lunes, 27 de noviembre de 2006

El ente

Una noche del verano 2004/2005, volvíamos de un pub mi hermana, nuestra amiga Mexicana del Sur, y yo, y pasó algo extraño. Esa noche habíamos salido con una cámara de fotos. Eso es un peligro, no sólo por haber sacado fotos avergonzantes, y deprimentes (oh, esa es mi cara cuando tomo un poco de más... y yo que me creo tan diosa cuando estoy borracha), sino también porque sin querer sacamos fotos a lo sobrenatural (no, no es la foto del chico con la visera dada vuelta en los dos sentidos). <--- Ese post es de esa noche (y sí, tengo la foto de ese chico).

Cuando estábamos en la esquina de la despedida, se me ocurrió sacarle fotos a la luna. Primero salió "bien" (noten las comillas):

Photobucket - Video and Image Hosting

Pero después, salió algo raro. No sólo salió así en la foto, sino que lo vimos. El flash hizo destellar un montón de cositas a un metro nuestro, distribuidas en forma más o menos esférica. Nos asustamos, porque no lloviznaba, no había viento, ni estaba helando, ni sentimos nada raro en el aire (y no son comunes las "bandadas" de moscas y mosquitos). Después de un ratito de seguir sacando fotos en la misma dirección tratando de ver qué era (sin éxito; volvió a salir la foto tan linda de la luna), y de descartar todas las hipótesis que se nos ocurrían menos la del ente, nos despedimos (pobre Mexicana del Sur que se tuvo que ir sola una cuadra), y guardé la foto del citado "ente":

Photobucket - Video and Image Hosting

Pero el otro día me puse a investigarla, y en los acercamientos encontré imágenes que me desconcertaron/intrigaron/asustaron un poco más! Miren:

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

.................................................

No me digan que no ven algunas caritas por ahí.
Si alguien sabe qué puede llegar a ser eso, agradecería su colaboración.
(No son las estrellas, no había, y lo vimos adelante nuestro iluminado por el flash - No son gotitas de agua, no había humedad en el aire, no llovía ni lloviznaba ni había un regador cerca [estábamos alegres pero no para tanto, che]).

Pastelera insomne

Conseguí trabajo (la entrevista del día del lunar), en el mismo lugar que el año pasado, pero armando la pastelería desde cero y conmigo como encargada.
Está buena la propuesta, y me gusta mucho esa cocina.
Pero... ¡estoy nerviosísima! No sólo por las responsabilidades nuevas (y el hecho de estar planeando todo para la pastelería), sino también porque los dueños siguen siendo un poco colgados, delirantes, volados... ni que fueran de El Bolsón!
Así que volví a las desesperantes noches de insomnio. A veces cuando suena el despertador de mi Pablo, yo sigo con los ojos y la mente totalmente abiertos. Es horrible.
Igual, he cambiado en algo: si el trabajo me hace mal, no dudaré mucho en dejarlo. Aprendí que no vale la pena sufrir en un trabajo; ya bastante hay con otras cosas que no podemos manejar. Y también hay demasiadas cosas lindas, que no vale la pena arruinar por un trabajo que angustia.


Acá terminan las...
Reflexiones de Ceci.

(Ténganme paciencia, estoy con insomnio).

viernes, 3 de noviembre de 2006

Querido Diario:

A la mañana agarré la plancha al revés (!), y me planché las yemas de dos dedos. Quedaron como plastificadas.
Después fui a una entrevista a la otra punta de Capital Federal, pero "el entrevistador" no estaba y me la pasaron para la tarde, después de mi cita en la clínica.
Porque me fui a sacar un lunar sospechoso de mi rodilla, y me hicieron esperar dos horas con una bata finita, gorro y protectores de pies. NADA MÁS. Cuando fui al quirófano, y empezó a cortar, casi me muero. Le conté (avisé) que me había desmayado de impresión dos veces, una cuando me sacaron sangre de chica y otra durante un lavaje de oído, de adolescente. Con la charla zafé, pese a sentirme (y estar, casi) en pelotas. Pero cuando me hizo los puntos, empecé a respirar hondo, y tenía las manos húmedas, y cuando las miré estaban completamente blancas, de los dos lados! Debía estar toda blanca, porque cuando se lo dije al doctor me pellizcó las mejillas y se reía. Después no me podía levantar y la enfermera propuso sacarme en la camilla. ¡La bata estaba toda húmeda! Igual caminé erguida, con todo mi orgullo (del brazo de la enfermera, ejem).
Y después de eso volví a la entrevista, a la cual tuve que ir con las marcas de la gorra del quirófano en la frente, de tanto que me hicieron esperar con eso puesto. Aprendí algo: ponerse la gorra bien atrás (para la próxima).
Pero... ¡parece que tengo un trabajo copado!
En la misma pastelería del año pasado, esta vez ya de encargada.
¡Se avecina mucho trabajo!
Pero me gusta.

Igualmente: más razones para volver con el tilo.

Después de todo eso, y con la rodilla dolorida, tuve que hacer más de una hora de cola en Puán para votar y no perder la regularidad. Por más que no esté yendo a Letras, quiero tener las puertas abiertas por las dudas, al menos un año más.
Acepté un par de folletos pero al recordar que era interminable lo de los folletos y la gente contándote las propuestas, y sabiendo que no estaba como para eso, les decía un firme pero amable "no, gracias", y me dejaban en paz. Más cerca de las urnas, se ponía complicado. Mis razones eran simples: no me gusta que se malgaste el papel, no lo iba a leer. Y se lo dije a un par de personas.
Sólo uno me persuadió, y ahora tengo su folleto.
Se fue orgulloso.

Y yo me quedé con las ganas de seguir con Letras, y ya sin tanto miedo de los finales (¿después de casi 10 entrevistas de trabajo en 2 meses?) pero con más miedo de no tener tiempo de estudiar.

martes, 31 de octubre de 2006

Purple Rain

Fui a visitar a mi amigo jacarandá.
Ahí estaba, todo florido. Me encantó verlo. Cuando me paré frente a él, dejó caer una flor violeta a un metro y medio de la punta de mis pies; ahora ella está entre las hojas de un libro.

Parece que el gobierno está arreglando la plaza; tiene uno de esos carteles naranjas y negros en una de sus esquinas.
Este año rebosa de flores. Mi trono violeta fue usurpado por capullos blancos y de colores.

Me di cuenta de algo muy feo: faltaba el otro jacarandá, que el año pasado también contribuía a bañar el trono con flores violetas.
No está. Ahora queda sólo mi amigo.
¿Por qué lo habrán sacado?

Junté semillitas. Si tuviera un poco de patio no lo dudaría. En El Bolsón no creo que puedan vivir. Nunca ví un jacarandá allá.

¿Sufrirá un bonsai de jacarandá?

sábado, 23 de septiembre de 2006

La murciélaga se tiene que ir

Mi Pablo come bien y abundantemente en el trabajo. A mi me gusta malcriar a mis seres queridos con comidas que preparo con mucho amor y dedicación (mi hermano me dice que engordo a mis novios). Ahora no sé qué hacer. Le hago una re cena, pero cuando llega no tiene hambre. Lo bueno es que lo desayuna a la mañana. Sí, a las 5:30 AM. Y después viene a saludarme con gusto a tallarines con brócoli.


Me gusta: La gente que se saca los anteojos para saludar.
No me gusta: El color verde loro/bandera de Brasil en cualquier tipo de ropa.


Desde que mi hermana se mudó conmigo -hace casi dos años-, en casa hicimos algo práctico: Sólo una persona se encarga de regar las plantas, dado que las pobres sufrían etapas de ahogamiento masivo cuando asumíamos que la otra no había regado, y de sequedad desértica cuando las dos dábamos por hecho lo contrario.
Hoy la regadora oficial me pregunta:
Clari: ¿Riego tu planta también?
Yo: ¿Cuál? ¿La verde?

(tenemos un potus, y otras cuatro o cinco que son totalmente verdes, que no sé qué son).


No sé qué hacer de mi vida: ¿Trabajar de algo tranqui y lindo, así no me vuelvo loca, y me termino de poner bien, y veo qué onda con letras (preparando algún final, finalmente), y ver qué onda con escribir cosas?
¿Trabajar de algo estresante pero con más posibilidades de crecer en el tema de la pastelería (sabiendo que en unos años quiero abrir una), mejor sueldo y en blanco?
Tengo posibilidades, hay propuestas. Pero tengo que concretar y no sé qué camino seguir.


Mi Pablo ya sabe: Cuando lo llamo "Franco" es porque le voy a pedir que en su franco haga algo. Como, por ejemplo, que se vaya Marita la murciélaga! No la soporto más, no me deja dormir. Y, cuando se lo voy a pedir, no me doy cuenta y en vez de Pablo de digo "Franco...".


Hablando de ruidos molestos, el vecino le dijo a la portera que está enfermo y que acá cerramos la puerta muy fuerte y le molesta. Y que la otra chica no lo hacía, que debe ser esta chica que vino nueva (yo). ¡Me dan ganas de boxearlo! Ese es el vecino que tipo 23 o 24 empieza traka-traka con la mujer y escucho su cama, como 45 minutos, y me perturba mucho. Me tapo los oídos hasta que me duelen las orejas, canto, pongo la tele...
Así que... ¡Enfermo: las pelotas!!!
Me dan ganas de decírselo.

martes, 12 de septiembre de 2006

Casita

En el departamento tenemos:

- Un calefón que hace ruidos de OVNI.
- Una murciélaga (Marita) que hace ruidos a metal, a rasguños (¡odiados!), y a ratita.
- Luces que titilan.
- La compu que se apaga sola.
- El calefón que se prende cuando cerrás la canilla y cuando abrís la fría.
- Una video que sólo me da patadas a mí, esté calzada o no.

Por lo menos ya no tengo la heladera que hace ruido a afilador.

Tatoo

Mi hermana me hizo escuchar el nuevo CD de Red Hot.

Conclusión 1: Obviamente ya no sigo siendo tan fanática de Red Hot.

Sub-conclusión 1-a: Suerte que no me tatué el simbolito de la banda. Suerte que me tatué ese sol que está ahí arriba, a la izquierda, que dibujé yo. Y tiene mi "C".

Conclusión 2: Sigo con la teoría de que los segundos temas casi siempre son los mejores de los discos.

lunes, 11 de septiembre de 2006

El lado gracioso de las cosas

Just Ceci dice:
Estoy en el webmessenger, porque no sé qué borré en "agregar o quitar programas" y ahora no anda ningún MSN, ni el windows messenger.
Joaco dice:
q raro vos haciendo lios!
Just Ceci dice:
sí, me hago la hacker, pero ahora no tengo novio que me arregle las cosas
Joaco dice:
claro, jé
Joaco dice:
ni que te las revise!
Joaco dice:
eso es bueno
Just Ceci dice:
jajajajajajaja
Just Ceci dice:
es verdad

sábado, 9 de septiembre de 2006

Del trabajo y algo más

Mi Pablo ya empezó a trabajar. Está re contento y le regalé la primer corbata que regalé en mi vida.
Estuve mucho tiempo eligiendo. En el desempate de corbatas, pedí que les hagan el nudo, para tener una mejor idea, y las probé sobre una camisa que me prestó el vendedor. Hoy, en su primer día de trabajo, mi Pablo la usó.

...

Conversación de Pablo con su tío, la primera vez que le contó de nosotros:

Tío: ¿Hace cuánto se conocen?
Pablo: Hace tres meses y medio, más o menos.
Tío: ¿Y hace cuánto que salen?
Pablo: Tres meses y medio.
Tío: ¿Y desde hace cuánto viven juntos?
Pablo: Tres meses y medio.

...

El otro día con Pablo estábamos un poco rayados, y mientras discutíamos empezó a bajar y subir la luz en todos los foquitos. La compu se reseteaba una y otra vez.
Pero no: no fue por sus poderes.
Resulta que no es bueno enchufar cuatro cosas en una zapatilla, entre ellas otra zapatilla con cuatro cosas más.
O: Resulta que la fuente de mi compu anda mal.
Y, obviamente, necesito un estabilizador de tensión. Y más enchufes en el comedor.
Todo el mundo se burla de mí porque mi ex era capo con las compus y ahora estoy en bolas con ese tema.
Ahora, me hago la hacker yo y, aunque algo aprendí, me mando cagadas.
Como borrar algo de Windows, pensando que era algo raro del MSN, pero parece que era lo que lo hacía funcionar, porque no anda ni el MSN Messenger (y eso que bajé muchas versiones) ni el Windows Messenger.

...

De mis días de kiosquera, puedo comentar un par de cosas curiosas/graciosas.

Una de las observaciones que hacía era sobre las combinaciones de productos que se repetían sospechosamente.
- Por ejemplo, había muchos adolescentes que compraban paquetes chicos de cigarrillos, acompañados de pastillas de menta extra fuerte, supongo para no ser descubiertos en su nuevo hábito.
- O la combinación del día domingo con el Uvasal.
- La más graciosa era la de preservativos con el chocolate Dos Corazones. Deberían hacer un pack promocional con las dos cosas.

Y lo que me molestaba era la gente que no se limpiaba los pies en los días lluviosos.
De ahí dependía el nivel de mi simpatía, debo admitir.
Y más cuando solamente apoyaban un pie sobre el trapo de piso y pasaban el otro lentamente por al lado, como si el trapo de piso tuviera un dispositivo láser limpia-suelas.

Ya contaré cosas de mi nuevo trabajo, cuando consiga uno.

jueves, 17 de agosto de 2006

Ahora sí

Precaución

Nombres de perros que me tengo que acordar para que no me muerdan:
Tomy (qué originales): Perro del vecino de mi mamá. Mordió a mi hermanito y casi me muerde a mí, pero me salvó mi maridito.
Casi siempre que voy a lo de mi mamá, cuando voy llegando a la esquina llamo a Rocco, el Rottwailer de mi hermano, para que me cuide de Tomy. En realidad ese es el nombre que me conviene tener presente: Rocco.
Dilan: Perro que vive a una cuadra de mi casa.
Dana: Perra que vive con Dilan.
En realidad no sé cuál es cuál (y no me voy a detener a observar), así que cuando paso por ahí y sale uno a ladrarme, le grito "¡Dilan y Dana!".
Tampoco estoy segura de que esos sean sus nombres (me pasó la información mi hermana, que pasó un día y escuchó que los dueños los llamaban así).
Ya veo que para los que viven ahí soy la loca que pasa y grita "¡DILANIDANA!".
Blas: El de la esquina. Está tan viejo que ya no le temo, pero no viene mal saber su nombre, a veces se hace el malo.

Ya agregaré más.


Poderes

Volver a El Bolsón, volver a mí, hizo que empiecen a volver mis "poderes".
Yo creo que no se trata de adivinar cosas, sino de cierta percepción especial; una conexión con la gente, con los hechos. Algunas cosas se podrían tratar de explicar lógicamente (como el saber exactamente dónde se va a bajar cada pasajero del colectivo, lo que se puede explicar suponiendo que se deduce de acuerdo a las ropas, expresiones y elementos que llevan).
Pero, ¿cómo explico mi "detector de Ceferino" de la infancia? Ceferino era un chico "con problemas mentales", que a veces tiraba piedras o pegaba a los demás chicos, por ejemplo esperándolos a la salida de la escuela. Por años, me sucedió que, por ejemplo, yo iba caminando por el pueblo y de pronto se me venía a la cabeza la palabra "¡Ceferino!", y miraba, y siempre estaba a una o dos cuadras, lo que me daba tiempo para evadirlo. Era una alerta. De algún modo no visual ni auditivo, lo percibía.
También me resonó en la cabeza la palabra "Alejandra", en una plaza de un pueblito desconocido, después de que mi amiga Judith le pregunte a esa chica de la hamaca como se llamaba, y antes de que la chica diga "Alejandra". Casi me muero.
Mis "poderes" me permiten, a veces: saber algunas cosas antes de que pasen (o MUCHO antes o unos instantes; no hay intermedio), saber lo que se va a decir uno o dos segundos antes de que se diga, y percibir personas (cuando suena el teléfono, cuando voy por la calle, etc.) y sus emociones. Con respecto a "saber lo que se va a decir", es como que sé lo que la otra persona está pensando. Me llega un eco en la cabeza, con mi propia voz. Como si me estuviera soplando en una prueba: una frase o palabra rápida y furtiva.
Un ejemplo tonto: entra alguien al kiosco y me pide un encendedor. Le pregunto qué color mostrándole la variedad. Mi cabeza dice "verde". El hombre dice "verde".
Y no creo que se trate de influenciar a la gente. Creo que es "percibir".
El otro "poder" es percibir a las personas cercanas (emocionalmente). Lo que hacen, lo que sienten. Hay muchos ejemplos boludos, que no voy a poner (de espaldas, cocinando, con música, preguntarle a Pablo "¿querés whisky?, y que justo tenga la botella en la mano).
La semana pasada Pablo se estaba duchando mientras yo cocinaba y escuchaba música (mis tres mosqueteros: cocinar - música - cerveza). Escucho que me llama, por mi apodo. Bastante lejano, pero supuse que era por la música. Entro al baño y le pregunto si me llamó. Me mira raro y me dice: Sí, con la mente. Justo te estaba diciendo "(apodo), tengo un problema, no tengo toallón".

Él también tiene "poderes". Uno de ellos tiene que ver con el movimiento de energía. No sé si le gustaría que lo cuente, así que no voy a dar ejemplos y detalles. Sólo puedo decir que si está muy rayado, no hay foquito que sobreviva.

Somos la pareja superpoderosa.


Psycho girl

Vengo de la peluquería. Hacía un montón que no iba y, como mi mamá me invitó, decidí cortarme las puntas. Pero quería que mi pelo siga largo y salvaje. Mi mamá alertó al tipo de que le iba a quemar la cabeza. Lo gracioso fue cuando ella me dijo, frente al peluquero: "mostrale la espalda", y le tuve que mostrar la marca que le había pedido a mi hermana que me haga con un fibrón, del largo original del pelo. Encima la pelotuda puso "hola". El pobre no sabía cómo cortarme.
Y cuando le dije que me gustaba el pelo salvaje, me dijo "si eso es salvaje, pobre la selva".
Bueno, a mí me gusta, y al resto de mi gente también.


¡Ahora sí!

En este post decía que no estaba lista para llegar a la misma conclusión a la que llegó Alejandra Pizarnik en Solamente:

ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos

y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida.

Pero... ¡ahora sí! Y creo que vale la pena.



Bolufrases

De mi amiga, que tomó un poquito de más y no se sentía muy bien:

- El caramelo de durazno me cayó muy mal.

De mi Pablo, cuando le pregunté sobre algo que yo necesitaba:

- ¿Lo tiraste?
- No.
- Y, ¿dónde está?
- Apoyado en la basura.


Algo que voy a extrañar mucho:

El poder que tiene el Piltri de hacerme sonreir y olvidar cualquier problema o contrariedad cuando lo miro (y es difícil no mirarlo viviendo en este pueblo).

Piltri

domingo, 13 de agosto de 2006

No sé

No tengo ganas de postear.
Tengo un par de textos/anécdotas/comentarios escritos, pero no veo qué tienen de posteable.

Tal vez en Buenos Aires se pinten un poco las cosas de un color amarillo melancolía (color que a mí me agrada, de todas formas) y escriba de nuevo algo posteable, o sienta que cualquier basura lo es.

Ah, me voy a Buenos Aires de nuevo.

Con mi Pablo.

(¡Feliz!)

martes, 20 de junio de 2006

Deshidratado

Hubo varios pedidos de tortas para el día del padre, así que el fin de semana pasado dormí poco.
El sábado a la noche ví una peli con Pablo en un intermedio culinario, y después seguí con las tortas. A eso de las 5 AM él se quedó dormido en un sillón. Yo fui y tiernamente lo tapé.
Cuando llegó el momento de amasar el rogel, me di cuenta de que la masa había quedado demasiado dura, y no podía.
Entonces lo intenté despertar. Eran las 5:30.
Intenté una vez y no se mosqueó.
Entonces decidí insistir con el rogel. Pero era imposible.
Fui y lo destapé. Seguía sin inmutarse.
Esperé unos minutos; casi tiro la masa y me voy a dormir, pero sabía que él se iba a enojar cuando se enterase a la mañana, así que lo desperté.
Se levantó, rezongando por lo bajo porque estaba muerto de calor, transpirado. Fue derecho a la estufa y, a las puteadas, la puso en mínimo.
Cuando estaba amasando el rogel, le comenté que lo había tapado.
Me mira y me dice: "¿con la bolsa de dormir que estaba ahí?"
Yo: Sí.
Él: ¿La térmica, la de alta montaña?
Yo: Sí (glup).
Él: ¿La que hay que usar para dormir sobre la nieve?
Yo: Bueno, pero te tapé de tierna que soy.
Él: Tapame cuando esté tirado afuera bajo la helada...

Y ahí yo me tenté, mientras él amasaba, ofuscado por el calor, y me pedía agua.

miércoles, 14 de junio de 2006

Volví, con más boludeces

Casa nueva

Me mudé. Ya no vivo con mi hermana. Vivo con mi maridito en una casa que está cuidando hasta que se venda (¡que no se venda!). Casualmente mi papá vivió en esa casa unos años. Pero no me voy a poner a hablar de las "casualidades" y "coincidencias" y señales que hay entre nosotros, porque no termino más. Prácticamente nos casamos desde el principio. Desde que nos encontramos no nos separamos más. Es hermoso esto, y estoy feliz.
Él está cuidando un perro (que venía con la casa), que ahora es el novio de la Negra. No le cambié el nombre a mi perra, al final. Creo que ya es tarde.
El novio de la Negra es un pointer, muy ladino y boludo, y se llama Tomy. Le decimos Psycho Tomy, porque nos sigue a todos lados, o se aparece de pronto en donde estemos.
Psycho Tomy le roba la comida a la Negra, después de terminar con la suya (él es un atragantado, ella es delicada). Cuando nos damos cuenta de que se acaba de engullir el final de la comida de la Negra, lo retamos y le damos más comida a ella. El otro día Negrita, por costumbre, terminó de comer y vino con el plato entre los dientes, para que le demos su segundo plato. Casi me muero de ternura y de risa.

Puentes Amarillos

No trabajo más en el local de ropa, y en el kiosco sólo cubro los francos. Con Pablo (mi maridito), decidimos largarnos a full con la pastelería. Tuvimos un excelente comienzo. Hacemos cosas ricas, prolijas, de calidad, y con una presentación muy copada. Todo lo que hicimos hasta ahora se vendió (Pablo vende en locales y demás) y vamos siendo conocidos. ¡Vamos Puentes Amarillos! Somos la perfecta combinación: yo cocino rico (y muy higiénicamente), los dos somos creativos, y él es súper carismático y vende todo, además de promocionarnos constantemente.

Heladera

La casa que estamos cuidando no tiene muebles. Tiene una cocina copada y yo tengo un equipo muy bueno de pastelería. Pero no tenemos heladera.
Solución: Habilitamos una de las habitaciones como heladera. Tiene la puerta cerrada todo el tiempo, y a veces abrimos la ventana, tapando con la cortina, así entra mucho frío. ¡Las cosas salen de ahí como si hubieran estado en una heladera de verdad! Así que tenemos cámara de frío (no creo que pase la inspección de bromatología, de todas formas).

Al final, como siempre

Pensaba ir en julio a rendir alguna materia, con todo lo que implica (gasto en pasajes, etc.). Pero, como siempre, no llego, y lo paso para septiembre.
No puedo estar tan traumada con la facu.

Lo gracioso y levanta-autoestima de la semana pasada

El otro día me llamó la mujer de mi papá y me contó que, haciendo una actividad en una escuela, los chicos tenían que contestar "me gusta/no me gusta". En un grupo los chicos empezaron a boludear, y dijeron "me gusta... me gusta la chica que atiende en el kiosco X"; "Uh, sí, está re buena"; "etc". La mujer de mi papá se empezó a reir y los chicos decían "¡Eh! ¡la profe la conoce!", y se reían.
Una chica puso "me gusta... el Cajón. Mi hermano trabaja ahí, entonces la mujer de mi papá ubicó que esa chica era la hija del dueño del refugio. Y le dijo "yo soy la malvada madrastra de Tiago". Y ahí miró a los chicos y les dijo "y también de la chica que atiende en el kiosco X".
Se tentaron, y le empezaron a preguntar mi nombre, que ella, con mucha discreción, no entregó.

Fin de semana Pasado

El sábado, después de hacer masitas danesas de manteca para Puentes Amarillos, le hice un rico pollo al verdeo a mi amorcito. Cuando llegó me dijo que hacía mucho frío afuera, que estaba granizando. Después, nos pusimos lindos y salimos hacia un café donde había un espectáculo musical al cual nos había invitado la madre.
¡Nevaba! Íbamos dejando nuestras huellas por las calles de El Bolsón, en la nieve recién caída, donde nadie más había pisado.
Primer beso bajo la nieve. Primero para la pareja, y primero para cada uno de nosotros. Mirar para arriba y sentir toda la magia de ese momento.

Algo gracioso en ese café: Estábamos con la mamá y sus compañeras de canto en una mesa grande. En otra mesa había un grupo de mujeres treintañeras que aparentemente conocían a la mamá de Pablo. En el intermedio nos paramos, saludamos a conocidos, aprovechamos para ir al baño, etc. En un momento yo estaba charlando con la mamá de Pablo, mientras él estaba en el fondo saludando a alguien, y se acerca una de las de la mesa de las solteronas. Le dice a mi suegra: "Ay... ¿ese es tu hijo? ¡Es divino!", con tono absolutamente baboso. Yo no dije nada, y seguí sonriendo, mientras pensaba "cómo la estás embarrando...".
La mina siguió avanzando hacia donde estaba Pablo, diciendo a su paso a todos los conocidos lo precioso que era ese chico. Yo la seguía con los ojos. En un momento le dicen "pero... guarda que tiene novia, eh! ahí está" y me señalan (amigas de mi suegra). La solterona se me acerca rápidamente, me pide disculpas muerta de vergüenza, me da un beso y me abraza (!). Yo me cago de risa.
Tanto no me cagué de risa cuando, de todas formas, fue y le dio un beso a él, y tampoco cuando lo miraba alevosamente a lo largo de la noche.
La mamá de Pablo, orgullosa.

Después fuimos a ver a la banda donde toca el esposo de mi mamá, y fueron también mi suegra y sus amigas. Bailamos todos, estuvo muy divertido.

Mi mamá

Buscando algo en su ropero, mi mamá sacó una bolsa con pullóveres y me dijo que podía usar uno violeta que había tejido para Clara y no lo usó.
Ví uno rojo muy lindo y me dijo: "Ese no te va a pasar por la cabeza."
Yo: ¡Qué mala!
Ella: Y sí, sos cabezona, fui la primera en darme cuenta.

Al final me pasó, y se lo usurpé.


Ayer estaba en lo de mi mamá y con Tiago pusimos a calentar una pizza para comer.
Ella le dijo al esposo (Jote): "¿Querés un tostado?"
Jote: Bueno, si vos comés sí. Comemos uno vos y uno yo.
Ella: ¡Si yo quiero como dos!
Yo: Ya se a quién salí, así, peleadora al pedo.
Ella: Sí, vos saliste a mí, como me lo deseó mi mamá. Ella me decía "¡Ojalá que te salga una hija como vos!", y me salió.
Yo: Jaja ¡Qué mala!
Ella: Ella lo veía como un insulto, pero yo veo como un orgullo tener una hija como yo.

Y todos nos reímos.

miércoles, 24 de mayo de 2006

Kiosco

Señora: ¿Tenés chicles de 5 centavos?
Yo (con Pablo esperando, en el teléfono): No, tengo de 2 por 10.
(Cara de poca paciencia de la mujer: entre "¿sos boluda?" y "¿me estás cargando?")
Yo: Perdón, de 2 por 15.

Desde las 12:50 hasta las 13:20 es el peor horario en el kiosco, porque salen los chicos de la mañana y entran los de la tarde (hay una escuela a media cuadra). Se llena, y compran mayormente caramelos, así que me vuelven loca.
Secuencia:
Llega el turno de atender un grupito de tres chicos de unos 14 años.
Uno me dice: "Yo quiero... un Grandote."
Los amigos se empiezan a reir, él también, y por consiguiente yo también.
Pero lo peor fue cuando le pregunté: "¿Negro o blanco?".
Carcajadas en todo el kiosco.

La peor experiencia fue la siguiente:
Entra una nenita de 5 o 6 años. La dueña del kiosco, que justo estaba, acomodaba unas cosas debajo del mostrador.
Yo: Hola.
Nena: Hola. ¿Tenés forros?
Yo (cara de traumada): Sí (pensando: "cómo la van a mandar a la nenaaa!").
Nena: ¿Y cuánto salen?
Yo (con voz de amarga): Hay de dos pesos y de tres pesos.
Dueña del kiosco, de abajo: ¡No, para el cuaderno! (y se empieza a reir).
Yo: Ah! Ya me estaba traumando! (Y me río, también) No, de esos no tenemos (mirando a la nena, que tenía una cara de no entender nada... que hubiera sido más grave si le mostraba los forros de dos pesos y los de tres pesos).

martes, 18 de abril de 2006

I´ve met someone

Me imaginaba que este año no iba a decir ni pensar la famosa frase "conocí a alguien". No es que la había dicho antes, pero suponía que no me iba a pasar algo así.
Planeaba boludear, disfrutar de no tener compromisos de ningún tipo (no tanto disfrutarlo sino en realidad tomarlo como una terapia imprescindible en este momento de mi vida): laborales y con la gente.

Pero conocí a alguien, y se dio algo muy especial, y es re lindo lo que nos está pasando, y estoy muy contenta.

Vamos a ver cómo sigue.

miércoles, 12 de abril de 2006

Cele

Es no poder creerlo. Es no poder llorar más. Es no entender. Es enojarse.

Es un vacío en el banquito de piedra que ocupaba al lado del mío desde siempre.

Con Cele crecimos juntas. Yo tenía unos años más, pero eso casi nunca importaba. Bueno, hasta que me hice adolescente y ella seguía siendo una nena; entonces nos distanciamos un poco. Lo que se pueden distanciar dos hermanos o primos cuando están en distintas etapas.

Travesuras, peleas, aventuras, pactos, sustos, escondites, celos, juegos, juegos, juegos.
No éramos tanto de las que corren, trepan, saltan, nadan. Éramos de las que se quedan apartadas y en voz baja planean juegos, bromas, mundos donde sí, después de haber establecido las reglas, jugar y correr toda la tarde. De las que, en cuclillas una enfrente de la otra, planean cómo convencer a los papás de que alguna se quede a dormir en la casa de la otra.

Una vez Cele estaba un poco enferma. Yo me quedé a dormir en su casa. Tomaba un jarabe -según ella- muy feo.
La mamá: Hablando con amigos abajo.
Nosotras: Supuestamente durmiendo hacía más de una hora. Pero estábamos charlando. En eso, le dije que se pase a mi cama, y pusimos adentro de la suya una almohada y una muñeca que tenía el pelo lacio y castaño como el de ella.
Y seguimos charlando juntitas.
Cuando escuchamos que subía Adriana -la mamá-, nos callamos y, con un poco de miedo, nos aguantamos la risa.
Pero cuando empezó a mover la muñeca diciendo en voz baja "Cele, Cele, el jarabe", no pudimos aguantar más. Por suerte la mamá también se rió.
Semanas después nos seguíamos riendo cuando nos acordábamos. Y yo me río ahora cuando lo escribo.

Se me vienen todos los recuerdos juntos. Pero quiero que vengan más.
Cuidar a nuestras hermanitas, escaparnos de nuestros hermanitos. Jugar a la escuela, pompas de detergente, contar historias de terror, escondidas entre los chochos, jugar a las cartas, la perra Estrella, cambiar las reglas de los juegos, tentarnos en la mesa, tentarnos cuando nos retaban. Crear, inventar. Siempre.

En el 2001 o 2002 iba por la vereda de Rivadavia tratando de pasar entre la gente, caminando con mi bici. Iba a comprar helado para llevarle a mi novio. De pronto pensé en Cele. Obviamente, con una sonrisa (mía al recordarla, de ella en mi recuerdo). Hacía mucho, mucho que no la veía ni sabía de ella. De todas formas no fue un "qué será de su vida", sino un sentirla, no tan racional.
Media cuadra después, la ví, parada en la puerta del Shopping Caballito. Fue increíble.
Un encuentro especial.

En realidad esa piedra al lado mío la va a ocupar siempre. Sólo que ahora de una forma distinta.

viernes, 7 de abril de 2006

La puta madre

¿Pueden dejar de pasar mierdas, cosas atroces, impensables?
Mierda.

jueves, 6 de abril de 2006

Letras

- Estudio Letras.
- ...
- ...
- ¿Y eso qué vendría a ser?


Yo me acuerdo, a veces, sólo las primeras letras de las palabras. Cuando las tengo en la punta de la lengua en realidad mi lengua ya empujó una letra por entre los dientes, y digo "no me sale, pero empieza con G".

Tengo una teoría. Según mi tía, que me hizo hacer algunos ejercicios de PNL (Programación Neurolingüística) -que vendría a ser un estudio de cómo la gente percibe las cosas distinto y por lo tanto actúa de forma diferente. Según tengo entendido en esta clasificación podés tener tendencia a ser auditivo, kinestésico (que es olfativo, táctil y gustativo), o visual, y el pertenecer a alguno de estos grupos influye de alguna forma en cómo actuás y sos-, yo soy visual (aunque no vea bien). Entonces, así como tengo recuerdos visuales de las cosas, a las palabras las veo.

Porque es así: yo veo las palabras en mi cabeza. Alguien me preguntó con qué tipografía las veía. Primero me reí, y después pensé "¡qué buena pregunta!". Y me dí cuenta: es con mi letra.
Es muy loco.

lunes, 3 de abril de 2006

Tragedias

Hace una semana pasó algo terrible en mi familia.
No quiero hablar de eso acá (eran dos extremos: o contaba todo con lujo de detalles o no contaba nada. Ganó la segunda opción).
Lo que sé es que desde que pasó no escribo. Nada. Y es mucho decir. Ahora es la primera vez que mi birome toca el papel (de esos dobladitos que llevo a todos lados).
Es por esa conexión tan profunda entre mi interior y las letras.
Algo se quebró adentro mío.
Desde hace meses que todo es una mierda, y pasan
cosas horribles

lunes, 20 de marzo de 2006

Las aguas tienen un recurso más, moviendo las olas ya no hay realidad.

No tengo ganas de postear. Y menos la crónica que fui escribiendo. Me cansé (hasta yo me aburro).

Puedo decir, igual, que me mandaron algunos de mis CDs de Buenos Aires (me estaré mudando de a poco?) y estoy redescubriendo canciones, recuperando sensaciones que me provocaban y descubriendo algunas sensaciones nuevas. No tengo tele, y mi hermana no está viviendo en mi casa, entonces escucho mucha música. Me encanta.
Hay un tema de Spinetta, por ejemplo, que me había olvidado. Tiene una melodía que me provoca ganas de llorar, un movimiento que hace es hermoso (es el tema de donde saqué el título del post). Así que repeat con ese tema hasta el cansancio.
Un nuevo compañero de mis noches es Dolina. Cuando vuelva mi hermana a la casa no sé qué voy a hacer (el equipo está en su cuarto).

Al final no quise poner la crónica pero estoy hablando boludeces que son peores todavía.

Puedo decir que el hecho de que mi mayor preocupación sea "estar gorda" habla muy bien de mi presente o muy mal de mi salud mental.

Que una señal de que alguien está enganchado con vos es cuando le saca lo negro con un cuchillo a tu tostada a la mañana.

Que el otro día me puse el pantalón rojo que se cae, la bombacha negra con florcitas rojas, rosas y blancas (que se va viendo cada vez más a medida que pasan las horas), y el pullover negro, que aún tenía restos de Narcisse. Y que ese mismo día a las 16:27 manoteé algunos cassettes de mi mamá, porque en el local se rompió la lectora de CDs, y entre ellos estaban Artaud, y el de Tracy Chapman con The Police del otro lado. Y que estuve bien. Que estoy bien.

Que todos los días siento que es jueves o viernes. Y que pienso "ah, tal debe estar haciendo esto porque es jueves..." y así.

Que igual algún día pongo las cosas de la "crónica", porque había algunas divertidas.

Y que mejor la pongo ahora, dejando algunas cosas sin poner:

Martes:

Ahora que vivo en casa (y no departamento) no solo bailo y canto sino que canto a todo volumen (estás clavada en miiiiiii, te siento en el latiiir... abrasador de mis sieeenes...).
Los de la distrubuidora de cerveza de al lado se deben reir de mi (y de las peleas con mi perra: boluda! abajo! nooooo! abajo! me rompiste el pullover, loca de mierda! te voy a dar un calmante a vos). Ah, sí, porque al lado del departamento de Capital arreglaban los subtes. Pero al lado de mi casa actual está lleno de cerveza. Vamos mejorando, ¿no?
Lo que se me complica es mi manía exhibicionista. Tiene muchas ventanas la casa. Y se ve desde la ruta, que está un poquito más elevada y justo tiene una curva rodeando la distribuidora de cerveza. De noche, si tengo las cortinas abiertas, se ve todo.
Hace un par de semanas estaba cambiándome, toalla en la cabeza, y siento una voz. Voy en bombacha a la ventana y ¿qué veo? Un viejito con boina en el patio, a tres metros de la puerta. Mi perra, jugueteandole alrededor (boluda, te tengo para que me cuides). Hice cuerpo a tierra, y fui corriendo, tapándome el culo, a ponerme un pantalón. Era Don Walti, el gasista.


---

Con mi hermano Tiago nos llevamos 20 meses. Es más chico, y siempre fuimos muy compinches (cuando no nos matábamos). En una época le decíamos a la gente que éramos mellizos. Vivimos mil cosas juntos. Cada aventura...
"Cómplices" es una palabra que describe bien nuestra relación.
Siempre está presente en mis cosas. Él me contó que siempre piensa "qué diría Ceci de esto", o "cuando le cuente a Ceci esto...". Y, aunque al final no me lo cuente, ya estoy acompañándolo.
Yo le conté que hasta en mis sueños está conmigo. Siempre está ahí (en los de aventuras, en los otros no... además en los "triple X" sería muy feo; una pesadilla), aunque no sea un personaje de la aventura su presencia está atrás mio mirando todo.

---

El otro día llevamos a mi hermanito y a su primo a jugar al pool. Ana, Clari y yo. Faltaba Tiago nada más. La salida la auspiciaba mi mamá: nos dio $ 100. Así cualquiera saca a pasear a los hermanos.
En un momento me agarró el ataque goloso y me fui al kiosco de la otra cuadra a compar unos chocolates.
En la esquina me paro de golpe y empiezo a sacudir mi pantalón (tres talles más grande que lo necesario) y las piernas.
Pasa un paisano borracho y me mira.

Paisano borracho: Uh, ¿qué pasó? ¿Tijereta?
Yo: (riendome) Sí!

---

¿Por qué me gustan los hombres con ojos como los míos, así, medio raros? Tienen verde, como miel (amarillo) y marrón. ¿Es algo totalmente egocéntrico? ¿Coincidencia? ¿Edipo hermanal? (mi hermano es re lindo [babosa] y tiene los mismos ojos que yo). ¿O se trata de algo Darwiniano, de preservar la especie, de no perder el rasgo?

---

Estoy en una etapa muy... no sé: como boluda, un poco frívola, tal vez. Es algo por lo que nunca pasé, y está bueno hacerlo. Joder. Me está haciendo bien. Sé que es una etapa. Y por eso mis posts son así.
Me van a tener que bancar un poco.
Cuando me fui de acá, a los 18, me empecé a perder. Mi hermano me decía, así al pasar, que me había vuelto loca.
Y ahora estoy "redescubriendo" cosas que nunca pude hacer. Como joder un poco. En mi agenda puse I´m coming back. Después hago un Fast Forward.

---

Un jueves del verano pasado estaba atendiendo el puesto de la feria, y cuando no venía gente leía una antología poética de Maiakovski. De pronto miro a la del puesto de al lado (la de las plantas) y ¿qué estaba leyendo? Un cuadernillo de Maiakovski. ¡Increíble!

---

Y eso es todo.

domingo, 12 de marzo de 2006

Más (y repito temas, para colmo)

¿Es normal sentir que tu psicóloga te está lavando el cerebro? En la última sesión sentí esto, y me cerré un poco. Ahora tengo miedo a abrirme porque me va a meter conceptos suyos, que no tienen por qué ser los correctos, y si tengo conceptos de alguien en la cabeza quiero tener los míos. A lo sumo los míos trabajados con ayuda de terapia, pero no los de ella. Se puede equivocar feo, además. Y yo soy re frágil. Me afecta mucho todo (
la escultura de arcilla condenada a estar eternamente fresca).

No dejo de sorprenderme (o de disfrutar sorprendiendo a la gente) con el tema de mi edad. El viernes un chico de 15 años me daba 18, 19. Después le dijimos 22. Y decía "no, no lo puedo creer". Si sólo hubiera sabido que en realidad son 26.
Hablando con un alemán en el boliche tampoco me creyó (él dijo 20, 21), y me llevó a la luz para ver bien. Y siguió sin creerme.
A mi papá, a veces, por la calle, sus conocidos le hacen el (ya típico) chiste: "¿dónde guardás el retrato?" (por Dorian).
Está bueno haber heredado eso.

El otro día fui a ver a mi papá al trabajo. Toqué el timbre de su oficina, en el primer piso, y le pedí que baje a abrirme. En eso, escucho Adios Nonino. En el patio del bar de la esquina había un guitarrista tocándolo, para mi alegría. Me quedé ahí mirando y escuchando. Al ratito me acuerdo de mi papá. Estaba a media cuadra, en la puerta de la oficina, con cara de preocupado: ¡Pensé que había sido una alucinación!

Estoy en su casa. Otra vez vine a purificarme un poco. En un rato voy a ir a juntar manzanas, y estoy haciendo una torta de mousse de chocolate, practicando un poco para un casamiento para el que me encargaron tortas.

Diálogo de ayer:
Yo: Si una torta me queda a $ 20 de costo, ¿a cuánto la cobro?
Padre: A $ 40.
Yo: Eso dijo R... eh, no, no hablo más con R... (con cara de pícara).
Mujer de mi papá: Jaja, tenés que decirnos "eso hubiera dicho R... si hablase con él".
Yo: Jajaja, sí. (y les conté lo del boxer/pijama).

Hoy a la mañana bajé a desayunar, y mi papá leyó el logo de mi buzo gigante naranja y gris con capucha. Yo le dije "era de...", y la mujer de mi papá me interrumpió "es de R...". Y se reían.

Después estaba haciendo el punto letra para el bizcochuelo (que, by the way, me quedó HERMOSO), y adivinen: ¿qué letra hice? (se logra el punto letra cuando, levantando la cuchara, batidor o lo que sea, hacés una letra y queda ahí en la superficie de la preparación, no se va en seguida). Bueno, hice la R. Es así, la hice todo el año en el trabajo, varias veces al día. Ya quedó automático. A lo sumo es la R de repostería, ¿no?
No sé, pero ahí me reía sola.

Hoy fui a ver y regar el chilco y en el camino ví una manzana ahí, en el árbol; separada de las demás, amarilla con reflejos rojos y verdes. Mientras me acordaba de mi infancia, de algún modo enmarcada por los manzanos y las manzanas de mi chacra, me dí cuenta de que quería recordar más. Volví los cinco pasos que había dado, y la agarré. Es increíble cómo estoy por comer algo que hacía un segundo estaba conectado con el árbol, siendo parte de él, con fluidos en común. Estoy comiendo vida. Si hubiera algo como esencia de la vida (si se vendiesen frasquitos, por ejemplo), no se compararía con comer una manzana, una frambuesa, una frutilla, cuando apenas están sacadas de la planta.
Y cuando la mordí fue impresionante. Los recuerdos me golpearon como si me hubiera envuelto un ventarrón cálido desde atrás.
Jugando con mis hermanos, el galpón es nuestra casa. Afuera llueve. Somos una familia pobre en época de guerra sufriendo las inclemencias del tiempo. Los valientes van, de a turnos, a buscar el alimento. Las manzanas. Los más atrevidos vamos al mejor manzano, que está más lejos. Manzanas cortadas puestas en recipientes con agua: sopa. Manzanas picadas: puré. Manzanas enteras: manzanas.
Y de vez en cuando se enfermaba alguno (nos gustaba jugar a sufrir, creo que justo había leído Mujercitas), y le poníamos paños fríos. Después se aburría de estar tanto tiempo quieto y mágicamente se curaba.

Ya junté manzanas (ésta es una especie de actualización), y fue más complicado de lo que pensaba. Primero hay que rastrillar el suelo, para sacar las manzanas que se cayeron solas y están todas agusanadas y con tijeretas. Después sí, sacudir el árbol. Hay cinco manzanos pegados (no sé cuántos serán en realidad, tal vez son dos, pero hay cinco troncos). Tuve que detectar, bajo instrucción de mi papá, el que tenía las manzanas rojas, y sacudir ese. Parada en el piso lo traté de mover, y el guacho apenas si temblaba. Entonces me trepé. Un pie en cada uno de otros dos troncos, a un metro y medio del suelo, colgada del de las manzanas rojas, sacudiendo con todas mis fuerzas. No caía mucha fruta, así que subí hasta los dos metros. Habré logrado tirar un kilo y medio de manzanas. Pero yo quería tres o cuatro. Volví decepcionada a avisarle a mi papá que lo haga él. Justo había visitas, así que no se pudo. Entonces fui al galpón, para agarrar una soga, lacear una parte alta del manzano y sacudir de esa forma. Pero el galpón tenía un candado (¡vándalos de la montaña!). ¿Qué había al lado de la puerta del galpón? Dos escaleras. Agarré una, y la llevé hasta el manzano. La puse en uno de los troncos, y subí como pude por entre las ramas. Estaba en el último escalón de la escalera. Sacudí mucho y, ahí sí, cayeron los tres kilos más que necesitaba. Lo malo era ver desde arriba cómo los perros comían mis manzanas! ¡Coman de las que se cayeron solas, finos! Quedé toda rasguñada. ¿Qué te pasó? No, estuve juntando manzanas. Peleando con un manzano, mas bien.
Lo peor de todo fue ir a buscar una manzana que estaba al lado de un árbol, olvidarme que en ese árbol estaba apoyado el rastrillo, pisar la parte de abajo y que me pegue de lleno en la cabeza, como en los dibujitos. Me hago la granjera pero me falta el detalle del rastrillo. Creo que uno es considerado un granjero de ley cuando por fin domina el tema de no pegarse con el rastrillo en la cara. Una vez, a los once o doce años, fui a preguntarle algo a mi papá, que estaba desyuyando la huerta, y me pasó algo terrible: pisé el rastrillo, pero no apoyadito en un árbol como hoy. El rastrillo estaba acostado en el piso. Así que imaginen la fuerza con la que me dio en la nariz. Quedé medio tonta. No sabía si llorar o ponerme a reir. Hice las dos cosas, y me fui calladita por donde había venido, de la vergüenza que tenía (mi papá, por suerte, estaba de espaldas).

Así que mañana se hace jalea de manzanas, gracias a mi pequeña aventura. Creo que me merezco un frasco.

jueves, 9 de marzo de 2006

Y dale con las boludeces

Mi cerebro está, desde hace algún tiempo, en modalidad post. Para desgracia de mis lectores, cada boludez que me pasa tiene alguna razón para entrar en el blog. Será que estoy en una etapa boluda.

Pero bueno, acá van algunos de esos "mini posts/comentarios/apuntes de vida/boludeces".

------

Es de familia

No soy la única loca que cambia las palabras ridículamente como contaba en éste post (ej: digo algo como "Cartas al capitán" en vez de "El coronel no tiene quién le escriba").

Hermana Clari: (pasando frente a un video) Quiero ver una peli!!!
Hermana Ana: Me recomendaron una, podríamos verla.
Hermanas menores de Ana (Clari y yo): Cuál?
Hermana Ana: Esa... la del jurado ese que corre.

(se refería a Tribunal en Fuga. Lo loco es que la entendemos).


Pijamita

Seguí un poco en contacto con mi "ex chico". Cualquiera pensaría que, después de lo que pasó, no hablaríamos más. Pero nos hablamos, algo.
Ni siquiera lo que pasó con el blog logró un cierre, o un término de diálogo.
El otro día le dije a mi papá y su mujer:
Yo: Dice R... que bla bla bla.
Ella: ¿Cómo "dice R..."?
Yo: Sí, seguimos hablando.
(Cara de desaprobación de los dos).
Ella: No tienen que hablar más. Tienen que cortar como la gente normal, putearse un poco, y dentro de algunos años encontrarse por la calle y decir "ah, mirá, ese es...".
Yo: Es que como lo normal era putearnos, en realidad ahora para lograr un cierre nos tratamos bien.

Esa noche, cuando me fui a dormir (me quedé en su casa), me puse el "pijama" en el baño, pero para hacer el trecho del baño a mi cuarto me puse la ropa encima. Porque mi pantalón pijama es un boxer que le pertenecía a mi ex (lo usó una vez y se achicó, casi no fue suyo). Ellos me iban a hacer algún comentario burlón.
El que no sé si lo va a aprobar es mi "futuro chico" (tal vez el boxer va a estar desintegrado para ese entonces).

Me equivoqué (de torpe) demasiadas veces con la clave de mi caja de ahorros, en internet, y ahora tengo que ir al cajero a cambiarla. La que tenía era su cumpleaños. ¿Otra señal?


Lados

Tendría que hacer una encuesta (colaboren, por favor). Me dí cuenta de que todas las veces que dormí al lado de un hombre (que no fueron tantos, pero igual), quedé naturalmente a su izquierda (si está mirando para arriba). ¿Fue por casualidad, es la costumbre mía y se respetó, o es la posición standard? Las veces que dormí del otro lado fue porque tenía una cama de una plaza con una pared a la derecha, y no daba para quedar aplastada entre la pared y el muchacho. Pero, el resto de las veces, se dio así: él a mi derecha, yo a su izquierda (tengo una teoría, pero es muy tonta y falocéntrica).
Ahora tengo una cama de dos plazas, que está buenísima. Tengo la mesita, el placard, los Cds, libros, todo, del lado izquierdo de la cama (si te parás a los pies frente a ella). Así que duermo donde supuestamente iría "mi hombre". Y me siento incómoda del otro lado.
No sé si empezaré algo con alguien acá, pero, si es así, veremos si se la banca o tendré que ceder mi lugar.
Cuéntenme: ¿De qué lado duermen cuando están acompañados?


Can... y no

Ahora estoy cuidando un perrito que se llama Candombe y es de un chico que toca las congas en un grupo de salsa. Candombe tiene pocos meses, es una mole negra. El boludo se cruza cuando caminás, se hace casi imposible ir de la tranquera a la casa. Es como una constante zancadilla gordita y ladradora.
En realidad casi adopto a uno de sus hermanos. Se dio una de esas situaciones que sólo se dan en un pueblo.
Había un aviso en una revista de clasificados: "regalo un cachorro cruza mastin nap. y policía, 2 meses, vacunado y desparasitado. N... . Tel: xxxxx."
Llamo, y se da esta conversación:

Voz en el teléfono: INTA, buenos días.
Yo: Hola, se encuentra N...?
Voz: Sí, habla él.
Yo: Aguardame un segundito.
Yo (al esposo de mi mamá, tubo en el pecho): Che, N... D.A. trabaja en el INTA, no?
Jote: Sí.
Yo (al Tel): Hola, N...? Soy Cecilia C., te llamaba por el aviso del perro, no sabía que eras vos.
N...: Hola, Ceci! Jaja, no, pero ya lo regalé.
Etc.,etc.

Y el jueves pasado, cuando fui a ver a la banda de "El Jote", este chico me pidió que le cuide el perro. Y cayó al día siguiente a las 10 AM con Candombe. Yo con mi resaca, mi pantalón peludito amarillo patito, y un saco de lana largo con capucha, más dormida que despierta.
La cosa es que esa mole de 3 meses es más guardián que mi perra. Ojalá la boluda aprenda algo.
Mi perra se llama Negra. La queremos rebautizar, porque la perra de mi mamá también se llama así. Queremos un nombre bien de puta (pobrecita). Acepto propuestas.


Otra perra

Hoy vino una mujer al local que era todo un personaje. No sé quién se creía que era.
En un momento (del laaargo tiempo en que esta mina estuvo boludeando en el local) una chica se prueba una remerita. Sale del vestidor y me dice:

Chica: ¿Te puedo pedir tu opinión? Porque estoy sola y tengo que comprarme algo para una publicidad.
Yo: Sí (con una sonrisa, no hace falta aclarar)
Chica: ¿Cómo me queda esta remera?
Yo: (La miro bien unos instantes) Bien... (me interrumpen)
Señora: No me gusta. Te queda mal. Vos pediste una opinión, ¿no? Te queda muy apretada y atrás te marca todo.
Yo: A mí me gusta.
(Chica mira con cara de deprimida)
Señora: La sinceridad ante todo. Yo sé que hay que vender, pero por ejemplo, eso me gusta de M... (una de las dueñas). Si algo no te queda bien, te lo dice.
Yo: (bueno, pero no la voy a matar, pobre piba, con la espalda de heladera que tiene, probablemente nada del local le quede bien. Dentro de todo, esa era una de las que mejor le podía quedar) Sí, está bien, pero a mí me gusta.
Yo (a la chica, que está entrando de nuevo al vestidor): Me gusta. Aparte ese color te va re bien con tu piel.
Chica: Bueno, me pruebo la otra.
Sale, con una musculosa violeta.
Señora: Ah, ahora sí, ésta me gusta más.
Yo: Sí, te queda bien, pero me gustaba más la otra. No coincidimos (mirando a la señora).
(¡Tenía unas ganas de pegarle!)

Cuando se fue la señora, la chica dijo que la escuchaba desde el vestidor y "era una mala onda, tiraba un palo atrás del otro".


Lo gracioso del día: Me siguió un mimo con cara y disfraz de gato que emite sonidos agudos. Voy caminando por la feria, paso por atrás del gato sigilosamente, y dos feriantes me miran y le dicen "mirá qué linda" (esto siendo lo levanta-autoestima del día). Ahí el gato me sigue algunos metros, yo camino derechito riéndome, y, mientras, los dos feriantes lo animan desde su puesto a que me lleve de vuelta.


Gran hermano

Cualquiera de El Bolsón que lea blogs y caiga en éste me puede ubicar tranquilamente (mi nombre junto al de mis hermanos, mi ubicación en la feria, mis dibujos...). Tengo que controlarme y tratar de no hablar muy mal de la gente.


Take Care

Hoy en la feria (los días de feria almuerzo ahí) vino al puesto el chico de los asaltos que me ama (el puesto lo atiende el que trató de hacer de cupido esa noche). Cuando me despedí para ir al trabajo, me dio un beso con caricia en el brazo y me dijo "¿te cuidás?" (¿y ahí qué le respondo? "sí, ¿y vos?").
Una cuadra después paso por afuera de donde trabaja el cantor de tangos, me golpea el vidrio y entro. Hablo un poco, y cuando lo saludo me dice "cuidate, eh".
Los demás que me saludan no me dicen así. Sólo los que tienen onda conmigo. ¿Cómo es? ¿Se preocupan por mi bienestar, o es la nueva forma de tirar onda? Porque cuando me lo dicen me hacen una cara, como enfatizando eso. Es raro. Sea lo que sea, yo no entiendo ese nuevo código.


Miradas cómplices

En la feria, también, mientras almorzaba mi sandwich de milanesa de pollo, el muchacho de gorro de colores que toca la guitarra mientras se pisa un pie con el otro, tocó una melodía que me hizo hacer un escándalo a mis acompañantes de puesto: "¡mi tema preferido de Piazzolla, qué lindo, no es común que lo toquen, qué lindo, qué emoción!". El guitarrista estaba a dos puestos de distancia; la feria más bien vacía. Yo lo miraba emocionada. Al rato, suena mi celular. El chico me mira. Somos cómplices en la muerte del ángel (yo lo maté en serio, en realidad).


Un poco de Pizarnik:

Solamente

ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos

y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida.


---

No estoy lista para decir lo último. Pero sí estoy lista, al menos, para decir

... y que siga la melodía.

martes, 7 de marzo de 2006

Frío y calor

Estoy en el local. Dejándome envolver por la poesía que hay en la voz y la guitarra de Spinetta.
Tomando mate, sentada, leyendo un libro.
Afuera llueve. Cierro la puerta.
Veo a las viejitas salir del negocio de lanas de enfrente, acomodándose las chalinas o pañuelos sobre sus cabezas para protegerse del viento helado.
¿Qué harán con esa lana? ¿Una mantita para un futuro nieto? ¿Un pullover para algún hijo, que les cebará mates mientras tejen? ¿Una bufanda para una nieta adolescente?
¿Quién las ayudará a ovillar la lana? ¿O lo harán en el respaldo de una silla, que hace tiempo está vacía?
¿Dónde viven?
Siempre me dio curiosidad la vida de los viejitos. Los respeto mucho. Los valoro mucho. Me dan como nostalgia (de esa que es a futuro).
¿Seré viejita alguna vez? Si hablo de lo que pienso sobre eso, la gente que me quiere se enoja. Así que mejor me callo.
Igual, me tengo que callar ahora. Entró una viejita para ver si le quiero comprar sus pullóveres.

No te busques ya en el umbral

Le quería regalar ese tema a alguien, pero me contuve porque sentí que le daba con un palo.
Y ayer lo escuché dos veces, en dos versiones diferentes; para colmo una después de la otra, por casualidad. Es el último tema de "Elija y Gane" y el primero de "Obras en Vivo". Pensé: ¿y si me lo regalo a mí? (o me lo regala Spinetta). Cuando cambié el CD y puse play (tuve una mañana muy Spinetta), dije: no me jodas. Y ahí lo tomé como un regalo.
Sí. Ahora es mío.

... y que siga la melodía.

---------

Umbral (no te busques ya en el umbral)

Estás perdiendo el tiempo
pensando
pensando
y estás fuera de la vida
jugando y perdiendo

comes tu conciencia
manzano
en la nada
y qué dirán las sombras
de todo tu regreso?

tu ser sin querer
se abrirá de la luz
se irá
sin saber que lo amaban

deambulan los perros
en busca de agua
y cómo pasa el tiempo
(sin fuego, sin fuego)

ángel de los pobres
pequeña armonía
algo tiene un ensueño
en este insomnio

tu ser sin querer
se abrirá de la luz
se irá
sin saber que lo amaban

ya dejaste tu día
buscando las moras
hablando de los niños
que escriben en el cielo

apocalypse
(de aire, de aire)
termina todo ese oro
en tus bolsillos

perdido en el mundo
tu ser te dolerá al fin
ombligo de piedra marcado

No
te busques más
en el umbral
para que sepan
la forma de tu alma

y que siga la melodía.

domingo, 5 de marzo de 2006

Pongámonos al día

Estos son proyectos de posts, algunos más aburridos que otros (pero todos aburridos), que tengo desde hace más de una semana.
Los pongo por fecha, más o menos.

---------
Miércoles.

Se fue mi hermanita y con ella las noches de descontrol (nota de la autora: o eso pensabas, ilusa). Al menos un poco. Además, ya inauguré la casa. Voy a contar de la última de esas noches. La despedida de Clari.
Empezamos con un comentario gracioso del chico ojotas Dire Straits:
"Siempre tenés una sonrisa ¿Eso lo sabés? Lo sabés, ¿no?"
Así, todo sorprendido y curioso, como diciéndome algo que yo no había notado. Sí, lo noté, y en el momento no me percato. Un día fui a la feria, pensando no sé qué, y Clari, que estaba atendiendo el puesto, me dice "ay, me asustás con esa sonrisa!". Y sí, parecía re-psicópata.
También lo notó Chizz en este post.
Y es re así. Tanto, que mis primeras líneas de expresión son rodeando las comisuras de la boca.

Otro comentario de este chico, de cuando de puso meloso: "no tenés perfume (duelo de Narcisse), pero tenés un olor riquísimo". Una semana después su amigo me decía "vos con tu olor a mujer..." ¿Tendré muchas feromonas? ¿Qué onda?

Este amigo hizo un comentario de confianza graciosa. Yo estaba en una mesita, acuclillada en la silla, poniéndole maní a mi cerveza (siempre tengo una bolsita de maní en mi cartera). Pasan ojotitas y su amigo y éste me dice "¿Qué hacés?? ¡Gordita golosa!". Sin que lo conozca.
Ese chico después quedó sorprendido cuando en un momento, hablando de las edades (tema que siempre viene a colación cuando estamos las tres hermanas juntas), me retó a adivinar la suya. La dije "a ver, mirame". Lo miré unos instantes: sus arrugas y sus líneas de expresión. Y le dije "tenés 23". Se quedó mudo y con cara de susto. El amigo, sorprendido: "tiene 23".
Más tarde le dije "vos cantás" (tenía linda voz) y me dijeron, asustados de nuevo, que cantaba en una banda (¿lo viste? ¿cómo sabías?). Y después me empezaron a pedir que adivine otras cosas. Pero no.
Este chico dijo, en un momento de la noche (que tuvo cervezas en la plaza, uso de baño en casa/fábrica de alfajores -con alfajor de frutilla incluído-, y coros), que tal vez mi hermana mayor y yo parecíamos tan pendejas porque de tanto sonreir y enojarnos ejercitábamos los músculos de la cara. Y por momentos me miraba y me decía "desenojate"; "cambiá la cara"; "no te enojes", porque yo no me daba cuenta y me re enchinchaba con un chabón, que era un imbécil y realmente me sacaba. En un momento le tiré un caramelo sugus en la frente (chica violenta), con eso digo todo. Este chico idiota en una de nuestras peleas me dijo "vos no hablés. Cuando tengas más de quince años me vas a poder venir a decir algo a mí". Y mi delicada respuesta: "soy más grande que vos, pelotudo".
Otro comentario gracioso fue el del amigo de ojotas Dire Straits, que en un momento cantó esa partecita de un tema de Full Monty que dice "we - are - fa - mi - ly", y dijo que eso teníamos que cantar nosotras. Es re lindo tener hermanas así, para joder un poco (con las edades como las tenemos, en este pueblo que fomenta la eterna adolescencia). No me voy a olvidar nunca esta etapa.

---------
Viernes.

Sueños
Anoche soñé que me mataba un dinosaurio. En realidad yo elegía que un velociraptor me coma la cabeza, frente a no sé qué otra muerte, menos rápida.
El otro día soñé que me ponía una ferretería. Y que cuando me daba cuenta de que no sabía nada de eso, pensaba: "bueno, los clientes me explicarán, a los hombres les parece simpático que una sea tonta con esas cosas". Muy machista mi sueño, me sentía Marilyn.

Adicta
Estoy comiendo un paquete de Rumbas por día. No sólo en alcohol y ropa se ahogan mis penas.
Ya sé dónde las venden más baratas, y lamentablemente también sé cuántas calorías tienen: ¡Como 500! Y por día se necesitan de 1500 a 2000. Así que es un poco exagerada mi ingesta de galletitas.
Y se va notando esa forma de ahogar las penas con cerveza con maní, chocolate, galletitas y sandwiches de milanesa de la feria. Se va notando en mi pancita. Ya seguirá a otros lados si no me empiezo a calmar.
Por este trauma con mi pancita es que hoy me estuve probando remeras en el local. Para salir a la noche (cualquier excusa es válida para mi alma consumista). No me dí cuenta de que los viernes viene mucha gente. Yo estaba probándome una celestita que se ataba atrás, y entraron dos grupos de chicas a revisar todo. Estuve quince minutos con la remerita puesta, etiqueta colgando del cuello (tapada por mis mechas largas).
Las remeras las vendemos con prueba de calidad y todo.
Era así cada vez que me probaba (fueron cuatro o cinco). La última fue la peor. Tenía una remerita toda escotada (otra forma de disimular la pancita) y entra un tipo. Yo salgo del vestidor, acomodandomela rápido como puedo, y era el que entrega los productos de limpieza (¡siguen mis aventuras de este tipo!). Vergüenza de atenderlo así, despechugada. Cuando se fue agarré una musculosa hindú, escotada y transparentosa. Pero me controlé y pensé "¿te pasó todas las veces, por qué no te va a pasar ésta?". Al final me compré un pantalón hermoso. Zarpadísima.

Mimada
Para aflojarle a las rumbas y a las Melita avena y miel (¿las probaron? ¡Son lo más! Estoy descubriendo las galletitas, antes no comía), anoche pasé por el súper y compré Casancrem y pan. No me quise comprar dulce, ya que mis papás hacen y son mucho más ricos y sanos.
Salí del súper y llamé a mi papá, pidiéndole que me regale un dulce. Que lo baje (vive en la ladera de la montaña), y yo lo pasaba a buscar en algún momento por su trabajo.
Esta mañana me desperté, triste (costó mucho), quemé dos tostadas, puse dos más, y cuando salí para ver si realmente hacía calor o el sol engañaba (¡maldito verano! ¡te fuiste sin avisar! ...yo me quedé con las ganas de ir un día al lago y nadar toda la tarde), vi en la tranquera tres frasquitos brillando con el sol. Primero pensé "quién puso mis guindas en la entrada?!", pero después caí y me puse muy contenta, y fui corriendo a buscarlos, feliz. Dos de guindas y uno de ciruelas.
Después mi papá me dijo "¡qué guardiana que es tu perra! metí la mano por la tranquera y me la lamía" (no lo conoce).

Sigo llena de rasguños de la perra. No se tranquiliza más. El otro día me tiró al piso. Saltó, y caí de espaldas al suelo. La perra arriba, mi bolso a un costado. Quedé toda llena de arena, hasta en la bombacha. Ella se revolcaba por el pasto para sacarse la arena. Y yo la retaba cagándome de risa.

---------
Sábado.

Con mi amiga del alma, de siempre, "de fierro", brindamos por mensajitos. Algunas noches conversamos por este medio (ella está en Bariloche y yo en El Bolsón), y cuando nos damos cuenta las dos estamos tomando una cerveza.
¡AGUANTE 1985! es el brindis.
Es el año en que nos conocimos. Y fue nuestro nombre en un taller de la secundaria, que era en equipos.

---------
Jueves.

Lo malo de leer un libro que no es tuyo es enamorarte de su olor, de su texura, de su tipografía, que sea un infaltable en tu bolso o mochila, que prácticamente sea parte tuya... y que después lo tengas que devolver.

Yéndome (de espaldas y cada vez más chiquita)
Ya pasé la mitad de Cartas a Théo y siento cómo me voy alejando cada vez más de él; agotando quizás lo último que vamos a hacer juntos.
Como siempre cuando se trata de mi cerebro, me salió todo al revés. En diciembre hice una lista de cosas "tontas y lindas" que no quería olvidarme de esos días hermosos (con ítems como: upa a lo Piazzolla - la estrella que se cayó antes de los cinco minutos - Artaud hasta dormirse - pasarelas - ¿el fuego es sedentario? - el pantalón rojo que se cae - "está hecho de... barro, tal vez" - la cruz del sur que guía - pullover de Narcisse [narcótico] - cerveza y panchos en el campito de las manzanas [y pasó el gaucho atlético]), y lo que terminó pasando es que no me puedo olvidar nada. No puedo comer un guiso de fideos, papas y arroz sin ponerme mal.

Perth
Mi hermana estaba haciendo limpieza de cosas viejas (es increíble la cantidad de boludeces que guarda. Cajitas, resortes, diez centímetros de alambre, otros diez centímetros de guirnalda de navidad...), y en un momento saca una bolsita de tela, la tira en el centro de la mesa y me dice "sacá una runa". Yo metí la mano, toqué las runas de cerámica, y una me llamó. Respetando la sensación que me dio (aunque se me hayan ido mis aptitudes de bruja, esa sigue: sentir la energía de algunas cosas o personas), que salió dada vuelta. Parece que era Perth. Y el libro decía: "Perth al revés te aconseja no esperar demasiado, o no esperarlo de un modo ordinario, ya que lo que hasta ahora creías y sabías ha llegado a su término.
Simplemente, no puedes continuar lo que hacías sin sufrir.
Concentra tu energía dispersa, concéntrate en tu vida, en este momento, en tu aquí y ahora, en lo que necesitas para crecer. Pero, más importante aún, Perth te aconseja que no te concentres en el resultado ni te ciegues con la memoria de tus logros anteriores, ya que al hacerlo estarás robándote de tu presente real, el único momento en el cual el cambio personal puede llevarse a cabo" (Y seguía un poco más). Mírenlo a Perth, eh. La tenía clara.

---------
Viernes.

Un secreto viejo: el invierno de 1999 volví por primera vez a mi pueblito después de mi partida post-secundaria. Y también volví, por ese par de meses, con una especie de novio que solía tener. El chico, ese invierno, tenía rastas por abajo de los hombros, que había cultivado con mucho trabajo.
Mi hermanito tenía piojos. Que pasaron a mi cabeza.
Un día voy a la casa de mi novio invernal, y tenía el pelo corto.
"Tenía piojos", me dijo. "Y me lo tuve que cortar".
...¡La culpa que me dio!
Yo le pasaba el peinecito como una buena novia (con cada pasada abnegada tratando de borrar un poco mi culpa), pero nunca dije nada de la causa de su pérdida.

Un secreto nuevo: el jueves fuimos en familia a ver la banda del esposo de mi mamá, y le convidé varios fondos de vaso de cerveza a mi hermanito de trece, cuando nadie miraba.

Algo que me gusta: reirme de mí misma. Y me hace bien.

Algo gracioso: el piropo autóctono (tendría que ir a mi clasificación). Pasan dos tipos y uno me dice "Ay... mami, qué linda que estás". Da dos pasos y grita "¿Cachai???".

Algo que me molesta de El Bolsón: me siento constantemente observada, es como que hay un gran hermano mirándolo todo.


Boludeando (metáforas)

Almuerzo en lo de mi mamá (mi hermana mayor, mi hermanito, el esposo de mi mamá, mi mamá y yo). Me estaban gastando por mi cantor de tangos.
Todo en tono de joda.

Yo: Y bueno, no hay nada en este pueblo, quedan sólo nenes o viejos. Los nenes son inmaduros y los viejos están casados.
Jote (esposo de mi mamá): No generalices, hay pendejos maduros como viejos inmaduros.
Madre: No tenés por qué tener problemas.
Yo: Bueno, pero Ana (hermana mayor), por ejemplo, tiene un problema con la madurez. El suyo tiene 21. Hay etapas que hay que pasar, es así.
Madre: Y, quédense con los viejos.
Jote: Ojo con eso, que si es muy viejo, será muy maduro pero no es "más-duro".
Todas: DIOS!!!
Yo: Lo bueno es que así como no hay hombres de nuestra edad, tampoco hay mujeres. Entonces se pelean todos por nosotras.
Todos: ah, bueeeno, jajaja.
Madre: Estás como Felipe (de Mafalda): "hoy me levanté pedante".
Yo: No, en serio, es deprimente.
Madre: Bueno, pero el tuyo no es tan chico.
Yo: Y, tiene 17.
Madre: Ehhhhhh!
Yo: No, tiene 23, pero igual... NO.
Madre: Y, quédense con uno viejo y uno joven. Uno para el día y otro para la noche.
Yo: Sí, vamos a tener que hacer eso.
Madre: Como las toallitas: uno es el nocturno.
Yo: Sí, y tenés el ultrasuave, el extra-absorbente...
Jote: Ap...
...

No sé qué iba a decir, pero se debe haber contendo por estar entre mujeres (a esta altura mi hermanito ya había desaparecido, supongo que de vergüenza ajena).

Emocionada

Ésta fue la respuesta más hermosa a mis avisos por mail del nuevo blog. Es de Budka (que tiene un blog excelente, ahí, medio abandonado).

"Siempre que veo una mujer con harina en las manos;
O a esa horrible cerveza artesanal de El Bolsón;
O a esas hermosas chicas que escuchan en sus iPods cualquier cosa menos Piazzolla;
Que tienen onda pero comprada en Palermo.
Cada vez que alguien dice “chucha”
Con cada chica que camina cerca de la sede Puán, triste porque sus zapatitos no brillan como en la plaza de un pueblo.
Cada vez que cito algo de lo poco que sé de Pizarnik y la gente cree que soy un tipo triste...

Pienso en vos.

Menos que en la gente que quiero, pero mucho más que el resto de las personas que no conozco.

(...)

Algún día saldré del armario y volveré a sacar fotos, mientras tanto seguiré tu último rayo de sol.
Por suerte yo conservo el mío, ya que lo he visto varias veces (en Ohio, en Berlín, en Remedios de Escalada y en El Bolsón)."

(GRACIAS)

---------
Sábado.

Hoy hice mi segunda vidriera. Soy la armadora de vidrieras oficial. Según una de las dueñas, mi primer vidriera fue la mejor que tuvo el local hasta ahora (esssaaaa).

Anoche fue otra noche descontrol. Entre muchas cosas, hubo un encuentro con un antiguo amigo del barrio (no, no es el "E" de la lista, no es para tanto lo mío [aunque podría escrachar a mi hermana contando que sí pasó a formar parte de SU lista]), y se la pasó hablando de cómo yo jugaba al fútbol con ellos en la canchita, que era un pibe más con mis zapatillas Adidas, mis pantalones elastizados (¿eh? ni yo me acuerdo de eso), mi pelo largo con flequillo. Que después me hice heavy metal y no lo saludé más. Que en un momento me pelé. Que una vez vio un programa de tele y escuchó un mensaje mío (era Medios Locos, le pedía a Gillespie que se saque los anteojos y me haga ojitos, y no sé cómo supo que era yo. Hay muchas Cecilias de El Bolsón). Que tenía un perro que se llamaba Tomás. Y así, sin parar.
Mi hermana no sabía si ponerse celosa o preocuparse por una posible condición psicópata del chico.
Otra cosa que hubo en la noche fue una vuelta a los asaltos. En el medio de un bar, estábamos en ronda charlando (cinco chicas, siete chicos), y parece que a alguno se le ocurrió girar una botellita en el medio y jugar a la botella. Así que me encontré dándole un piquito a un chico cuya novia estaba a unos tres metros (nunca se enteró), y, como siempre, siendo la única lanzada que se prende en todo lo que sea lúdico.

Después fui con mi hermana a un boliche. Cuando llegamos había chicas en la ventanilla discutiendo de esa forma mueveorto que se usa a veces para conseguir rebajas en los boliches. Me paro atrás con mi hermana. Las chicas dicen que pasemos, que tienen que seguir hablando con él, y se abren un toque para que yo hable. Él me dice de una el valor de la entrada. Seria, le digo que sí. Le doy un billete inferior al costo de nuestras entradas, le digo "dos", le hago un parpadeo leve con una sutil inclinación de la cabeza hacia adelante. Me dice "sí" y me da dos entradas.
Creo que las chicas me querían golpear. Soy una capa.

Después de tanta joda decidí venir el fin de semana a la casa de mi papá (desde su compu escribo) a purificarme un poco y visitar a mi plantita.
Me dí cuenta de que la movida de blog fue un poco al pedo. Basta poner Blogger "el bolsón" cecilia en google y ya aparece la página (y esa es una búsqueda posible de tantas).
Y bueno, que entre quien quiera; jódanse.
Pero no jodan.

Y la verdad es que en realidad estoy hecha mierda. Otra vez mi estado de ánimo vuelve a lo usual (y cito de mi agenda: "la depresión queda guardadita ahí, como un carozo negro con algo de carne, pudriéndose"). Tengo algunas razones, por ejemplo que tiene que ver con mi "mal de amores". Lo que contaba de vivir en un pueblo, y cómo la presencia tácita (y no tanto) de alguien me desmorona.
Porque en realidad su presencia está en mí. Mientras eso dure, va a ser así.

Pero estar acá es lo mejor. Sin dudas.

viernes, 3 de marzo de 2006

Bienvenidos

(los que vienen de la casa de Margot)

Les presento al hermano tímido (ya va a dejar de serlo, gracias a ustedes).

Voy a extrañar a Margot.

Igual sigue acá de alguna forma, en estos campos amarillos y ocres.

Esperemos que esta nueva etapa esté buena. Yo creo que sí.

jueves, 2 de marzo de 2006

Un metro y dos centímetros plegados en mi ropero.
Un metro y dos centímetros de mirarte a los ojos y ver esas palabras que dejaste en el río.
De saber ciento dos veces que tenés esa luz -alma de diamante.
De cielos que se multiplican -naranjas, transparentes, insomnes, de gris y azul gastado, con jirones de luz, starry nights, de negro quebradizo, con esquirlas de acero profundo- y, cómplices, se separan del horizonte; una gota viscosa que pende intensamente tras estos ojos y me abarca cuando pienso en vos.
Un metro y dos centímetros de piedras gemelas, de rocas que se abren en capas, de gemas abrazadas por raíces, de piedras que recorren el cauce del río.
De poder mirarte con mis ojos de niña -vértigo- y poder sentir tu ausencia con mis ojos de mujer.
Un metro y dos centímetros es el largo del río, y a cada palmo hay uno de esos instantes nuestros -alerces, cassettes, hormigas, puentes- grabados en la madera amarilla, como quedaste impreso en mi todo -en mi nada.
El tiempo también se plegará.
El tiempo se plegará en nuestras almas.

lunes, 20 de febrero de 2006

Un poco de todo

(CON ACTUALIZACIONES Y AGREGADOS, ABAJO DE TODO)

Tengo el cuadernito lleno de posts y proyectos de posts. Lo que no tengo es compu o plata para el cyber. Voy a hacer un lindo rejunte (y faltan).

--------

Colgadísima

El otro día estaba en el puesto de la feria, con mi hermana y unos amigos, y de pronto escuché una música, bastante lejana, y pensé: qué copado, hay alguien escuchando Piazzolla. Unos segundos más tarde me dí cuenta de que era mi celular, sonando en mi bolso.
Cuando escribí este post nunca pensé que pasaría algo así.

--------

Ojotas Dire Straits

Un amigo de mi hermana, ahí, en la feria, halagó mis ojotas y me contó que Dire Straits una vez encargó a una marca "top" de baterías una rosada con lunares negros (como mis ojotas), y que costó pero al final se la hicieron. Ahí fue que las bauticé.

--------

Y seguimos...

Este chico, según mi hermana, es un práctico y vivo ejemplo de músculos de granja, ya que se lo puede comparar con su hermano, que tiene músculos de gimnasio. Igualmente nada se compara al chico del puesto de enfrente. Cuando haga mi manual de definiciones, le voy a pedir que pose. También podría hacerlo mi hermano, pero sería un poco extraño.
Ah, y debería hablar de los músculos de pastelera. Estos se desarrollan a raíz de técnicas como movimiento envolvente, batido y amasado. Uno de los ejercicios más exigentes es espesar algo a baño de María, como una crema de limón -y es más difícil todavía si añadimos la necesidad de batido, como con un sabayón-. Estos músculos son más localizados (mayormente en el área de los brazos). No se comparan a los de granja, que logran un efecto en todo el cuerpo, con bronceado incluído (aunque los músculos de pastelera pueden venir acompañados con un rico postre).
Yo estoy perdiendo mis brazos fuertes, y lo peor es que no es que se vuelven a hacer flaquitos. Quedan grossos y fofos. NOOOOOOO! Cuando llegué de Buenos Aires le mostré mis músculos a mi familia y el esposo de mi mamá dijo "tiene más músculos que yo". Aguante la pastelería! Tengo que empezar ya con Puentes Amarillos. Sólo por mis brazos.

---------

Utilísima porno

Y, hablando de pastelería, puedo contar algo que ví el otro día haciendo zapping. En Utilísima Satelital había un tipo cocinando, todo amanerado, y otro mirándolo desde una banqueta. La batidora estaba andando mal, uno de los dos batidores no giraba.

Cocinero: La máquina no anda bien
El otro: No la pusiste bien.
Cocinero: Y bueno, no la puse bien, nunca te pasó que no la pusiste bien?

Y ahí el otro contestó algo que no se escuchó.

El cocinero deja la batidora eléctrica, toma un batidor, y bate mientras dice: "y bueno, vamos a recurrir al batidor de mano, al final la mano es lo único que siempre va a andar bien...".

Ah, bueno...

--------

Puta cadena

Mi ex chico me contó que trató de hablar con sus amigos de lo que le está pasando después de cortar conmigo, pero que no sirve de nada, porque ellos no entienden lo que es el amor. Que no saben lo que siente, que nunca lo sintieron. Y que le dicen boludeces que no lo ayudan. A mi me pasa cuando hablo con algunas personas: me siento incomprendida. Personas que me dicen "sí, con este me pasó esto, y en ese momento también pasaba algo con éste, y entonces bla bla bla...".
Pero lo peor es que el que no entienda de amor sea la persona a quien amás.


De todas formas estos son Luminous times (hold on to love).

(...)
I love you 'cause I need to;
Not because I need you
(...)


--------

Hogar

Estoy llena de rasguños. Con mi hermana-concubina conseguimos una perra. Tiene un año y dos meses y también tiene parte de ovejero alemán, que es lo que nos gustaba. Es muy buena, y ya me quiere. Y también nos cuida! La segunda noche dejó salir un par de ladriditos, y así de a poco le fue saliendo su espíritu guardián.
Pero es tan pilas y cariñosa que cuando nos ve nos salta encima, y por eso estoy toda marcada. Quise cortarle las uñas pero el veterinario me dijo que se le iban a limar solas con el piso. Ahora me dedico a hacerla correr, a ver si se le liman más rápido.

--------

Mal de amores

Estoy insoportable. Escucho un chucao y me pongo mal.
El chilco está peor, y me acuerdo de ET. Para colmo no basta con esos recuerdos que llegan ataditos a las plantas, pájaros, olores. Hay cosas más alevosas o graves, que tienen que ver con su presencia tácita (la de él), y nacen por vivir en un pueblo. Es insoportable eso.

--------

Piano

La semana pasada agarré el piano, y me dio mucha tristeza darme cuenta de que me había olvidado todo. TODO.

--------

Exageraciones

- Haberme mudado hace una semana y que ya haya diecisiete envases de cerveza en mi casa.
- Haber besado a tres hombres en una semana.

---------

Estructurada

Me di cuenta de una razón por la que soy estructurada. Porque como siento tanto todo (terriblemente sensible), tengo que preveer de alguna forma lo que va a pasar. Si no, mi vida sería una tragedia interminable.
¿Y quién puede soportar eso?

--------

Updates y agregados

Update canino

Hoy casi llego tarde al trabajo. Ayer puteaba a mi hermana por haber dejado a la perra adentro del canil, en vez de soltarla en el patio cercado tan grande que tenemos. Me dijo que se escapaba. Hoy me despido de la perra, y una cuadra después me dí cuenta de que me estaba siguiendo. Seguí un par de cuadras, apuradísima (bad Lassie, I hate you, Lassie, go away!). Tuve que volver y encerrarla, llamar un remisse y bancarme histérica que vaya lentísimo. Por suerte todo queda cerca. Está bueno que todo acá tenga otro ritmo, pero... por qué los remisses tienen que ir tan lento?

--------

Ética

Qué raro llegar un domingo a la casa de tu papá y que esté tu psicóloga con su marido y su hijita tomando mate con tu papá, su mujer y su nene.

Qué raro, también, que las dos colegas que comparten consultorio con tu psicóloga sean tu tía y la mujer de tu viejo, y que todas las semanas se junten a hablar de los casos.

--------

Update Dire Straits

Parece que el chico de mis ojotas rosas a lunares está interesado en algo más que las ojotas, y no le importa mucho la diferencia de edad. Yo lo trato re bien porque una noche, bailando con los amigos/as de mi hermana, se armó una especie de pogo atrás mío y él me agarró y me cambió de lugar. Veía cómo lo golpeaban y me daba una ternura terrible (y culpa, pero mucha ternura).

Hoy pasó por el local cuando yo regaba el pasto, y se quedó charlando. Beso cariñoso, mano cariñosa. O es muy cariñoso o quiere algo, pensaba yo.

Él: Qué hacés esta noche?
Yo: Y, es la despedida de Clari, así que saldremos a descontrolar un poco. Hoy (nombre de boliche) no abre, no?
Él: No, no creo.
Yo: Qué cagada, para bailar un poco.
Él: Y yo me meto en su rondita.
Yo: Sí y me salvás del pogo, estuvo bueno
(risas)
Él: Bueno, nos vemos esta noche.
Él (yéndose): A qué hora salís, a las 9, no?
Yo: Sí (glup, no me pensarás venir a buscar, nene, no?).

Al rato volvió a pasar, mientras yo limpiaba los vidrios (sin Morphine, por suerte). Y de nuevo:

Él: ¿Mejoraron la vidriera un poco?
Yo: Sí, puede ser, la cambiaron un poco.
Él: A ver...
Yo: Pero no podés decir nada de esta, porque la hice yo.
Él: Ah, no, está buena, está mejor que las otras.
Yo: Bueno, gracias. (silencio) Che, igual no me puedo quedar charlando mucho, porque no dejan tener visitas.
Él: Ah, sí? bueno, decís que te vine a comprar un conjuntito de ropa interior para mi novia. O para vos, deciles que te vine a comprar un conjuntito a vos.
...

No lo puedo evitar, me sigue dando ternura.

miércoles, 15 de febrero de 2006

Leé y aburrite

Como siempre, llegó el post aburrido en el que hablo de mi trabajo.
Estoy contenta, la hice re bien. Estoy trabajando cuatro horas y media, a la tarde, en un local de ropa chiquitito y medio apartado.
Estoy sola la mayor parte del tiempo, y no entra mucha gente. Pongo la música que quiero (bueno, no tanto: para tango no da. Pero para tango remixado, sí). Me llevo mis lecturas y este cuadernito donde anoto futuros posts.
Cobro, por hora, casi lo mismo que cobraba en Buenos Aires como co-encargada de la pastelería. Claro que son menos horas.

Para la gente de los locales y casas vecinas yo soy la loca que limpia los vidrios bailando. Recién estaba en eso y empezó un tema de Morphine, así, todo sexy, y no pude evitar contornearme, moviendo el culo hacia un lado y hacia el otro, con flexión de rodillas, mientras rociaba los vidrios y les pasaba papel. Parecía los de Full Monty. ¡Descocada!

Ya me mandé una. El viernes, aburrida con una de las dueñas, nos estuvimos probando unas prendas nuevas que habían llegado. Lo gracioso era decir cosas como "bien! me va chica!". Es horrible estar encaprichada con alguna remerita y no poder comprártela, y ver que se la llevan bajo tus narices. Entonces es como un alivio que te quede fea.
Pero hubo una strapless arrugadita color violeta que me probé y me encantó. Normalmente se trae un solo talle y color -o a lo sumo dos- de cada modelo. Porque como es un pueblo chico, no da para que mucha gente tenga la misma ropa (parece que las clientas se quejan si es así).
De estas strapless había una rosa viejo talle small, y la que me gustó.
Sabía que el sábado iba a estar medio deprimida, así que planeé comprármela por despecho (aunque no podía). No es lo mejor consolarme con mi espíritu consumista (aunque solo sea para tener algo "lindo y nuevo"), alimentando a la dictadura capitalista, como diría Jan, de Los Educadores. Pero, por esta vez, me lo permití.
Cuando llegué, el sábado, después de hacer mi rutina de baile, entró una chica que es la diva de la clientela. Compra mucho, es la reina del local cuando entra, que es muy seguido. Me pidió la strapless violeta para probarse. Yo le dije: eh... esta ya está reservada, ... la tendría que haber sacado (mientras la guardaba).
Puso cara de acontecimiento y se negó a probarse la rosa.
Y después me dí cuenta: no pude ser tan pelotuda. Yo quería usarla también en el negocio! Cuando la diva me vea con su strapless voy a quedar mal. Y no le puedo mentir adelante de las dueñas ("no, la había reservado mi hermana/una amiga, y yo se la uso"; "había dos, yo me quedé con una"; "la que la reservó no vino más y me la terminé comprando yo"), porque van a saber que cagué una venta.
No sé qué haré (qué interesante que viene este post!).

Lo malo del trabajo es que me pagan por día. Y yo soy un poco descontrolada con la plata. El otro día perdí $ 20 del bolsillo de mi pantalón (que estaba tirado en el cuarto). No llegué a ponerlos en el lugar de la plata para el alquiler. Busqué por todo el cuarto, cuando mi hermanito y su primo (los dos de trece años) me preguntaron qué me pasaba, y les conté. Les expliqué mis números, y cómo me afectaba perder esa plata, especialmente si no había empezado con lo de las tortas. Me ayudaron a buscar un ratito (la pieza era un descontrol, obviamente). Yo desistí y me fui a esperar a mi papá. Cuando me vino a buscar, salí hacia su auto, y vinieron los chicos corriendo ¡Ceci, Ceci, esperá, los encontramos!. Y yo entré, desconfiada, y los empecé a interrogar. ¿Dónde los encontraron?; Abajo de la ruedita de la tele, la corrimos y ahí estaban. Y yo les insistí con que me digan la verdad, pero ellos me aseguraban que los habían encontrado. Yo sospechaba que no, pero igual los acepté: tan cortamambo no iba a ser.
Me alegraron el día. Son lo más dulce que hay.

Le estuve pidiendo a todo el mundo sugerencias de nombres para mi mini-emprendimiento de tortas (que irá creciendo de a poco, esperemos), incluídos estos dos muchachos, que propusieron "CecInc" (jeje). El otro día les conté que finalmente se va a llamar Puentes Amarillos. El nombre me lo propuso alguien que también está leyendo Cartas a Théo y conoce mi pasión por Spinetta (que hizo el tema Cantata de puentes amarillos inspirado en una descripción de Vincent Van Gogh en una carta).
El nombre es significativo y lindo. Pero los chicos se burlaron un poquito (¿y si el cliente no conoce a Spinetta ni a Van Gogh?), y, más tarde, me llamaron desde el cuarto (estaban en la compu), y me mostraron un afiche que habían hecho. Decía: Los Puentes Amarillos - Tortas de Calidad - de la loca de Ceci. Y una foto mía, con el traje de chef, y llena de masa de brownie (guerra de brownie).

Son divinos estos chicos!
En enero, cuando estaba muy mal, me obligaba -aunque no tenía fuerzas- a ir a patearle algunas pelotas a mi hermanito, que tiene un arco en el patio.
Me hace re bien.

domingo, 12 de febrero de 2006

Mensajes

En la película Waking Life, de Richard Linklater (una película genial, a mi parecer), dicen en un momento que para darte cuenta si estás soñando o no, tenés que mirar números o letras, que enseguida se ponen borrosos o desaparecen (que son inestables). No se puede leer en los sueños. Yo lo comprobé varias veces (así como soy consciente y observadora en mi vida, también lo soy en mis sueños): trataba de enfocar estos signos, y en seguida se transformaban en otra cosa o desaparecían.
Hace unos días soñé que leía algo que había escrito. Era algo así como:

"hemos estado locos, pero hoy esperamos la parodia, hacinados en la puerta holocáustica; ésta, la púrpura".

No me acuerdo las palabras. Lo que sé es que la Ceci protagonista del sueño decía "qué mierda esto que escribí, debe tener otro sentido, si no...". Y miraba bien y las iniciales de las palabras decían "help, help, help, help".
Y después desaparecieron (de todos modos fue un mérito haber leído tanto). Decía así, cuatro veces esa palabra.
Y me desperté.

Ahora, me pregunto: ¿qué parte de mí me está pidiendo socorro?

-------------------

Otra peli.

Acabo de ver Los Educadores (Die Fetten Jahre sind vorbei), de Hans Weingartner. Me gustó todavía más que la primera vez que la vi. En un momento la chica habla con uno de los chicos (el actor de Good Bye Lenin), y le dice que cuando era una nena y jugaba a las muñecas con sus amigas, ellas se lo tomaban como si fuera real, pero ella no podía; se sentía una observadora. Y que en la vida real, ahora, le pasa lo mismo.


Obviamente, con esa frase me sentí identificada.

-------------

Ah, y otra peli: Anoche vi parte de Dark Water, y me hizo sentir algo especial que la nenita se llame "Cecilia". Y que lo pronuncien mal, así, a lo yanqui, como la canción de Simon & Garfunkel (Ceci-i-lia, you´re breaking my heart, you´re shaking my confidence daily... Oh, ceci-i-lia, I’m down on my knees,
I’m begging you please to come home
). Y le decían Ceci. Me gustó.
Imaginé que mi ex-noviecito yanqui/finlandés le decía a su acompañante del momento en el cine: "I once knew a girl named Cecilia".

lunes, 6 de febrero de 2006

En lo de mi papá

El olor a dulce de frambuesas y de ciruelas.
Salir de la casa, sentir la montaña que me abraza. Verla bien de cerca.
Caminar unos pasos, comer un par de frambuesas que saco de las plantas, y correr por el pasto. Pasar entre dos manzanos y que una rama me acaricie el pelo, mientras me acerco al arroyo.

Ahí está mi planta. El mejor regalo de cumple (le pasó cerca el hecho de que mi hermano Tiago, en el momento de elegir su día franco, haya elegido los jueves, sabiendo que mi cumple caía ese día. Casi me muero cuando me lo dijo. Es un tierno).
Mi planta es un chilco, y cuando voy a visitar a mi papá, lo riego.
Es lo primero que hago; ir a ver al chilco. Los perros ya van para allá porque saben dónde voy.
Espero verlo florecer algún día. Espero que viva.


Escuchar las campanadas del reloj de péndulo. Recordar odiarlas en las noches de insomnio (no puedo saber la hora cuando se me hizo tarde o sé que voy a dormir poco), y recordar que eran lo único que me ataba a la realidad de la noche cuando leía libros enteros, sin poder dejarlos, en el silencio de la casa dormida.
Una campanada para las y media. Hay que esperar media hora más para saber qué y media es.

Ver desde la cama las estrellas, la silueta de la montaña y las copas de los árboles arañando el cielo.

Despertar con olor a tostadas, y que el arce que vigiló mis sueños me diga buen día a través de la ventana.
Desayunar con el dulce de frambuesas.
Salir, ver al sol justo cuando se asoma por detrás de la montaña.
Ir a cosechar guindas (haré guindas al natural para futuras selvas negras).
Recorrer el bosquecito de arces, escoltada por los tres perros, que parecen moscardones.
Pasar por donde están los maquis. Recordar el juego en el cual no podíamos tocar el piso, yendo de árbol en árbol, porque había monstruos (inspirados en la película "Temblores").
Saber que lo jugaría de nuevo.

Bajar al pueblo caminando, pasar por la chacra de mi infancia. Resistir las ganas terribles de meterme. Cercada por los pinos y cipreses, permanece ahí, como un mundo mágico, inalcanzable, que existe en mi mente y solo recorro en sueños. Pero es algo imprescindible, vital para mi presente. Me gustaría ir a ver a mi nogal, al tilo. Al ciprés gigante que ejercía su dominio indiscutido en el centro de la chacra. O al pino que a mis nueve años tenía mi altura exacta, y ya debe ser altísimo. Estaba metido en una selva de árboles y mosquetas, casi imposible de alcanzar. Tal vez ahora está a la vista. O tal vez no está más.

Exactamente una hora después de salir de la casa de mi papá, llegar a la de mi mamá, y prepararme para el trabajo.
Así cualquiera está listo para el primer día de trabajo.

--------------------------------

A pedido del público:
Chilco
El chilco es un arbusto.