproducirlas, y no puedo evitar el cambiar de posición mil veces antes de dormirme.

Es una mierda, porque nada de esto funciona (hay diferencias en la efectividad, igualmente). Y no es que no esté cansada... cuando me levantaba a las 5:30 todos los días, y a veces cursaba hasta las 23, estaba muerta a la noche pero tardaba mi horita diaria en comenzar a abandonar mis pensamientos "coherentes" e intruducirme en el mundo de la inconsciencia amodorrada.
Tendré que aceptar que de 24 horas de cada día, malgasto mínimo una... pero sin ponerme a hacer cuentas que me hagan ver cuántos años de mi vida estoy malgastando.

viernes, 24 de septiembre de 2004

Me siento el chavo del 8

Yo, levantada hace media hora, topless en mi casa, organizando todo para estudiar. Ruidos en la puerta. Hay alguien haciendo algo del otro lado! Miro, y hay un pedazo de diario que pasa por abajo de la puerta. Casi tiro del mismo pensando que era para mí, pero me avivé: deben estar pintando. Qué hinchapelotas, los dejo hacer lo suyo. 5 minutos después: TIMBRE. Dilema: me pongo un buzo grande? corpiño o no corpiño? (encima que podrían ser posibles violadores no los debemos tentar). Busco un buzo pero no hay, me pongo un corpiño, mientras... TIMBRE. "ya va!", busco una remera, me la pongo, me deshago de mis pantalones amarillo patito que si me agacho flasheo al tipo, y TIMBRE. YAAAAAAAAAAA VAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!! Me pongo otros pantalones y le abro.

- puede abrir la puerta así pinto los bordes?
- bueno
- puedo sacar esto? (felpudo)
- bueno

Y ahí me hago la intelectual y me vengo a la compu mientras el tipo pinta, porque otra cosa no puedo hacer, y me quiero quedar en el comedor así no se me descontrola el pintor.

Cuando el tipo termina, toca timbre al lado. Y ahí me doy cuenta de que el otro vecino también tiene la puerta abierta. Y se sumará otro. Suena un teléfono (Es el mío? no, es el del tipo que odio que me golpea la pared cuando hago "ruidos molestos"). Habla el otro vecino con el pintor. "cuánto tiempo tiene que quedar abierta?"; "una hora". Y yo: "SHIT!!!".

Olor que descompone, vecinos que se enteran de mi intimidad. Hablo con una amiga, y me dice "por qué hablás bajito?", y voy al cuarto y le explico. Se mata de risa. En el cuarto no se me ocurre mejor idea que abrir las ventanas de par en par. Sigo hablando, cuando de pronto escucho "SLAM!!!" (no suena así un gran portazo, pero es la onomatopeya, que le vamos a hacer...). "Ayyy, no, se cerró la puerta por la corriente de aire!", mi amiga no podía más de la risa. Voy y abro la puerta. Todo mal, quedó arriba toda marcada y llena de pelusitas que había en el marco de la puerta. Oops. Suerte que no estaba el pintor ahí, porque sino lo desnucaba.

La cosa es que estoy escribiendo este post porque no puedo estudiar. No me puedo concentrar con la radio del vecino a todo lo que da, los pintores hablando y el otro vecino haciéndoles repetir todo porque no los entiende (son los dos paraguayos, pero el vecino es un pelotudo, se les entiende re bien). Ni hablar del olor a pintura, se me parte la cabeza. En tres horas rindo y, como siempre, la pila de apuntes que no leí supera ampliamente a la de leídos (ni hablar de releer).

Odio estos acontecimientos por vivir en edificio.

Igual peor fue cuando había que arreglar el gas, y como yo trabajaba de 6 a 19, hablé con el portero y me dijo que le deje la llave y que él se quedaba siempre con los gasistas cuando estén en casa. Un día salgo antes, y cuando llego abro y estaba el gasista en el sillón, tomando un café y leyendo el diario. MI diario!!! MI café, MI taza, MI sillón, MI cucharita...
Cuando entré casi me muero, pero no le dije nada. El chabón se puso re incómodo, dejó todo y me dijo que seguro ya venía el otro, que lo estaba esperando. Un momento muy incómodo. Mi compu me salvó, me puse a boludear y el tipo atrás en el sillón. Dice "debe ser feo llegar y ver a alguien en tu casa así, no". Y le dije "si, si" (HIJO DE PUTA!!! por eso los folletos de pizzerías estaban en distinto lugar, sorete, LA fiesta se hacían acá con el otro). Para colmo me arreglaron todo mal y tuve que llamar a otro tipo. Igual lo bueno de alquilar es que pagó todo la dueña. De solo pensar que cagaron en mi baño me muero de asco.

Así que vivo invadida por pintores, gasistas, y ni hablar del fumigador, al que nunca le abro, pero cuando lo hago me regala líquido matacucarachas: "me sobró, querés que te deje?". Debe ser porque sabe que es muy raro que le abra, entonces me deja provisiones. O le habré caído bien. Será muy hospitalaria mi casa para los trabajadores de edificios?

Update: una hora y media antes de rendir, viene el otro pintor, y me dice que ya puedo cerrar. Toca la parte de arriba de la puerta (llena de pelusitas). Le digo "ah, es que se me cerró con el aire". Y me dice "no importa, igual hay que darle otra mano". Cara de terror mía "cuándo???"; "la semana que viene". Ahora: yo te hablaba con la cadera o con la boca, pintor? por qué me relojeabas así? Suerte que me saqué el pantalón amarillo patito.
A estudiar rápido!!! (me habré intoxicado? estoy como drogada...). Ya veo que todos drogados, con las puertas abiertas... hacíamos una orgía intervecinal. El baboso del segundo piso contento.

domingo, 19 de septiembre de 2004

Esa voz al volante...

Hoy hice un viaje en remis con "mi chico". Nos tocó un remisero muy amable y profesional, pero con un leve defecto: canta en los viajes! Yo había viajado dos veces con él: una sola y una con mi mamá, y cantó en las dos, al son de la música de turno (tiene muchos Cds, de cantautores).
La vez de mi mamá fue muy graciosa, iba escuchando Sabina cantado por una mujer de la que no recuerdo el nombre. Yo bajo, en un momento, y queda él con mi mamá. Cuando volví, me dice bajito mi mamá que parecía la película "La boda de mi mejor amigo", en esa escena donde van cantando de a uno y se suma toda la mesa, porque no se habia dado cuenta y estaba cantando ella también. Casi se muere de vergüenza. Nos reímos mucho imaginando al taxista de al lado sumándose al coro, al diarero después, y así.
Esta vez iba escuchando a Ismael Serrano, al taco, pero no cantaba. Eso me llamó la atención (bueno, estará controlado).
Hete aquí que cuando "mi chico" bajó a comprar helado en un momento, y me quedo sola con él en el auto... se pone a cantar! Hasta zapateaba al son de la música!
Primero pensé: MACHISMO. Pero después se me ocurrió algo más tierno.
Querrá enamorar a las muchachas con su "hermosa" voz?
Tal vez el día de mañana así conquiste al amor de su vida. Digamos que a mi mamá la ojeaba bastante... tal vez tenga que ver que lo acompañó en el ímpetu Sabinesco.

jueves, 16 de septiembre de 2004

Esa voz en el teléfono


Llamé a una librería para averiguar sobre unos libros en inglés. Atiende una máquina, y después si esperás atiende alguien del negocio. Pero la "máquina", era un señor cuya voz me gustó mucho. Me estaba deleitando escuchándolo cuando me doy cuenta... "esta voz se parece a la de mi papá! Dios mío, más de mi edipo manifestado... quiero que se vaya! que se vaya el edipo y no vuelva más!".
Pero me sobrepuse, así que cuando llamé de nuevo, varias veces disfruté de escucharlo e imaginarlo como un hombre joven pero no tanto, apuesto, y que sabe mucho de libros, jé.
En una de las llamadas, no me atendió la mina de siempre sino... LA VOZ! se llama Adrián, y no es tan amable como hubiera querido. Y bué, debería haber mucha gente.
Llega el momento de ir a la librería a comprar los libros. Atenta a ver si está Adrián, entro. "Tiene que estar, porque hablé con él hace una hora nada más". Al entrar, el panorama no es muy alentador: Adrián puede ser o una versión argentina de Danny DeVito, o el clon de (creo que) Freddy de Video Match, hombre que me da ASCO, desde que vi el sketch donde puteaba mucho.
Me atiende "Danny". Pobre, lo hago hablar mucho. Es que no estoy segura de que sea "la voz"! Y mientras miro los libros, paro el oído y escucho atentamente a "Freddy". Lo miro, me mira. Mucho. "Oops, se debe pensar que estoy con él". Sigo atenta a Danny, casi estoy segura de que no es suya la voz sexy del teléfono. Miro a Freddy de nuevo, que atiende a alguien pero lanza miradas furtivas hacia mí. Confirmado, me está buscando. Bah, yo lo busqué a él primero, debe pensar.
Me voy con mis libros y con unas miradas guardadas en el bolsillo de mi saco gris, pero sin una imagen linda para unir a la voz. Decepción, pero un posible ahorro telefónico.


Update 4/10/2004: Hay esperanzas!!! Hoy me atendió una voz muy similar a LA VOZ y se llamaba Marcelo, no Adrián. Tal vez no era Freddy el de la voz, sino Marcelo (el apodo se lo pondré cuando vaya y lo vea).

miércoles, 15 de septiembre de 2004

De dos en dos

Me gusta tomar mate, pero no me gusta el aliento que deja, en mí y en otras personas.
Encuentro en esto una contradicción que me molesta.

Pero más me molesta darme cuenta que encasillo hechos como esos dentro de una estructura a la que estoy acostumbrada, como el resto de nosotros. El yin y el yang, dos opuestos que se dan valor mutuamente. Algo es malo porque otra cosa es buena. Es un juego de opuestos constante, una puja por poder. Las cosas no tienden a ser positivas, a basarse en su integridad, sino que son negativas: son lo que lo otro no es. Ridículo es cuando, al ser todo una dualidad, el planeta esquizofrénico se contradice a sí mismo y dentro de las dos caras de una unidad dual de significado, no acepta ninguna. Si hiciste esto... porque hiciste esto. Si hacés lo otro... porque hacés lo otro.
"¿A quién querés más, a tu papá o a tu mamá?" ¿Por qué TENGO que querer a uno más, no los puedo querer diferente?

Ver todo de esta forma nos encierra en una estructura que no necesariamente respeta la realidad. Una cosa no es lo que la otra no es, sino que es lo que ES. Y qué pasa cuando algo no cae en la clasificación dada? Por ejemplo, la dualidad permitida es familias con un papá y una mamá. Y las familias con dos papás, o dos mamás, o un papá y una mamá que solían ser dos papás? Algunas personas encuentran problemático explicarle a sus niños que Florencia de la V. es un travesti, y lo que es un travesti. Eso porque escapa a la dualidad establecida "hombre que gusta de mujeres/mujeres que gustan de hombres". No digo que yo no voy a tener problemas con esto, no lo sé. Como todos, soy alguien con esa clase de moralidad predeterminada, en mayor y en menor medida y en aspectos diferentes de la vida. Pero sé que es una brecha donde la sociedad actual muestra que sus estructuras no pueden abarcar la realidad. Una amiga me decía hoy que en una página de "buscar gente", no le dan la opción de buscar hombres Y mujeres. No hay lugar para una tercera búsqueda bisexual.

Todo tiene que ser una puja por poder. Paradojas, contradicciones, dualidades. Algo existe siempre en comparación con su sombra, con su reflejo o con su opuesto.

Estoy cansada de esta vida en constante tensión, todo tiene sentido por estar arriba de lo otro o por NO SER lo otro... la luz contra la oscuridad, el calor contra el frío, la pasividad contra la actividad, y así.

Hay matices! Hay que percibir las cosas por lo que son, y ahí recién se puede comparar con las demás. No hay que catalogar todo y cerrar las opciones.

sábado, 11 de septiembre de 2004

Balance

Ordenando mi casa, encontré $ 6.80 en total. Si quieren, anótense que la próxima me ayudan y vamos miti-miti. También se permite leer cartas viejas encontradas, y de paso vamos a la mitad con las hebillitas también. Esta vez puse la plata en el jarrón-guarda-monedas-para-el-champú-caro, que, por supuesto, tiene etapas en las que se va llenando, pero un día mágicamente se vacía, cerca de la fecha de vencimiento de los servicios. Y bueno, se me caerá el pelo nomás.

Me encanta la limpieza en cadena. Ejemplo: Agarro el salero de un banquito, lo llevo a la cocina, ahí agarro un lápiz, lo llevo al escritorio, allí agarro un posavasos, lo llevo al cajoncito de la mesa ratona, de ahí arriba agarro el control remoto, lo llevo a la mesita de la tele, de ahí agarro una hebilla, la llevo a mi cuarto... y ahí se acabó la cadena: hecatombe mundial, el triángulo de las bermudas. Tengo suerte de no perderme yo.

Pero quién dijo que limpiar no es mejor que hacer gimnasia? Y la mejor música para acompañar la limpieza: Blood Sugar Sex Magic, de Red Hot Chili Peppers. Tendrían que hacer un tema que se llame “cleaning beats the hell out of working out”.

viernes, 10 de septiembre de 2004

Cómo estamos hoy...


Visita de mi padre y su pareja mañana. Necesidad de limpiar la casa, ponerla un poco presentable.
Prioridades en estos casos: limpieza del baño, y evacuación de los envases de cerveza, hasta llegar a una cantidad razonable (hasta 7 se permiten).

Ayer bajé 8 para que se los lleven, y me dejé, además de la cantidad permitida, unos 5 de los cuales tengo el ticket correspondiente de compra, por lo que me devuelven el dinero que me cobraron por ellos.
Hoy me acordé que me tenía que anotar en un final en la facu, que queda a la vuelta del supermercado. Por lo tanto, me fui media hora antes de que cierre la inscripción, con una bolsa de papel llena de 4 envases, y otro más en mi bolso. Para dejar los envases, guardarme el ticket, y cobrarlos otro día.

Puerta de Disco: dos patrulleros y una ambulancia. Afuera de Disco: madre con nenita llorando, pareja con cara preocupada. Adentro de Disco: muchos policías, mucha gente en movimiento, más caras preocupadas. Margot: Sigue derecho hacia la facu.

La decisión fue dejar la bolsa de papel con los 4 envases afuera de la facu , y entrar a anotarme. No quería encontrarme con algún profesor o compañero y quedar como una alcohólica, o peor, que me vea la profesora de la clase a la cual hoy falté "porque estoy enferma", y no poder pilotear un dolor de oído: "qué, te lo curás con cerveza?"; y la de "no, vendo los envases para poder comprarme el remedio" no iba a funcionar. Después buscaba los tickets en Disco.

Había sólo unas 10 personas en la cola. Me anoté enseguida. Cuando salgo, empiezo a buscar en los arbolitos cercanos, pero no estaba la bolsita. Me fijé bien, pero el árbol donde los había dejado era inconfundible, tenía un huequito en sus raíces que parecía hecho para mis envases. Tardé unos 10 minutos y ya se la habían llevado! Y eso que no era hora cartonera.
Me habrán visto dejarla y se la llevaron? Habrán sido mis compañeros de facultad limados que se fueron a tomar al patio? Será un árbol mágico, lo habrá tomado como una ofrenda? Espero que lo que haya estado deseando en ese momento sea coherente, como que me vaya bien en el final.

Pero sigo...
Decido pasar de nuevo por Disco, a lo sumo paso el envase que tengo en el bolso y tengo un vale solo. Pero seguían los patrulleros, la ambulancia, la cara de preocupación de la gente y el supermercado estaba aún más vacío.

Margot sigue de largo de nuevo, pero esta vez implementando el sentido chusma que adquirió de algún remisero, ya que le pregunta a una viejita que sale, "qué pasó?". La viejita (aguanten las viejitas! [sí, ya sé que me estoy poniendo pesada con esto]), tana, empieza a explicar, más con sus caras que con sus palabras, que había ladrones, que robaron no la caja de la cajera sino la caja fuerte de seguridad, que antes había siete patrulleros, que se había pegado el cagazo de su vida (esto fue explicado con caras y gestos, por supuesto), y que mejor no entre.

Margot se despide de la italoviejita, pasa por un almacén, se compra una cerveza con el envase que tenía en su bolso, se va a su casa, escribe este post, y próximamente limpiará la casa brindando por la seguridad del país, de los supermercados, y de los arbolitos que no le pudieron cuidar sus envases ni por 10 minutos.

jueves, 9 de septiembre de 2004

All you need is time


Quiero tener tiempo. Casi no trabajo, no estoy estudiando mucho, pero me la paso haciendo cosas que hacen que mi vida no exista. Especialmente de día. El día es algo que tengo que pasar, algo que tengo que sobrellevar. Llega la noche, y todo cobra un poquito más de sentido. Pero igualmente no hago cosas que me hacen bien.
Y cuando me quiero acordar, no llego con mis obligaciones, no puedo dar un examen, no quiero ir a una clase porque no leí. Y es en esos momentos donde quiero tener tiempo. Ese tiempo que malgasté dejando que pase la vida por al lado mío sin siquiera mirarla de reojo.
Quiero tiempo para leer lo que me gusta, tiempo para escribir, tiempo para delirar y para demasear.
Por qué me uno tanto a la noche? Porque ahí siento que gano tiempo, ya que éste no transcurre? Porque me acompaña en mi estado pasivo-depresivo y cerrado sobre sí mismo? Cada día que pasa siento que mi ser se oscurece más, que mi "alma" se va tornando en una negrura total; pero a su vez es poseedora de una fragilidad inmensa, ya que se quiebra como la noche.

.......

Historia Antigua 

"En la medianoche 
vienen los vigías infantiles 
y vienen las sombras que ya tienen nombre 
y vienen los perdonadores 
de lo que cometieron mil rostros míos 
en la ínfima desgarradura de cada jornada." 

Alejandra Pizarnik

miércoles, 8 de septiembre de 2004

Sabios consejos II, esta vez no tan gratuitos

Clase de francés, muy aburrida, donde en vez de aprender francés la gente se dedica a discutir sobre el contenido de los textos... actividad que la podría llegar a hacer un poco más interesante que lo normal, pero no es así.
Se escucha "toc, toc, toc, toc", cada vez más intensamente. Aparece, atrás de la profesora, un viejito (aguanten los viejitos!), aunque no tan viejito, con bastón.

Y, acto seguido, nos empieza a contar de sus desgracias, que no voy a reproducir aquí. Yo ya lo conocía, así que antes de escuchar ya saqué la moneda de mi billetera. Igual siempre sorprende. Hoy me enteré que trabajaba para un general amigo de Perón, y que es peronista a muerte, "sin ofender a nadie". Hubiera estado bueno mostrarle la foto que justo había llevado una compañera, que era de Perón en su caballo Pinto, un caballo blanco con pintitas negras. No sé por qué la llevó porque falté a la clase donde deben haber hablado de eso, pero fue la curiosidad del día.

La cualidad especial de este señor es que, una vez que empieza a recibir monedas, comienza a enunciar una sarta de consejos a nosotros, que somos jóvenes, que debemos estar unidos, y que, por sobre todo, estudiemos. Y que la muerte tiene muchos pies y que nos alcanza a todos por igual, que seamos unidos.
Me hace acordar a esas estatuas humanas de las plazas que, al depositar una moneda, mueven su posición. Este señor, a cambio de unas monedas, empieza a proferir consejos, cosa que me parece perfecta. Creo que es uno de los mejores "necesitados" que van a la facu a pedir, por el enfoque que le da. Y siento que los consejos son sinceros.

Tan sinceros como los del chico que viene a vender pan para su viaje de egresados. Este chico (al que los profesores que no suelen dejar interrumpir la clase bajo ninguna circunstancia tienen mucho trabajo en echar) entra al curso y explica que vende panes a un peso cada uno, y que tiene "pan para adelgazar" y "pan para engordar". Y aquí viene la sinceridad. Al profesor de turno, le dice "Ud. necesita pan para adelgazar", o "señor, necesita el pan para engordar". Los profesores, por suerte, se lo toman con humor. El señor flaco dijo que el niño tenía mucho sentido marketinero, por saber ubicar su producto, y la señora gorda se llenó de ternura y le compró dos panes para adelgazar. Después los ofreció a la clase.
Otra propuesta chispeante que hace el chico es que cada uno junte 10 centavos y así juntemos uno o dos pesos para comprar pan y comerlo en la clase. Este chico sabe vender. Eso sí, si sigue viniendo después de noviembre, o no existía el famoso viaje de egresados, o se cebó y se puso su propio negocio independiente.